Política

Secretismo en la primera jornada: negocian hoja de ruta, mediadores y garantes

Almagro: Hay que liberar a todos los presos políticos

Secretario OEA solicita liberar a todos los presos políticos “porque no podemos entrar en una negociación en la que tengamos que negociar libertades”



La primera jornada de las negociaciones para solucionar la crisis sociopolítica que atraviesa Nicaragua acabó este miércoles con un comunicado escueto, leído por el nuncio vaticano Waldemar Stanislaw Sommertag: La dictadura Ortega-Murillo y la Alianza Cívica por la Justicia y la Democracia acordaron aprobar nueve de los doce puntos “de la propuesta inicial” para el “funcionamiento de la negociación”.

“En esta primera sesión, se trabajó en la aprobación de la Hoja de Ruta, que constituye la normativa del funcionamiento de la negociación”, informó Sommertag en una breve comparecencia ante la prensa realizada en el INCAE, donde se celebra la negociación a puertas cerradas. Tampoco hubo preguntas para los periodistas al finalizar la comparecenci. El secretismo en torno a la reunión prevaleció y levantó más suspicacias entre la ciudadanía.

Pese a que Confidencial intentó contactar a varios miembros de la comitiva de la Alianza Cívica para conocer los nueve puntos aprobados, ninguno de ellos contestaron las consultas.

La veterana defensora de derechos humanos, la doctora Vilma Núñez, criticó que si “los puntos” fueron definir “quién va a cantar el himno, a rezar y cómo van a sentarse”, eso pudo “discutirse en medio minuto”.

“Aparentemente la Alianza puede estar cayendo en la trampa del secretismo de Daniel Ortega. Ni siquiera sabemos si hay precondiciones, y si han mantenido dentro de esas precondiciones la libertad inmediata de los presos políticos. No estaría de acuerdo que los puntos de la agenda de discusión sean los presos políticos, porque implica entrar a una negociación. Como hemos dicho, los derechos humanos no son negociables”, explicó Núñez.

Previo al inicio de este nuevo diálogo, la dictadura liberó a 100 presos políticos. Sin embargo, José Pallais, miembro de la comitiva de la Alianza Cívica, dijo que esa decisión había sido tomada de forma unilateral por Ortega, y que ellos exigirían la liberación total de los reos de conciencia.

No quedó claro si en la “hoja de ruta que constituye la normativa del funcionamiento de la negociación” están planteadas las precondiciones exigidas por la sociedad, como lo es la liberación total y no parcial de los 760 presos políticos, así como el adelanto electoral.

De acuerdo a la presidenta del Centro Nicaragüense de Derechos Humanos (organismo clausurado por el gobierno), cuando se llega a una negociación debe haber una propuesta y una contra propuesta. “¿A cambio de qué darán la libertad de los presos políticos? ¿Qué pedirá Ortega? ¿Amnistía? Eso significaría que Ortega promueva su auto amnistía. La Amnistía no debe ni siquiera mencionarse ni mucho menos aceptarse”, recomendó Núñez.

El exdiputado Eliseo Núñez opinó distinto a la presidenta del Cenidh respecto al “secretismo” criticado. Por ahora no le parece raro. Explicó que se “necesita espacio para llegar a acuerdos”. “Se está jugando a ganar a confianza y bajar sensibilidades. Lo raro me parecería es que después de tres días sigan en lo mismo, y no den información”.

La expresidenta del Movimiento Renovador Sandinista (MRS), Ana Margarita Vijil, dijo que es difícil opinar en el primer día de las negociaciones porque no se sabe lo que se habló. Da un voto de confianza a la Alianza Cívica, pero “recordó que es fundamental” que informen a la ciudadanía.

Almagro: OEA dispuesta a ser garante

La noche de este miércoles, poco después de finalizada la jornada de la negociación, la Alianza Cívica emitió un comunicado explicando escasos detalles del encuentro, en el que “definieron las reglas del juego”.

“El tema de agenda de hoy era definir las reglas del juego y acordar la mejor ruta que nos lleve a las soluciones que el pueblo de Nicaragua espera con urgencia”, reza el comunicado de la Alianza Cívica. “Nuestra prioridad es acordar la metodología y los tiempos del proceso, así como ponernos de acuerdo en la selección de mediadores, testigos y garantes”.

Este mismo miércoles, en Washington, el secretario general de la Organización de Estados Americanos (OEA), Luis Almagro, afirmó que el organismo podría actuar como “garante” del diálogo en Nicaragua y reiteró que, para ello, es necesaria la liberación de los “presos políticos”.

“Nosotros estamos de acuerdo con un proceso de diálogo, no exactamente como mediadores, pero como garantes de ese proceso”, explicó Almagro en declaraciones a la prensa en la sede de la OEA.

Previo a que se convocara la reanudación del diálogo, una delegación de la Secretaría General de la OEA se reunió a mediados de mes en Nicaragua con representantes del Ejecutivo nicaragüense para pedir la liberación de los presos políticos y acciones para mejorar el sistema electoral.

