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Meta depende del clima y de precios internacionales

Maní: exportar más de U$60 millones

* Venden en Europa, Norte, Centroamérica, Australia y Venezuela

Iván Olivares | 18/8/2010
@IvanOlivares66

El comportamiento del clima y la fluctuación de los precios internacionales, pueden hacer una diferencia de U$12 millones para el sector manicero de Nicaragua (fundamentalmente afincado en Chinandega y León, con menor presencia en Managua, Masaya y Granada), en el ciclo 2010- 2011.

Esa es la diferencia entre los valores mínimos (U$60.6 millones) y máximos (U$72.6 millones) esperados por los productores de la sabrosa botana, en dependencia del rendimiento por manzana (que podría oscilar entre los 66 y los 58 quintales logrados en los dos últimos ciclos agrícolas), y del precio internacional, que debería fluctuar entre los U$19 y los U$20 por quintal.

“El precio promedio puede andar entre 19 y 20 dólares para el maní de exportación, sin cáscara y ya empacado, aunque puede ser menor a U$19, si la calidad es inferior, y mayor de U$20 si lográs un buen rendimiento”, explicó el productor Juan Alvaro Munguía, Vicepresidente de la Comercializadora de Maní S.A. (COMASA).

Aunque espera esos precios promedio, que se han mantenido de forma estado estable en 2009 y 2010, el sector no olvida los ‘días felices’ de la cosecha 2006-2007 cuando “tuvimos un precio extraordinario de 25 y 26 dólares, (que sólo habíamos visto en 1995), porque estadounidenses y argentinos tuvieron una fuerte baja en su producción, dado que prefirieron sembrar maíz para fabricar biocombustibles”, recuerda Munguía.

Datos del CETREX muestran que mientras los volúmenes exportados crecían sólo 4% (pasó de 69,227 toneladas en 2006, a 71,920 en 2007), el país obtuvo ingresos que fueron un 27% superior, al pasar de U$44.6 millones en 2006, a 56.5 millones en 2007, con un sobreprecio de 22%, al cotizarse el kilo en U$0.78 después que un año antes estaba en U$0.64.

Las exportaciones de maní se elevaron hasta las 77,694 toneladas y U$90.6millones en 2008, ingresos que se desplomaron estrepitosamente al caer hasta los U$66.8 millones, pese a que las exportaciones apenas cayeron hasta las 75,848 toneladas.

“La producción de maní bajó a partir de la disminución en la demanda durante la crisis, siendo que el maní es un snack, no un alimento indispensable”, recordó el productor.

Estados Unidos y Argentina son dos de los cuatro actores de peso en el mercado mundial que junto a China y Brasil, superan a Nicaragua, como los grandes exportadores de maní del planeta, según datos aportados por el también segundo vocal de la Unión de Productores Agropecuarios de Nicaragua, (UPANIC).

Concentrados en la calidad

Aunque los productores de maní no tienen planes para hacer grandes ampliaciones de las áreas cultivadas -42,000 manzanas en Chinandega, manejadas por COMASA, y 13,000 en León, pertenecientes a Cukra Industrial- sí están concentrados en mantener las calidades necesarias para seguir cumpliendo sus contratos internacionales.

En este momento, los principales compradores del maní nica están en Europa: Rusia y algunos países del antiguo bloque socialista, más Alemania y Holanda; además de Australia; los tres norteamericanos, (Canadá, Estados Unidos y México), más Costa Rica y El Salvador en Centro América, y el recién llegado Venezuela.

En este caso, la nación sudamericana no tiene el peso ni la importancia que ha cobrado en otros rubros, y de hecho, el sector se queja porque han encontrado “muchas dificultades desde que entramos a ese mercado hace dos años, porque hay que enviar el furgón hasta Miami, y de ahí a Venezuela”.

En este caso “Venezuela no ha sido tan importante para el maní, como sí lo ha sido para otros rubros. Para nosotros es un mercado más, aunque lo hemos aprovechado como una forma de diversificar nuestras exportaciones”, añadió.

Pero mantener esa calidad dependerá de muchos factores que los productores podrán controlar, tales como la fecha de siembra y de cosecha, así como la aplicación de los agroquímicos y el mantener limpios las áreas cultivadas, aunque hay uno al que no pueden controlar: el clima.

Armado de su laptop, Munguía dirige por radio desde su despacho judicial en Managua las operaciones de su propiedad en Occidente, indicándole a su personal en la finca a qué hora suspender las aplicaciones de los químicos, basándose en la información que le ofrece el Canal del Clima en la red.

“La mayoría de los maniceros trabajamos en la mañana, porque en la tarde ya no se puede. Las instrucciones son trabajar hasta las 11:00 ó 11:30 am, porque después del mediodía no hay forma de hacerlo. Este año, ni siquiera hubo canícula”, recuerda.

En contraste, no todos están sufriendo por las constantes precipitaciones, en particular quienes sembraron maní en Managua, Granada y Masaya, aunque tampoco los que lo hicieron en Los Brasiles, y en la antigua línea férrea Nagarote, La Paz Centro, León, a pesar que se considera “zona arriesgada”.

“El año pasado fue un año malo para la mayoría de los que sembró ahí, porque fue un invierno seco, pero este año, que es un invierno fuera de lo normal, seguramente van a tener excelentes cosechas, aunque ellos también han tenido problemas para terminar de sembrar, porque las lluvias han sido muy copiosas en la franja del Pacífico”, relató.

Comentarios

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eloisa rodas

muy completo el arto me ayudo para un trabajo de universidad

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Jorge Isaac Roque Medina.

Esta muy bueno el articulo.

Los Felicito.

Saludos,y feliz año Nuevo.

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