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Agraria reintegra a estudiantes sancionados, pero persisten temores

Las sanciones fueron suspendidas, pero los estudiantes tendrán un llamado de atención y tienen prohibido cometer "actos de indisciplina"

La Universidad Nacional Agraria (UNA) suspendió las sanciones en contra de 43 estudiantes que, semanas atrás, protestaron durante el proceso de elecciones de la Unión Nacional de Estudiantes de Nicaragua (UNEN) de esa alma máter. Los estudiantes fueron reintegrados a las aulas, pero las autoridades universitarias sostienen la advertencia que no pueden volver a participar en “actos de indisciplina”.

“Todos los casos fueron resueltos, en los que se incluyen la restitución del derecho a la educación en la Universidad Nacional Agraria a cuatro estudiantes, cuyas sentencias eran la expulsión definitiva, ocho expulsados temporalmente por un año y 31 estudiantes a quienes (les privaron) de becas por el período de un año”, explican los estudiantes en un comunicado que emitieron en la página del Movimiento 19 de Abril UNA.

Sin embargo, ahora los universitarios recibirán un llamado de atención por escrito en su expediente y deben comprometerse a no realizar ningún otro “acto de indisciplina” para mantener su matrícula en esa universidad.

Inicialmente, las sanciones ocurrieron porque, según las autoridades de la UNA, los universitarios habían cometido “actos de indisciplina muy graves”. Sin embargo, la decisión de expulsarlos y suspenderle las becas fue arbitraria, según denunciaron los expulsados, pues “no se llevó a cabo el debido proceso de notificación antes de sancionarlos”.

El miércoles, los miembros del Consejo Universitario de la Agraria se reunieron con las autoridades de esa universidad para discutir, en una sesión extraordinaria, qué pasaría con los sancionados, quienes habían exigido su reingreso desde que se aplicaron estas medidas, logrando el cambio de sanciones.

Una de las universitarias que será readmitida es Itza López, estudiante de Turismo Rural y Comunitario, para quien la medida fue una sorpresa y una prueba “de que no habían cometido ninguna falta por protestar”.

“La mayoría recibimos contentos esta noticia, muchos de nosotros vamos a regresar, aunque efectivamente hay algunos que tienen temor de volver y recibir más represalias (…) En mi caso particular, voy a regresar porque considero que es justo y que es necesario incidir dentro de los espacios que quedan en la universidad”, manifestó.

Sin embargo, confiesa que siente temor porque desde que iniciaron las protestas denunciando fraude en las elecciones estudiantiles, ha recibido amenazas de simpatizantes orteguistas y miembros de la UNEN.

“Han hecho publicaciones en redes sociales denigrándome, ha habido policías frente a mi casa, ha habido hostigamiento y tengo temor, pero debo volver (a estudiar)”, asegura.

Esta fue la resolución en la que fueron suspendidas las sanciones contra los universitarios. Cortesía | Confidencial

Asimismo, indicó que aunque en la resolución de las autoridades de la UNA les pedirán firmar una carta de compromiso de no volver a cometer los mismos actos. “No nos han llamado a firmar nada aún, pero tampoco cometimos ningún delito”, dice.

Sobre el proceso electoral que eventualmente se retomará, la estudiante universitaria afirmó que seguirán “exigiendo transparencia”.

Resistencia universitaria

La Agraria fue una de las primeras universidades en unirse a las protestas que surgieron en abril de 2018. En su campus se atrincheraron decenas de estudiantes quienes en varios momentos fueron atacados por la Policía Nacional y asediados por simpatizantes del Frente Sandinista. Y al igual que las otras universidades públicas, su principal demanda ha sido por la restitución de la Autonomía Universitaria que es ultrajada por UNEN, el brazo político gobernante.

Por eso, cuando a finales de noviembre pasado se realizaron las elecciones de este movimiento, en las que los dirigentes pretendían reelegirse, los universitarios se alzaron en protesta.

“Todo el proceso fue fraudulento. Desde el inicio entraron solo a aulas donde sabían que iban a ganar”, dijo en ese momento López. Además, que denunciaron que personas externas a la universidad trataron de entrometerse en el proceso electoral.

Con esas protestas lograron expulsar a los dirigentes de UNEN, sin embargo, semanas después las autoridades de la UNA sancionaron a 43 de los estudiantes que protestaron.

“Reiteramos el derecho a libre educación de nuestros miembros de la Universidad Nacional Agraria. Asimismo, hacemos un llamado a continuar asumiendo el compromiso con la lucha por la Autonomía Universitaria y la libre expresión”, dicen los estudiantes.

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