POLITICA

La historia del debate del artículo 147 en la Constitución de 1995

FSLN no objetó la
“no reelección”

Diputados orteguistas se opusieron al establecimiento de segunda vuelta electoral, pero nunca cuestionaron la no reelección consecutiva

 

Lourdes Arróliga

Contrario a lo que argumentan los magistrados sandinistas de la Corte Suprema de Justicia (CSJ), que las reformas constitucionales de 1995 violentaron el principio de igualdad de los derechos políticos, al imponer un doble candado a la reelección presidencial en el artículo 147, la bancada oficial del Frente Sandinista no objetó en ningún momento este punto, como se puede constatar en los libros del diario debate de las primera y segunda legislatura de esa época.

Liderada por el propio secretario general del FSLN, Daniel Ortega, tras la ruptura con los renovadores que encabezaba Sergio Ramírez, la bancada “ortodoxa” del FSLN estaba integrada por ocho diputados: Nathán Sevilla, Omar Cabezas, Gladis Báez, Francisco Rivera (El Zorro), Roberto Laguna, Benigna Mendiola, Luis Enrique Figueroa y Dámaso Vargas.

Ninguno de ellos dijo una sola palabra en los debates parlamentarios, sobre la prohibición de la reelección consecutiva, ni argumentó que ésta significara una violación a los derechos humanos, políticos, o a la Constitución misma, como se alega catorce años después para justificar a posteriori el asalto a la Constitución por el grupo partidario del FSLN en la Corte Suprema de Justicia.

A la bancada del Frente Sandinista, lo único que le preocupaba era la segunda vuelta electoral que se estableció como mecanismo cuando un candidato no hubiese obtenido el cuarenta y cinco por ciento de los votos válidos en una primera elección.

Cinco años después, con el pacto libero-sandinista del 2000, el Frente Sandinista logró reformar la Constitución y bajar a un 35% el porcentaje requerido para ganar la Presidencia en primera vuelta, si el ganador del primer lugar obtiene una ventaja de cinco puntos sobre el segundo.

FSLN sólo se opuso a segunda vuelta electoral

En enero de 1995, cuando se sellaría el nuevo marco constitucional, en una segunda legislatura, la bancada del FSLN mantuvo el argumento que por razones de carácter económico, debía eliminarse del primer párrafo del artículo 147, que obliga a una segunda ronda electoral cuando no se alcanzase el 45% de votos válidos.

En los debates de primera legislatura, a finales de 1994 la moción que presentó la diputada Gladis Báez, en nombre de su bancada, para eliminar la segunda vuelta no progresó. Sólo obtuvo ocho votos a favor, todos del FSLN, 55 en contra y cinco abstenciones.

“Voy a referirme al artículo 147”, dijo la diputada Gladis Báez, en la sesión de enero del 95.

“Es importante que el pueblo de Nicaragua se dé cuenta que aquí en este artículo se está planteando que hayan dos vueltas para elegir al Presidente y Vice presidente, y una campaña electoral nacional cuesta millonadas de córdobas…”

“No es posible que le impongamos al pueblo semejante atropello de gastar tanto en una segunda vuelta. Tampoco es posible que haya una diferencia en cuanto a que unos partidos que tienen el respaldo económico estén pisoteando a otros partidos que no tienen la misma cantidad de respaldo económico, por lo tanto, estoy mocionando para que en el párrafo primero del 147 se elimine lo concerniente a una segunda elección o segunda vuelta electoral del Presidente y Vicepresidente de la República. Esta es la posición del FSLN”, argumento Báez.

El diputado Nathán Sevilla, secundó la propuesta:

“…En efecto, el establecer en este artículo 147, en el primer párrafo, una imposición de que los partidos que salgan victoriosos en la primera vuelta electoral, tengan que someterse a una segunda elección si no alcanzan un mínimo de cuarenta y cinco por ciento de votos, es imponerle al país un capricho político de la derecha, que es la única que se beneficia de una segunda vuelta electoral…”.

