Confidencial

Algunas características del movimiento estudiantil

Los movimientos sociales tienen que labrarse
un nuevo espacio público que no se limite
a Internet, sino que se haga visible
en los lugares donde se desarrolla la vida social.

Manuel Castells

El movimiento estudiantil surgido a la luz de las protestas y manifestaciones contra el gobierno presidido por el comandante Daniel Ortega y la vicepresidente Rosario Murillo, presenta una serie de características muy parecidas a los movimientos nacidos por diversas razones, en distintas partes del mundo. El movimiento estudiantil nicaragüense comparte con ellos, la utilización sistemática de las redes sociales, la manera como estos han rebasado a los partidos políticos y su naturaleza espontánea. Posee sus propios atributos. Su composición es eminentemente juvenil, originó una nueva canción de protesta y ratifica la persistencia de los jóvenes como actores fundamentales en los cambios sociopolíticos en Nicaragua a lo largo de su historia.

1- Es eminentemente juvenil. La composición del movimiento que enfrenta al gobierno (apoyado por diferentes sectores), está conformado mayoritariamente por jóvenes provenientes de diversos estratos socioeconómicos. Los demás sectores societarios que lo acompañan se vieron arrastrados o fueron convencidos de la urgencia y necesidad de sumarse a sus reivindicaciones, ante la justeza de sus reclamos. Los estudiantes una vez más encabezan las luchas emancipatorias en Nicaragua. Una constante desde el siglo pasado. En el discurrir sociopolítico nicaragüense, los estudiantes siempre han estado presentes. Las protestas tienen rostro juvenil. Su símbolo por excelencia es el arrojo, el desinterés, la audacia, la terquedad y la energía de los jóvenes. Son la avanzadilla. En la actualidad hay que considerar además una razón de orden estructural. La mayoría de la población nicaragüense —63%— es menor de cuarenta y cinco años.

2- Su carácter espontáneo. La naturaleza de las demandas contagió a millares de personas a lo largo y ancho del país. Después de los ataques por las fuerzas de choque del gobierno, a los estudiantes congregados en las inmediaciones de Camino de Oriente y el asalto a las instalaciones de la Universidad Centroamericana (UCA), se gestó una ola de solidaridad. Primero se sumaron los estudiantes de la Universidad de Ingeniería (UNI), luego lo hicieron los estudiantes de la Universidad Agraria (UNA). En cuestión de horas fueron sumándose estudiantes de otras universidades y de las escuelas secundarias, hasta configurar un cuadro de protestas a nivel nacional. La Universidad Politécnica (Upoli), fue convertida en el bastión emblemático de estas luchas. Entre el 18 de abril y el 2 de mayo, la inmensa mayoría de universitarios —procedentes de las universidades públicas y privadas— se hicieron eco de las protestas.

3- Trascendieron y rebasaron a los partidos políticos. Desde su inicio el movimiento estudiantil rebasó la parálisis en que están sumidos los partidos políticos. Viven de espaldas al discurrir de la nación. Cada día más ayunos de militantes. La clase política en Nicaragua está desacreditada. La mayoría de partidos son cascarones burocratizados. El prebendarismo político los mantiene callados. Metidos en sus conchas. Militantes del Partido Liberal Constitucionalista (PLC) —específicamente María Fernanda Flores, esposa del caudillo Arnoldo Alemán— se sumaron a las protestas, siendo rechazados de inmediato por los estudiantes. Condenaban su oportunismo. El PLC funciona en la práctica como aliado político del Frente Sandinista de Liberación Nacional (FSLN). Su presencia en la Asamblea Nacional no tiene ninguna trascendencia. Inevitablemente ocurrió lo esperado. La asistencia de la señora Flores tenía que ser repudiada.

