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XXXV-19

La Revolución, 35 años después

A partir de del 2007, se ha instalado un proceso de regresión autoritaria encabezado por un nuevo FSLN, privatizado por Daniel Ortega y Rosario Murillo

Carlos F. Chamorro | 17/3/2014
@cefeche

I—Una mirada al presente

El 19 de julio se cumplirán 35 años del triunfo de  la revolución sandinista que derrocó a la dictadura de Somoza en 1979. Después de 10 años de revolución, guerra de agresión y guerra civil, el 25 de febrero de 1990 el FSLN fue derrotado en un proceso electoral. Posteriormente se negoció el desmontaje del modelo revolucionario, implementándose un programa de reformas neoliberales que prevalece hasta hoy.

Sin embargo, desde que el comandante Daniel Ortega regresó al poder en el 2007, ganando unas elecciones con el 38% de la votación en primera vuelta, el FSLN proclama que Nicaragua está viviendo una segunda etapa de revolución llamada “cristiana, socialista y solidaria”

La revolución de 1979 representó un hito histórico. Fue la última revolución armada triunfante del siglo XX que expulsó del poder a una dictadura militar dinástica que durante más de cuatro décadas contó con el apoyo de Estados Unidos.

Con la revolución se abrió una expectativa de liberación, cambio social y democratización. Paradójicamente, con la derrota de la revolución en 1990, también se abrió una segunda oportunidad de democratización en Nicaragua, apuntalada en el pluralismo y en las fuerzas políticas y sociales que surgieron de la revolución, tras el fortalecimiento de instituciones clave para dirimir los conflictos y la competencia política como el Consejo Supremo Electoral, el Ejército Nacional y la Policía Nacional, y las reformas constitucionales de 1995 que establecieron un contrapeso fundamental entre los poderes del estado.

Al cumplirse los primeros 20 años de la revolución, publiqué un texto sobre este mismo tema titulado “Las huellas del 79” (El Nuevo Diario, 19 de julio 1999) en el que destacaba con optimismo el legado político de la revolución, asociándolo a las instituciones antes mencionadas y al peso político del sandinismo, ya no como un partido monolítico, sino como un conjunto de fuerzas dispersas, dentro y fuera del partido FSLN, en las organizaciones sociales, o en la sociedad civil, con el potencial de promover procesos de cambio social y político. Exceptuando la creación de una nueva clase de pequeños propietarios y cooperativas en el campo, el legado económico-social de la revolución había sido barrido por la guerra, la hiperinflación y el ajuste económico de los 90, y en consecuencia, su principal huella era eminentemente política, a pesar del gobierno de turno de Arnoldo Alemán.

Quince años después, no existen bases objetivas para mantener ese optimismo. Por el contrario, en Nicaragua se ha instalado un proceso de regresión autoritaria encabezado por un nuevo FSLN, privatizado por Daniel Ortega y Rosario Murillo, mientras las instituciones estatales como el Consejo Supremo Electoral o el Ejército Nacional que antes parecían conquistas irreversibles, han sucumbido a la cooptación del caudillismo.

El nuevo régimen de Ortega, en proceso de consolidación, se presenta como una versión del “socialismo del siglo XXI”, cobijado bajo los símbolos rojinegros de Sandino y la revolución sandinista. Pero su trayectoria en estos seis años no representa un proyecto de cambio revolucionario o de reformas sociales. Por el contrario, revela la conformación de un régimen corporativista en alianza con el gran capital nacional e internacional, que ejerce un alto grado de control social sobre importantes grupos organizados de la población, sindicatos, cooperativas, y jóvenes.

En lo político, actúa como un régimen autoritario de ordeno y mando, que invoca la democracia directa pero no admite ningún contrapeso o sistema democrático de rendición de cuentas. Un régimen centralizador del poder que  se maneja con un estilo extremadamente personalista. Esta es quizás su principal debilidad a corto plazo.

