Nación

Organismo internacional presenta informe sobre “estrategia letal de represión”

Amnistía confirma: “dispararon a matar”

Denuncian uso excesivo de la fuerza. Bianca Jagger: “son asesinatos extrajudiciales”. “Yo vi a los antimotines listos para la guerra”



El régimen de Daniel Ortega y Rosario Murillo han desatado desde el 18 de abril una “estrategia letal de represión contra manifestantes” de la protesta #SOSNicaragua. Esa es la conclusión a la que llegó el informe titulado “Disparar a Matar” de Amnistía Internacional (AI), que fue presentado este martes en Managua.

El organismo internacional sostiene la “estrategia de represión” ha estado caracterizada por el uso excesivo de la fuerza, ejecuciones extrajudiciales, el control de los medios de comunicación y el uso de grupos parapoliciales para reventar las protestas ciudadanas. El saldo de ese cóctel violento ha sido de al menos 81 personas asesinadas, según Amnistía.

Erika Guevara-Rosas, directora para las Américas de Amnistía, presentó el informe junto a la defensora de derechos humanos, Bianca Jagger; la presidenta del Centro Nicaragüense de Derechos Humanos (Cenidh), Vilma Núñez; y Graciela Martínez, hermana de Juan Carlos López Martínez, quien fue asesinado en Ciudad Sandino.

“El Estado debe dejar de inmediato de reprimir a las personas que se manifiestan”, instó Guevara-Rosas. “El año pasado habíamos visto el deterioro del contexto en Nicaragua en cuanto a violaciones de derechos humanos con el tema del Canal Interoceánico. Los últimos incidentes en estos cuarenta días son paradigmáticos”.

El informe de Amnistía documenta “una política sistemática de represión violenta”. Según Guevara-Rosas, en esa política “identifican varios síntomas”: “El discurso de negación por parte del Gobierno, una retórica divisoria y de odio, y la negación de los muertos por parte de la primera dama cuando los familiares los lloraban en sus funerales”.

La directora para las Américas de Amnistía resaltó el patrón sistemático de la colusión entre las autoridades y los paramilitares. Tanto Guevara-Rosas como Bianca Jagger vieron este lunes el ataque de los paramilitares contra los estudiantes que se tomaron la Universidad Nacional de Ingeniería (UNI). Ellas estaban reunidas en la Universidad Centroamericana (UCA) reunidas con el rector José Alberto Idiáquez cuando el asedio empezó.

Primero fueron las turbas sandinistas. Segundo los antimotines. Luego un ataque conjunto que dejó dos muertos y 45 heridos.

CIDH
Familiares de jóvenes fallecidos asisten al Hotel Intercontinental, en Managua, donde se encuentran los delegados de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH). Bienvenido Velasco | EFE

“En nombre de Dios, ese Dios que tanto menciona, le pido al señor Daniel Ortega que deje de matar estudiantes. Los están matando como perros. Son perseguidos por esos antimotines, francotiradores y turbas que van preparados como para una guerra”, reclamó Jagger.

Guevara-Rosas destacó que los grupos parapoliciales, también conocidos como turbas, “ha desempeñado un papel fundamental en la represión”. “Las autoridades les han permitido atacar a manifestantes, incitar la violencia y sembrar el miedo, reforzando así tanto el poder represivo del Estado como su capacidad de negar la responsabilidad en los ataques”, indica el informe de Amnistía.

Ejecuciones extrajudiciales

El informe de Amnistía alertó sobre la posibilidad de “ejecuciones extrajudiciales en Nicaragua”. Algo que coincide con el informe preliminar de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH).

“Amnistía Internacional documenta el uso que la policía hace de las armas letales, el gran número de personas heridas por arma de fuego, la trayectoria de los disparos efectuados, la concentración de las heridas de bala en la cabeza, el cuello y el pecho en las personas muertas”, refiere el informe.

Días antes que Amnistía presentara este informe, Confidencial publicó una investigación periodística en la que se comprueba un patrón de heridas letales en cabeza, cuello y tórax en asesinados y heridos. Así como el uso de fusiles de guerra y la trayectoria de los disparos que refuerzan las denuncias ciudadanas de francotiradores.

Jagger, presidenta de la Fundacion por los derechos humanos que lleva su nombre, resaltó en una entrevista en el programa de televisión Esta Noche que la investigación de Confidencial “le ha dado más fuerza” al informe de Amnistía. “Son asesinatos extrajudiciales. Uno de los reportes más importantes que ustedes han hecho en Confidencial es ese: Disparar a matar. Yo vi a los antimotines que estaban listos para la guerra. Me aterrorizó cuando los vi desde la UCA con sus AK en las camionetas atacar a los estudiantes que estaban desarmados”, insistió la defensora de derechos humanos.

“No solo se privó arbitrariamente de la vida en el marco de la protesta y del uso excesivo de la fuerza, sino que además considera que con base en el patrón identificado, un elevado número de casos podrían considerarse ejecuciones extrajudiciales”, se lee en el informe de Amnistía Internacional, titulado, precisamente, “Disparar a Matar”.

El informe de Amnistía fue realizado por una delegación que viajó a Nicaragua entre el 2 y el 13 de mayo para verificar las denuncias de violaciones a los derechos humanos. Los expertos visitaron las ciudades de Managua, Ciudad Sandino, León y Estelí y realizaron 30 entrevistas a profundidad. Citan 16 casos específicos (entre ellos nueve muertos), el estudio de docenas de testimonios, documentación de organizaciones locales, examen técnico y la corroboración de pruebas videográficas y fotográficas, y el análisis de personas expertas en armas de fuego y munición.

“La estrategia de represión parece haber sido ordenada desde las más altas instancias del gobierno. El presidente Ortega y la vicepresidenta Rosario Murillo demonizaron reiteradamente a las personas que se manifestaban”, señala el informe. “Negaron que se hubiera matado gente, mientras las autoridades públicas negaban a las víctimas atención médica, manipulaban pruebas y se negaban a ordenar autopsias y otros exámenes forenses”.

La directora para las Américas de Amnistía fue clara al delimitar responsabilidad: El comandante Ortega es el jefe supremo de la Policía Nacional sin intermediarios por tanto tienen sus manos ordenar el cese de la represión.

Guevara-Rosas aseguró en Esta Noche que el informe será parte de diversas actividades para alertar a la comunidad internacional sobre los abusos y la represión del Gobierno de Ortega y Murillo.