Economía

Asesora en educación financiera aconseja cómo enfrentar la crisis y alzas por reformas oficiales

Ahorrar, planificar y presupuestar, para enfrentar alzas por reformas

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Aunque sea difícil, recomienda tener un ahorro que cubra un mínimo de tres meses de gastos básicos



Ahorrar, planificar, presupuestar, son algunos de los verbos que la crisis pondrá de moda en los hogares, en estos días en que la incertidumbre marca el futuro inmediato de todas las familias más allá de sus niveles de ingreso. Aunque quienes tienen menos, tendrán que esforzarse más.

“Antes de ir de compras al mercado, o al súper, es recomendable planificar qué se va a comer en los siguientes quince días, para hacer una compra más efectiva, que incluya lo que en realidad necesito. Esto significa llevar una lista de compras bien detallada para evitar gastos innecesarios”, recomendó Gisella Canales, asesora en educación financiera, y autora de la plataforma Dele Peso a sus Pesos.

Entrevistada para el programa Esta Noche, que se transmite en línea, la experta también recomendó sustituir productos y marcas, y hasta cambiar el tipo de transporte que se usa, en dependencia de la necesidad, la disponibilidad de recursos, y la seguridad.

La aprobación de la reforma a la Ley de Concertación Tributaria supondrá un terremoto económico que no dejará indiferente a nadie: a las empresas, que harán menos negocios, ganarán menos, y tendrán que pagar más; y a las familias, que verán disminuir sus ingresos y elevar los costos de lo que compran, lo que conlleva a una reducción de su consumo.

Canales hace notar que “como mínimo”, las familias verán cómo se eleva en 15% el precio de algunos de los productos que acostumbraban consumir, recordando que “hay productos que van a pagar ese 15% de IVA, pero sus insumos también”.

Un ejemplo de ello es el pollo, porque con la reforma tributaria, las empresas avícolas tendrán que pagar impuestos por sus insumos, lo que elevará el precio del pollo en general, y sobre ese precio ahora mayor, habrá que cargar 15% de impuesto a piezas como la pechuga, que también estará gravada.

Más córdobas, menos dólares

Incluso si el país no estuviera sumido en la crisis económica en que está, seguiría siendo válida la propuesta de ‘ahorrar, planificar y presupuestar’. Canales recordó que “los salarios pierden valor cada año”, pues, aunque aumenten en córdobas de forma nominal, “eso no llega a cubrir el deslizamiento de la moneda frente al dólar”.

A modo de ejemplo, citó que el salario nominal en diciembre 2017 era de 10 685 córdobas, equivalente en ese momento a 347 dólares, según el cambio oficial. Un año después, en diciembre 2018, el salario había subido a 10 880 córdobas, equivalente a 337 dólares, “lo que significa que perdió 10 dólares, y con ello, poder adquisitivo”, explicó.

Por eso, al presentar las alternativas que tienen los ciudadanos para enfrentar la crisis, insiste en la idea del ahorro. De medir gastos. De optimizarlos en caso que sea posible. De cambiar los hábitos.

Presupuestarse es clave en ese proceso, pues, “aunque a la gente le suena muy complejo, es algo que puede hacerse en un cuaderno, y consiste en decidir en qué vas a usar el dinero antes de comenzar a gastarlo. Eso urge más en una situación como esta, en la que hay que cuidar hasta el último córdoba”, dijo Canales.

También invitó a “evitar desperdicios”, que muchas veces ocurren por comprar demás, o cocinar demás, y hasta aplicar medidas aparentemente inofensivas como desconectar el cargador del celular cuando haya cumplido su función. O desconectar los aparatos que funcionan a control remoto, o los que tienen un reloj, como el microondas.

“Hay que revisar nuestros hábitos, porque literalmente, estamos tirando el dinero a la basura”, graficó.

De forma adicional, recomendó esforzarse por implementar urgentemente un plan de ahorro, “porque no sabemos qué pasará mañana”, así que conviene “tener una reserva para tiempos peores, equivalente a tres meses de subsistencia que permita cubrir los gastos mínimos, aunque lo ideal es que esa reserva fuera de tres a seis meses”, aclaró.

Finalmente, recomendó a quienes ya están en el desempleo “aplicar esas mismas recomendaciones, pero también buscar cómo generar ingresos, quizás no tanto enviando currículos, sino buscando cómo hacerlo desde el hogar”.

Al respecto explica que un desempleado puede dedicar tiempo a identificar cuáles son aquellas necesidades que no se han suplido en la comunidad, y que él puede satisfacer aún sin salir de su casa, porque “cada necesidad insatisfecha es una oportunidad de negocios”, valoró.