En lo económico, es un modelo pro negocios privados en una economía de mercado tutelada por el Fondo Monetario Internacional. Su particularidad ha sido la privatización de la cooperación venezolana, que representa más de 3,300 millones de dólares entre 2007 y 2013, manejados de forma discrecional fuera del presupuesto. Esto le ha permitido a Ortega, sin tener que recurrir a una verdadera reforma fiscal que afecte la alianza con los empresarios, disponer de fondos para financiar programas gubernamentales, pero también para desviarlos hacia actividades partidarias y la creación de un emporio económico privado de negocios familiares al margen de toda supervisión estatal.

En lo social, el régimen impulsa una política asistencialista de transferencias directas y expansión de la cobertura de algunos servicios públicos, a través de mecanismos de participación que promueven el clientelismo político, anulando cualquier iniciativa de gestión de derechos y promoción de ciudadanía.

En el ámbito internacional, el régimen mantiene una retórica antimperialista, mientras colabora con la política de EEUU en los temas de seguridad, drogas y comercio. Y al mismo tiempo, mantiene un alineamiento con las políticas del ALBA y un acercamiento con Rusia, y ahora con China al otorgar a un empresario chino una concesión obscenamente lesiva a la soberanía nacional para promover el megaproyecto del canal interoceánico.

En lo ideológico, el régimen invoca una retórica revolucionaria, pero practica el culto a la personalidad en torno a Daniel Ortega y su esposa Rosario Murillo, cobijados por un mesianismo religioso ultra conservador.

A estas tendencias estructurales, se agregan la recién aprobada reforma constitucional y la reforma al Código Militar, que despejan el camino para el continuismo y la reelección presidencial indefinida, con el sometimiento de las instituciones armadas a la voluntad política del caudillo. De esta manera el régimen empieza a asemejarse al de Somoza que fue  derrocado por la revolución de 1979, por lo que a Daniel Ortega le calzaría muy bien aquella frase de Marx en “El 18 Brumario de Luis Bonaparte” cuando dijo que “algunos personajes de la historia aparecen dos veces, primero como tragedia y después como farsa”.

Analizar este proceso que Mónica Baltodano ha llamado “las  mutaciones del FSLN” (revista Envío, UCA febrero 2014) y la consolidación del liderazgo familiar de Daniel Ortega ocurrido en las últimas dos décadas, tiene una importancia fundamental para entender la evolución de Nicaragua y su futuro. Estas son algunas de las preguntas que estamos obligados a responder, y ojalá formen parte del debate de las nuevas generaciones  

a) ¿Cómo se produjo esta involución del FSLN que pasó de ser un partido revolucionario a una maquinaria electoral, al estilo del PRI de México, pero con un liderazgo continuista y ahora familiar?

b) ¿Cómo ocurrió la “toma del Estado” por el FSLN, empezando por el  pacto bipartidista con Arnoldo Alemán en 1999, para llegar ahora al control del poder total, del sistema electoral, la justicia, del ejército y la policía, y de todas las instancias autónomas del estado?

c) ¿Cuál es la ideología de este proyecto, si es que tiene alguna, y qué relación tiene con la cultura política tradicional nicaragüense y con el legado de la revolución sandinista y su memoria histórica?

d) ¿Cuál es el sustento económico de este proyecto de alianza con el gran capital, en el que el FSLN mantiene el control de la base social, con la migración como válvula de escape? ¿Qué niveles de pobreza y desigualdad social resultan compatibles en este modelo?

e) ¿Es éste un proyecto sostenible a mediano plazo? ¿Puede tolerar el surgimiento de una oposición política y social que le haga contrapeso y plantee un desafío de poder democrático, o inevitablemente derivará en un nuevo ciclo de violencia en Nicaragua? 

II- Una mirada al pasado


Permítanme ahora compartir algunas reflexiones sobre la revolución de 1979 y la década revolucionaria, desde la perspectiva de un protagonista que asume la revolución con todos sus aciertos y sus errores, para intentar encontrar algunas claves explicativas desde el pasado.

Así como hoy se suele incurrir en simplificaciones sobre lo que representa el régimen de Daniel Ortega, y se cuestiona el hecho de que siendo éste un régimen autoritario cuente con apoyo social y después de seis años en el poder se haya convertido en una mayoría política, padecemos de una cultura reduccionista sobre lo que fue la dictadura de Somoza y la revolución. Es imperativo, por lo tanto, evitar a toda costa las simplificaciones.