4- Es un movimiento heterogéneo. A pesar de estar conformado por personas de diversas procedencias socioeconómicas y culturales, el movimiento estudiantil ha venido actuando en la práctica de manera unitaria. La unidad se produjo durante los primeros reclamos y el asesinato a mansalva de sus compañeros. La muerte de estudiantes y sus acompañantes prosigue. La espiral de violencia que sacude al país pareciera no tener fin. Algo grotesco e inesperado. Una de las razones exitosas del movimiento estudiantil ha sido mantenerse unido pese a los esfuerzos realizados por el gobierno de provocar fisuras entre sus bases. Las declaraciones de los dirigentes de la Unión Nacional de Estudiantes (UNEN) —brazo político-partidario del FSLN en las universidades públicas— queriendo desacreditar sus demandas, resultó más bien a la inversa. Sirvieron para cimentar la unidad y solidez con que actúan en diferentes escenarios.

5- El movimiento ha tenido dos momentos clave. El primero fue la movilización desatada por la forma tardía de la acción gubernamental, para apagar el incendio en Indio Maíz, una de las reservas más importantes del país. Fue el chispazo que encendió los ánimos de los estudiantes. Más de cinco mil hectáreas fueron consumidas por las llamas. El jueves 12 de abril fue la primera vez que los estudiantes enfrentaron en las calles a las fuerzas de choques del gobierno. Su actuación rompió el monopolio ejercido por los gobernantes y fuerzas afines. Lo que vendría después nadie lo avizoraba. Una verdadera rebelión. Las protestas alcanzaron toda la geografía nacional. El segundo momento se dio a raíz de las reformas lesivas para los jubilados y en proceso de jubilación, impulsadas por el gobierno a través del Instituto Nicaragüense de Seguridad Social (INSS).

La reacción en contra de las reformas, tanto por las personas de la tercera edad como por los futuros jubilados, sirvió como detonante de las protestas estudiantiles. Al sentirse desposeídos de la poca cuantía de sus jubilaciones, muchas personas de la tercera edad decidieron patentizar su rechazo. Optaron por marchar en las calles. La mañana del 18 de abril, en las imágenes proyectadas en las redes sociales y los medios de comunicación, se ve a un dirigente del Centro Universitario de la Universidad Nacional-León (CUUN), tirando al suelo al anciano Nicolás Palacios. ¡Colmó la paciencia de los nicaragüenses! Sentían que no solo les arrebataban su dinero, también les agredían sin misericordia. Las protestas se acentuaron y la solidaridad de otros sectores sociales se hizo patente de inmediato. El gobierno empezó a sentir el rigor y desmesura de las protestas.

6- Los reclamos del movimiento estudiantil empalman con demandas históricas de la sociedad nicaragüense. Ante la presión en las calles, el gobierno realizó una contra-marcha el lunes 30 de abril. El comandante Daniel Ortega anunció durante la movilización sandinista, la derogación del decreto de reformas al INSS. Para entonces las demandas del movimiento estudiantil —varios de sus compañeros a estas alturas ya habían sido asesinados— tuvieron un giro radical. Los reclamos por las reformas al INSS quedaban atrás. Entre las nuevas exigencias planteadas figuran: separar de sus cargos a los altos mandos de la Policía Nacional, el cese inmediato de la represión, invitar a la brevedad a la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH), para que efectúe una investigación independiente y creíble (la comisión nombrada por el gobierno no goza de confianza), reformar la ley electoral y adelantar el calendario de elecciones.

7- El país vive otra realidad. Cuando los estudiantes subieron la parada al presidente Ortega y a la vicepresidente, Rosario Murillo, el país se asomaba a otra realidad. El asesinato de Ángel Gahona, la quema de radio Darío, la censura de 100% Noticias, el creciente número de estudiantes asesinados —53 confirmados por el Centro Nicaragüense de Derechos Humanos (Cenidh)— con centenares de heridos y nueve estudiantes con un ojo menos, la sociedad nicaragüense sigue conmocionada. Los ánimos están caldeados. Ante la persistencia de la presión estudiantil y de los sectores populares, y la represión del gobierno, el Consejo Superior de la Empresa Privada (Cosep), la Cámara Americana de Comercio (Amcham) y la Fundación Nicaragüense para el Desarrollo Económico y Social (Funides), se vieron obligados a asumir sus demandas.

