Economía

Alto costo de la energía impacta en retroceso de turismo nicaragüense

Las tasas impositivas y la crisis política también son factores que provocaron decrecimiento en el rubro durante 2019

Los principales factores que provocaron un retroceso del turismo nicaragüense durante el 2019 fueron el alto costo en la factura energética, las tasas impositivas que deben pagar las empresas y, por supuesto, la crisis política y el estado policíaco al que se encuentra sometido el país.

De acuerdo a la información presentada en un informe por la Cámara Nacional de Turismo (Canatur), al menos el 78 por ciento de las empresas fueron afectadas por el alto costo de la factura energética. Para este 2020 el panorama podría agravarse pues a partir del primero de enero entró en vigencia el tercer ajuste al subsidio de la tarifa energética, que afecta directamente a quienes consumen entre 100 y 150 kilovatios horas por mes.

En 2019, el subsidio para los consumidores de 100 y 150 kilovatios fue de 40 y 30%; este año esa subvención se reducirá al 35 y el 25%, respectivamente.

Consumidores pagarán más por energía eléctrica domiciliar

Luci Valenti, presidenta de la Cámara Nacional de Turismo de Nicaragua, explicó en conferencia de prensa que, al ritmo que marcha el rubro, se necesitará al menos una década para recuperar la capacidad de competitividad en la región. Explicó que, aunque en 2019 llegaron al país un millón cincuenta mil turistas, esta cifra apenas representa un 41 por ciento por debajo del número que alcanzó el sector en el 2017.

El año pasado creció el peso en el turismo interno, sin embargo, este incremento no es una inyección de gran impacto al rubro, pues no genera las divisas que produce el turismo internacional, uno que continúa por debajo de lo esperado. Dicho de otra forma, los negocios ahora reciben una mayor proporción (70.2%) de nacionales que de extranjeros (29.8%), de acuerdo a la información de Canatur.

Para poder sostenerse, el turismo está reduciendo su tamaño. Algunas de las estrategias que han implementado los dueños de las empresas es el recorte del personal, la restructuración de los contratos de sus colaboradores y en última instancia, contar con los miembros de su familia para aminorar gastos. En este sentido, explicó, se mantiene el nivel de fuga de talento humano calificado.

Valenti enfatizó en que el turismo internacional, que es el que deja divisas en el país, continúa caído. La imagen como destino no se ha recuperado y el hecho de que no exista todavía un acuerdo político entre el Gobierno y la Alianza Cívica por la Justicia y la Democracia, provoca que la actividad no se reactive.

La proyección para el 2020

La proyección presentada por Canatur para el turismo en el 2020 no es alentadora. Apelan a que este año Nicaragua recibirá 1 120 000 turistas, dependiendo, del estado de las libertades en este año. Igual si esta cifra llegara a alcanzarse, sería un 37% por debajo del número final del 2017.

De llegar a concretarse la proyección, Valenti indicó que esto representaría un retroceso de cinco años en arribo de turistas y de 6 años en recepción de ingresos. Tal ritmo requiere más de una década para recuperar la capacidad para lograr competir en una región en la que Guatemala, por ejemplo, crece al 18 por ciento.

Mientras en 2019 el ingreso total fue de 430 000 000 de dólares, para el 2020 lo estiman en 460 000 000. Es decir, una leve recuperación que no simboliza una verdadera “cura” para un sector que no levanta cabeza desde abril de 2018.

La presidenta de Canatur manifestó que solo duplicando o triplicando resultados habrá una recuperación sensible en el sector y que el factor que puede impulsar la confianza a nivel internacional pasa por la necesaria solución política a la crisis nacional que restablezca la credibilidad y estabilidad en el país, pues mientras persistan los actuales factores de inseguridad y represión, continuarán “patinando”.

Carlos Schütze, vicepresidente de Canatur, agregó que la frecuencia de los vuelos desde el 2018 han andado por el 50 por ciento por debajo. “Semanalmente tenemos la mitad de los vuelos que había en 2017 y en el sector de las agencias de viaje también hubo una caída fuerte de casi el 50 por ciento”, afirmó.

“El sostenimiento policíaco golpea severamente la imagen del país. El bajo nivel de recuperación apenas permite la sobrevivencia de las empresas, que en su inmensa mayoría son pymes. La primera que quiere turistas reales en Nicaragua es Canatur”, finalizó Valenti.

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