A lo largo de 45 años, la dictadura se mantuvo en el poder combinando cooptación social y represión, con la lealtad de una guardia pretoriana y el respaldo de EEUU, pero también generó apoyo en importantes sectores emergentes. El genocidio ocurrió durante la crisis de la dictadura en 1978 y 1979, pero antes hubo períodos de alto crecimiento económico durante dos décadas. Crecimiento sin desarrollo social; crecimiento sin democracia y con fraudes electorales; crecimiento económico en alianza con los grandes capitales, frente a los cuales Somoza practicaba una máxima que Ortega esta empenado en replicar: “Hagan plata, que de la política me encargo yo”. Antes y ahora, en Nicaragua el hombre fuerte mantiene el monopolio de la política.

La crisis de la dictadura fue el resultado de una acumulación de contradicciones y una combinación de factores: a) El cierre de los espacios políticos electorales y la imposición del continuismo de Somoza; b) El degaste de legitimidad del régimen causado por la represión y las violaciones a los derechos humanos y la corrupción; c) Las luchas sociales y sindicales desatadas tras las tensiones económicas y sociales post terremoto de 1972; d) La “competencia desleal” entre Somoza y otros grupos económicos; e) La pérdida del apoyo de EEUU a raíz de la política de derechos humanos de Carter; f) La persistencia de la lucha y el desafío político-militar planteado por el FSLN en la ciudad y el campo y su estrategia de alianzas nacionales e internacionales; g) La presión del movimiento de masas insurreccional, desatado a raíz del asesinato de mi padre, Pedro Joaquín Chamorro en enero de 1978; h) Por último, la enconada resistencia de Somoza a abandonar el poder, impidiendo una sucesión reformista del régimen, durante la crisis de 1979.

El derrocamiento de la dictadura representa el momento de mayor consenso nacional que alguna vez se haya alcanzado en la historia de Nicaragua. El objetivo común era erradicar el régimen dictatorial y abrirle paso a una nueva era de democratización y justicia social. El resultado inmediato de esos cambios quedó registrado en grandes movilizaciones como la Cruzada de Alfabetización. Pero ese consenso y la alianza nacional se perdió rápidamente después de la caída de Somoza, no solamente por las contradicciones intrínsecas que conlleva todo proceso de cambio revolucionario, sino además porque el concepto de poder del liderazgo revolucionario era intrínsecamente divisivo.

Aunque el FSLN se distanció de la ortodoxia de la izquierda mundial y planteó una plataforma innovadora basada en el pluralismo político, la economía mixta y el no alineamiento, en la práctica recurría a un esquema de poder total para poner en práctica ese programa. Un esquema hegemónico  en el cual la fusión estado-partido-ejército-organizaciones de masas-aparatos ideológicos, respondía a un mando único. Un concepto vanguardista del poder, bajo la premisa voluntarista de que el sobreesfuerzo de la conciencia política y el alineamiento con el bloque socialista, compensarían las limitaciones materiales objetivas en un país pequeño en transición al socialismo, para emprender las reformas nacionales --educativa, agraria, electoral-- que la burguesía no podía desarrollar.

La revolución promovió la democracia participativa y el pluripartidismo, pero subestimó el principio democrático de rendición de cuentas del poder y el papel de las instituciones democráticas autónomas que funcionan como contrapeso del poder. Por una parte, apelaba a la legitimidad del poder revolucionario afirmando que la revolución era fuente de derecho, y por la otra, el esquema ideológico revolucionario despreciaba al Estado de Derecho estigmatizado como un concepto de falsa democracia burguesa. Una creencia que fue reforzada por la experiencia histórica del derrocamiento del gobierno democrático y socialista de Salvador Allende en Chile en 1973.

El modelo de transformación económica, con un fuerte peso de la hegemonía del Estado, generó contradicciones no solo con la clase empresarial, sino también con el campesinado y las etnias de la costa atlántica. De esa resistencia y la intervención de las operaciones encubiertas financiadas por Estados Unidos, surgió el germen de lo que sería una desastrosa combinación de guerra de agresión externa y guerra civil.