La complejidad de la situación y la forma como ha respondido el gobierno a estos reclamos, fueron determinantes para que miembros de la antigua dirigencia sandinista, más allá de tener visiones diferentes sobre el conflicto, exigieran el cese de la represión (Humberto Ortega, Henry Ruiz, Jaime Wheelock y Luis Carrión) coincidieron en el rechazo y condena a la actuación gubernamental. Es la primera ocasión que además de tomar distancia de las decisiones de la pareja presidencial, las cuestionan públicamente. El asesor económico del gobierno, Bayardo Arce, estuvo en desacuerdo y criticó la desproporcionalidad y la forma como fueron agredidos los estudiantes que protestaban en Camino de Oriente y en la entrada principal de la UCA. El desacuerdo en las filas del sandinismo resulta más que evidente. Una grieta profunda difícil de restañar.

8- Una nueva expresión del canto. Si algo han motivado las protestas —debido a los estremecimientos desgarradores que vive el país— ha sido el nacimiento de nuevas canciones escritas y cantadas por un movimiento artístico heterogéneo. Como ocurrió durante la guerra emprendida por Sandino (1927-1933) y la revolución sandinista (1979), la gesta heroica de los estudiantes universitarios y de secundaria, hizo posible una nueva épica del canto. Se inmolaron sin pedir nada a cambio. La sensibilidad de los artistas se sintió herida en lo más profundo de su ser. Canciones transidas de dolor y rabia, recogen en versos encendidos el clamor popular. En clave sonora incorporaron las jornadas de abril con destellos luminosos. Sus cantos iluminan la noche y presagian el amanecer. Exaltan la gallardía de los jóvenes. En medio de la revuelta compusieron nuevas canciones, para que en Nicaragua y el mundo conocieran el valor trascendente del movimiento estudiantil.

Distintas generaciones de cantautores —en un haz de corazones— se juntaron para testimoniar la hazaña estudiantil. Carlos Mejía Godoy, Los jóvenes de Abril; Luis Enrique Mejía Godoy, Mi patria me duele en Abril; Hernaldo Zúniga, Que se vayan; Perrozompopo, La sangre de Abril; Grupo de Rock Fractal, Impotencia; Diavy, Nicaragua mía; Taniyah, Canción a Nicaragua; Clara Grun, Te quiero libre; Milly Majuc, Derecho a protestar; Augusto Mejía, No te puedo callar; Marvin Valdivia, Cover de Solo le pido a Dios; Moisés Gadea, Mi grito es; Alex Cardenal, Abril llegó; Luis Pastor, ¿A dónde estás revolución? Gaby Baca, Soy más con vos; Brayan Sandoval, El pueblo está sufriendo; Lucy Lee, Apoyo a mi pueblo; Ximena Leonor González, Ni un verso atrás, Dúo Guardabarranco, Soy juventud; Coro Alemán Cantus Domus, Nicaragua, Nicaragüita, etc. Después de cuarenta años, más de una veintena de canciones son cantadas y escuchadas con devoción fervorosa.

9- Un denominador común: el uso sistemático de las redes. Una característica similar de los movimientos sociales surgidos con posterioridad a la aparición de Internet, ha sido la utilización sistemática de las redes sociales. Tanto en los países árabes, como en España, Grecia, Portugal, Turquía, Italia, Gran Bretaña y Estados Unidos (Occupy Wall Street), las redes sociales han generado nuevas dinámicas de lucha y han servido como catalizadoras de estas controversias. En Nicaragua son el dispositivo fundamental de comunicación entre los estudiantes y los distintos sectores que les apoyan, incluyendo el Movimiento Campesino, opuesto a la construcción del canal interoceánico. La presión de los nicaragüenses en parques y calles continúa. No cesa. Las redes sociales han sido determinantes para el éxito del desarrollo y consistencia del Movimiento Universitario 19 de Abril, Alianza Universitaria Nicaragüense (AUN) y Movimiento 19 de Abril.