“Creo —dijo Almagro— que el camino de liberación de los presos políticos despeja digamos los obstáculos y nos lleva a las soluciones institucionales y de democracia que el país precisa”.

En opinión de Almagro, es posible alcanzar una “solución nicaragüense” a la crisis sociopolítica que sufre el país desde abril pasado y que ha dejado cientos de muertos y de detenidos. Pero consideró que esa “solución nicaragüense” debe seguir la “agenda” de los “valores del sistema interamericano”, es decir, debe producirse con garantías y sin “presos políticos”. “Nosotros es lo que hemos solicitado, la liberación de todos los presos políticos porque nosotros no podemos entrar en una negociación en la que tengamos que negociar libertades. Eso no sería la mejor manera de estar en una negociación”, subrayó Almagro.

Por su parte la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) saludó la primera jornada del diálogo. “La CIDH recuerda la importancia que en este proceso deben tener el acceso a verdad, justicia, reparación y garantías de no repetición para la sociedad nicaragüense y, especialmente, para las víctimas”, remarcó el organismo.

La comitiva oficial

La comisión de la dictadura Ortega-Murillo ha mantenido en total hermetismo cuál sería su propuesta de mediadores, testigos y garantes. La comitiva gubernamental estuvo encabezada por el canciller Denis Moncada Colindres.

Los demás titulares de la comitiva de la dictadura fueron los diputados Edwin Castro, José Figueroa, y sorpresivamente, el legislador tránsfuga y otrora adulador del caudillo liberal Arnoldo Alemán, Wilfredo Navarro.

“Que tengan que poner a Wilfredo Navarro demuestra la decadencia y el deterior del régimen. No tienen a nadie de peso”, afirmó Ana Margarita Vijil, integrante del MRS. “El Frente se quedó vacío. Daniel Ortega está aislado hasta en su propia gente. En el Infiernillo, en  La Modelo, hay más gente representativa del Frente, como es el excoronel Carlos Brenes”, comentó.

Otros de los miembros de la comitiva oficial fueron el magistrado Francisco Rosales, y el eterno estudiante de la Unión Nacional de Universidades (UNEN), Luis Andino.

Según Vijil, esta comitiva no tiene ningún poder de decisión. De hecho, no cree que otros miembros de la dictadura tengan capacidad de “tomar decisiones sin tener un celular al lado para llamar a Daniel Ortega y Rosario Murillo”.

El Gobierno también habría vetado la participación del obispo de Matagalpa, Rolando Álvarez, uno de los más beligerantes contra la represión oficial y quien actuó como moderador del Diálogo Nacional que se instaló entre mayo y julio de 2018.

Dictadura hablará de economía

Aunque no se conoce la agenda que propondrá el régimen, los medios de comunicación oficiales sugieren que la dictadura propondrá como tema de negociación la situación económica del país y no la crisis política.

“Se habla que como tema de fondo se va a priorizar la discusión económica y segundo la discusión política. Si lo aceptan (Alianza Cívica) no me parece correcto”, dijo la doctora Núñez. Sobre ellos está la vida y seguridad de siete millones de habitantes”.

La presidenta del Cenidh ve la aprobación de la reforma tributaria como “una mala señal y una espada de Damocles para chantajear a los empresarios”, para que “no se dejen presionar o convencer de quiénes podrían llevar posiciones firmes respecto a las cuestiones políticas.

Sin embargo, el exdiputado Eliseo Núñez sostuvo que la aprobación de la reforma tributaria fue la forma de la dictadura para cobrarle a los empresarios el hecho de no “incluir en la negociación del diálogo” dicha modificación arancelaria.

“Los empresarios dijeron que el diálogo era para resolver la crisis política, y a partir de eso va a resolverse la crisis económica”, dijo Núñez. “A partir de aprobación de esta reforma, el tiempo corre contra el gobierno. Va a pegar duro contra las empresas, y sin confianza no hay aumento de consumo. Las empresas van a quebrar, y dejarán al gobierno sin tributos. Contrario a lo que se cree, el tiempo corre en contra del gobierno”, insistió.

Ejército espera “consensos necesarios”

El Ejército de Nicaragua, que ha callado sobre la represión oficial que suma al menos 325 muertos confirmados, expresó este miércoles su respaldo a las negociaciones entre el Gobierno y la Alianza Cívica por la Justicia y la Democracia.

Nicaragua da inicio a un encuentro trascendental para todos los nicaragüenses, donde autoridades nacionales y representantes de diferentes sectores tendrán la responsabilidad histórica de lograr los consensos necesarios para bienestar de la nación”, señaló la institución castrense en una declaración pública.

En el documento, el Ejército destacó “la imperiosa necesidad de reflexionar pensando siempre en lo mejor para la patria” y aseguró que las Fuerzas Armadas, desde la Comandancia General hasta los alumnos en formación militar y personal auxiliar, respaldan esa nueva mesa de negociaciones.

Diversos sectores políticos y sociales de Nicaragua han criticado “el silencio y la poca beligerancia” que mantuvo el Ejército con los grupos paramilitares que actuaron con la aquiescencia del Gobierno.