Es inútil intentar reescribir el curso de la historia. Pero cuando se analiza el proceso nicaragüense, resulta terriblemente doloroso observar el peso de la ideología de la inevitabilidad de la guerra, al calor de la guerra fría. Del lado sandinista, prevalecía el convencimiento de que la revolución generaría su propia contrarrevolución y la agresión externa, y se proyectaba en la revolución salvadoreña una esperanza para contener y derrotar la agresión de Estados Unidos. Del otro lado, el fundamentalismo ideológico de la Administración Reagan hizo de la guerra en Nicaragua un factor estratégico de su política exterior hacia el tercer mundo. Defender la revolución era, en consecuencia, un parto violento y necesario: una misión de dimensiones históricas. Pero el desenlace de la guerra sería la muerte de decenas de miles de personas, la hiperinflación y el descalabro de la economía nacional.

Nada resume mejor este dilema que una hermosa canción que hizo Salvador Cardenal del Dúo Guardabarranco en 1983. “Guerrero del Amor” se convirtió en un himno generacional para los jóvenes que fueron a la guerra en los 80 y dice en una de sus partes: “Te cambio una canción por el coraje de tus jóvenes manos combatientes fundidas al metal con que nos salvas….Autor anónimo de la alborada, venado silencioso en la montaña, guerrero del amor. Hijo de este tiempo, remolino, pobre niño parido pues en plena selva, para llegar al fin a la victoria. Te cambio estos 20 años duplicados a causa de esta guerra necesaria, por la carnosa flor de la esperanza”. Cada vez que escucho esa canción en esta Nicaragua del siglo XXI, me cuestiono en medio del dolor por el sacrificio de esa generación por una utopía que hace mucho tiempo dejo de ser, en un país donde hoy tampoco existe una esperanza.

Aunque el FSLN nunca se propuso construir la democracia representativa, sino más bien promover la justicia social, al aceptar la derrota en las urnas en 1990 sentó las bases de la democracia electoral. Veinticuatro años después, incluso esa conquista básica e insuficiente para la democracia se está perdiendo. Emulando a Somoza, Daniel Ortega regresó al poder enarbolando un proyecto que desprecia la transparencia electoral, aboga por el continuismo, y ha instaurado el clientelismo político en el ejército y la policía. Una vez más, la rueda de la historia de Nicaragua está regresando al mismo punto de partida.   

Ante este callejón sin salida, urge un reformismo radical o un radicalismo necesariamente democrático. La construcción democrática no solo requiere fijar reglas del juego, afianzar instituciones, y promover una cultura democrática, sino además emprender las reformas económicas y sociales que no se hicieron en las últimas tres décadas, empezando por la reforma fiscal. Pero nada de esto será posible sin la presión política y el contrapeso de fuerzas sociales que conduzca primero a la reforma electoral. Una democracia inclusiva con instituciones democráticas y reformas económicas y sociales, representa una utopía menos heroica que la que abrazamos hace 35 años, pero está más cerca de los cambios duraderos, irreversibles, que también soñaron los que cayeron por la revolución.

*Texto basado en una presentación para  la conferencia  “Archiving  the Central American Revolutions”,  organizado por el  Centro de Estudios Latinoamericanos (LILLAS) de la Universidad de Texas en Austin , el 19 de Febrero 2014.

 

Comentarios

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Elizabeth Aver adonde queda la libertad de expresion q tanto alardean Uds.

