Nación

Régimen de Daniel Ortega asedia a defensores de derechos humanos

ANPDH se vio “obligada” a cerrar sus oficinas centrales

Anpdh

Pese al cierre de sus oficinas, la ANPDH seguirá recepcionando denuncias a través de medios electrónicos.



La Asociación Nicaragüense Pro Derechos Humanos (ANPDH), anunció a través de un comunicado el cierre de sus oficinas centrales “tras haber recibido información alarmante” sobre prácticas ilegales de “persecución judicial y criminalización sin fundamento legal”. De igual manera, reportaron “asedio permanente” de grupos armados y llamadas telefónicas amenazantes a sus oficinas.

No obstante, afirman que seguirán recepcionando denuncias de violaciones a derechos humanos a través de medios electrónicos.

La ANPDH, cuyo secretario es el activista Álvaro Leiva, dijo ser víctima del “asedio de grupos armados no autorizados y llamadas telefónicas de amenazas a nuestras oficinas de denuncias de violaciones a los derechos humanos”.

Álvaro Leiva, quien salió del país por medidas de seguridad, como algunos obispos de la Conferencia Episcopal son considerados por un amplio sector de la población como defensores y mediadores claves en estos últimos tres meses de crisis social. La represión gubernamental, para algunos expertos, se intensificado por la vía judicial.

El presidente Daniel Ortega, afirmó en una reciente entrevista con Andrés Oppenheimer, que los organismos de derechos humanos aquí en en Nicaragua “están politizados” y siguen una agenda regida por los Estados Unidos.

No solo los defensores de la Anpdh han sido asediados. El 2 de agosto, la Comisión Permanente de Derechos Humanos (CPDH), denunció a través de sus redes sociales que sustrajeron de sus instalaciones documentos y objetos personales de uno de sus colaboradores.

Tanto la la CIDH y la Oficina del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos (Acnudh) responsabilizan al Gobierno de Nicaragua por “asesinatos, ejecuciones extrajudiciales, malos tratos, posibles actos de tortura y detenciones arbitrarias”. -Sin embargo, en reiteradas entrevistas con medios internacionales el comandante Daniel Ortega ha negado estos señalamientos, e incluso ha tachado a la CIDH y a su secretario general, Paulo Abrao, de “mentirosos”.

Pese a esto, 21 países que conforman el Consejo Permanente de la OEA respaldan los informes elaborados por la CIDH y el trabajo que ha realizado este organismo en Nicaragua.

Diversas organizaciones internacionales como Human Rights Watch (HRW), han denunciado la crisis política que atraviesa Nicaragua, cuya lista de fallecidos hasta el 3 de agosto es de 317 personas, entre ellas 21 policías y 23 menores de edad, según la CIDH.