Sevilla dijo que un partido que ganase en una segunda vuelta operaría con una sicología de “partido que va a ejercer una dictadura porque ya derrotó en la segunda vuelta a los partidos que se le opusieron…”

Por lo que “nosotros”, reiteró, “pedimos que se someta a votación la eliminación del primer párrafo del artículo 147”.

El actual Procurador de Derechos Humanos, Omar Cabezas Lacayo, también se pronunció en contra de la segunda vuelta “porque yo digo, hombré, lo que estamos haciendo los políticos, la clase política es hacerle pagar al pueblo de Nicaragua la jugarreta de las alianzas y los amarres de los políticos”.

No les preocupó doble candado a la reelección

Sin embargo, el doble candado a la reelección presidencial, —permitiendo esta por una sola vez en período no consecutivo— no era motivo de objeción alguna para el ex presidente Daniel Ortega, quien se disponía a correr nuevamente en las elecciones nacionales de 1996.

El artículo 147 establece que no pueden ser candidatos a la Presidencia “el que ejerciera o hubiese ejercido en propiedad la Presidencia de la República en cualquier tiempo del período en que se efectúa la elección para el período siguiente, ni el que la hubiere ejercido por dos períodos presidenciales”.

En base a esto Ortega pudo inscribirse como candidato en las elecciones de 1996, en el 2001, y en 2006, cuando finalmente logró la reelección (antes había sido electo Presidente en 1984).

De regreso en el 2006, se le agotaron las reservas constitucionales para un tercer período presidencial.

Entonces los magistrados del FSLN que integran la Sala Constitucional de la Corte Suprema de Justicia (CSJ) rompieron con los esquemas constitucionales, y elaboraron una sentencia que declara “inaplicable” el artículo 147 de la Constitución Política, porque violentaba el principio de igualdad en el goce de los derechos políticos de los nicaragüenses, contemplados en el artículo 48 constitucional.

Pero nada de eso se alegó ni se discutió en 1994-95. El tema acalorado de debate entonces fue el de las “inhibiciones”. El inciso 3 del artículo 147 establece que no podrán ser candidatos a la Presidencia “los parientes en el cuarto grado de consanguinidad y los que sean o hayan sido parientes dentro del segundo grado de afinidad del que ejerciera o hubiere ejercido en propiedad la Presidencia de la República en cualquier tiempo del período en que se efectúa la elección”.

Aunque esta norma fue una demanda histórica de la oposición en la época de Somoza, para frenar la perpetuación de la dictadura dinástica, en 1995 fue percibida como una “inhibición”, para impedir la candidatura presidencial del ex ministro de la Presidencia, Antonio Lacayo, yerno de la Presidenta Violeta Barrios de Chamorro.

Diputado Sánchez lo mencionó de refilón

El diputado Domingo Sánchez Salgado presentó una moción para eliminar las inhibiciones contempladas en el 147, pues consideraba que derogaba “ipso facto” los artículos 27, y 51 de la Constitución.

“…Precisamente el artículo 27 dice que todas las personas son iguales y que tienen igual derecho a la protección, que no habrá discriminación por motivo de nacimiento, nacionalidad, credo político, raza, sexo, idioma o religión, opinión u origen, posición económica o condición social. Quiero decir que aunque sea millonario, aunque sea pobre, aunque sea entenado, que sea yerno, que sea hijo o lo que sea, tiene derecho a que lo proteja la ley, es decir, la Constitución Política, para poder ser candidato”, dijo Sánchez.

La moción que presentó Sánchez para eliminar las inhibiciones, hubiese dejado sin efecto la prohibiciones para la reelección presidencial consecutiva, pero en ese momento los diputados del Frente Sandinista también la rechazaron. Sólo obtuvo un voto a favor, 53 en contra y dos abstenciones.