Me pregunto no se cansan los/as eternos antinacionalistas defender tanta infamia con tal de hacer ver mal al FSLN. Cuales son mis recuerdos de ni~ez? Mi papi era conservador y mi abuela era liberal y tenia palanca porq su casa en epocas de elecciones era canton electoral, Los viernes mi papi despues del trabajo tomaba y le daba vivas a Aguero el monton de GN LO GOLPEABAN. y a quien hablara algo en su defenza tambien. Siempre visitandolo junto con mi abuela, mi mamy y mi/s hermanas en la central, ormiguero porq lo hechaban preso Esa son mis memorias ademas q hijos de los GN del barrio adonde vivia de peregne me rajaban la cabeza con tiradoras ademas de las groserias q me hacian en la escuela hasta el punto de dejarme inconciente. y q decir q el hijo de uno de los GN MATO DE UNA PEDRADA A MI HERMANiTO MENOR DE TAN SOLO UN A~O. y con tal de q el no fuera a reclamar y el GN lo asesinara, le tubieron q decir q fue ami a quien elni~o se le cayo y mi papi me pego. Mas otras tantas barbaridades q nos hicieron esos genocidas de odiosa recordacion, no solo ami y mi familia sino q a toda la poblacion. Solo dichos criminales defienden sus repulcivas criminalidades y quienes no participaron en dichos genocidios q es lo q les pasa? Es tanto el odio o la envidia a DOS q los motiva a degradarse?

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Antonio R.

En mi opinión, la revolución sandinista de 1979 llegó a su final el 25 de febrero de 1990. Preguntarse por la revolución 35 años después es una pregunta que no tiene mucha razón de ser. Lo único que podría haber en común entre los 80 y la era actual es que Daniel Ortega está de nuevo al frente del gobierno. Sin embargo, lo que existe actualmente en Nicaragua, como bien señala el autor en su artículo, es un régimen autoritario corporativista, lo cual, como todos sabemos, es más cercano a un régimen fascista que a uno revolucionario. Que Daniel Ortega llame ¨revolucionario¨ a su régimen es una estrategia de propaganda goebbeliana que ni los orteguistas se la creen. Coincido con el autor en cuanto a que ¨la rueda de la historia de Nicaragua está regresando al mismo punto de partida¨ lo cual podría significar que al régimen autoritario de Daniel Ortega no le queda mucho tiempo. No obstante, yo creo que la caída del régimen orteguista dependerá no tanto de una nueva guerra civil sino más bien de condiciones externas: concretamente de la situación política y económica de Venezuela. Como en los 80, Nicaragua sigue siendo un país muy dependiente de factores externos que no puede controlar.

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El Pueblo

Estimado amigo, como deseariamos tener un candidato presidencial como vos CFCH, desde ya te propongo para que comienzes el camino de la victoria, tienes talento, voluntad de luchar por los pobres, eres una luz en semejante oscuridad, piensalo, el espiritu de tu padre, llegara a todos aquellos que nos resistimos a un regimen despreciable, que se cobija con los pobres pero que vive y fornica con los ricos miserables de este pais,
TODA LA OPOSICION EL 2016 APOYAMOS A CFCH, PARA QUE TERMINE ESTE REGIMEN OPROBIOSO Y CORRUPTO.

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Jose Ramon Rivas Parodi

Hola Carlos Fernando, no se si te acordas de que fuimos companeros en primaria en el Calasanz. Nunca se me olvida la letra de la cancion que cantabas en ese entonces.... "En Altamira habia un marinero, con su guitarra, gustaba de tocar. Y cuando el comandante se daba media vuelta, cogia su guitarra y poniase a cantar" . Sigo tus programas con mucha frecuencia ya que pienso que estan muy apegados a la verdad. Abrazos y todos mis mejores deseos!!!!!

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Es falso que en las cartillas de alfabetización se enseñaba a contar con granadas y fusiles AK47.
En 1980 no existían de esos fusiles en NIcaragua.

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Leonel A. Marin Mc Ewan

El F$LN confunde los intereses del Estado con los intereses del Partido. ahora, los orteguistas son una nomenclatura. El feudo de la nomenclatura es el poder. El poder de Ortega corrompe absolutamente. Yo simpatice al principio con la revolucion cuando fui a la alfabetizacion como responsable de escuadra y los sandinistas me emularon a responsable de columna con un libro "los sindicatos" escrito por Lenin. En la cartilla, se enseñaba al campesino a contar granadas de fragmentacion y fusiles AKa-47. Cuando termino la alfabetizacion me desilucione y mire que los orteguistas habitaban las mansiones y conducian Mercedes Benz de los somocistas. Al robo descarado le llamaban "recuperacion del pueblo" y al asesinato atroz: "ajusticiamiento". Ahora, los orteguistas y sus aliados corruptos conforman una oligarquia y son los terratenientes, neoburgueses , empresarios y capitalistas.

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CLETO TASTUANES

En realidad, de esas realidades sin objeciones, las circunstancias de los años 80s, no pueden desvincularse de los estilos de vida palaciega que comportaban muchos, de los grupos que detentaban el poder político de ese Gobierno con etiqueta revolucionaria. Eso explica el presente. Lo de ayer estuvo ceñido a otras circunstancias, pero, con las mismas extravagancias del presente. El señor Bayardo Arce Castaño le gustaba distinguirse por "rodar" en dos carros marca Volvo, idénticos; aquello sucedió en la "mera guerra" y el alzamiento campesino contrarrevolucionario; después, en esta época, ya ustedes conocen la inclinación por los automóviles. Los hijos de Ortega, principalmente el adoptivo, "Payo", jamás dio un paso al frente para cumplir el Servicio Militar Patriótico, cosa diferente hicieron otros hijos de Ministros cuya sello de clase provenía de la pequeña burguesía profesional, pero cumplieron. Todos, sin excepción, los Comandantes de diferente escalafón, gozaban de prebendas, regalías, comodidades, y vivieron la escasez a su manera, con "Diplotienda". "Triangulando" mercancías por el bloque gringo, con embarques desde Panamá a través de la Corporación Héroes y Mártires"
(H & M), o "Negocios Mundiales" (NEMUSA). Esos eran los "bodegones" de "línea blanca" y de aprovisionamiento de ropa fina, zapatos, perfumes, etcétera. Los Comandantes se distinguían por la comida gourmet; muebles de lujo, televisores que no eran cubanos, marca "Caribe" o radios "Siboney".

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Alvaro Rojas

El señor CFCH pasa como sobre ascuas sobre la brutal agresión militar que sufrió Nicaragua. Creo que -como dijo un combatiente de Masaya- "la revolución fue abatida en pleno vuelo". Hoy lo que hay es un gobierno progresista, no una revolución.

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Luis

Me pregunto, que proponen o deviera de estar pasando cuando preguntan sobre los jóvenes de hoy en día? Que "otro gallo cantaría" etc., Me pueden dejar saber que es lo que proponen?

Y se han preguntado porque la generación mayor esta totalmente dividida y comprometida o comprada a intereses grandes? A donde están sus valores? El liderazgo? A donde están? Donde, a quienes admiran los jóvenes? Solos los caídos son lo que tienen derecho. Porque ninguno esta limpio por mas idealista, capitalista, socialista, izquierdista, que sean... Esto es fundamental en la cuestión de porque falta de protagonismo de las nuevas generaciones. Que intrisicamente heredaron el dolor de miles de hermanos Nic muertos. Y la Gran pero GRAN tristeza de llegar a preguntarse PORQUE? Todo estos miedos, preguntas de propósito, falta de valores y corrupción es lo heredado.

El articulo Carlos - excelente. Gracias por compartirlo y tomarte el tiempo. Pero no debiera ser tan fácil de apuntar....cuando la generaciones fallidas son la que están en el poder.....o en los perímetros....hoy en día.

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RODRIGO OBREGÓN ROBLES

Muy Bueno Carlos Fernando! Tan extenso el recorrido por 35 años para quienes luchamos por forjar y luego por defender lo que fue la RPS, no dudo que es un Magistral, Completo y Excelente extracto. A los Revolucionarios hoy solo nos queda contrastar aquella mística Partidaria que ya no Existe, con los bochornosos actos de corrupción del día a día por parte de quienes pregonan el evangelio de una "Revolución Cristiana, Socialista y Solidaria", cuando ya tienen en sus manos una inmensa fortuna. Esta es una Burla para todo un Pueblo. Pero lo mas asomboso es el Silencio de esta sociedad que se torna en especie de cómplice con el sistema Oligarca actual. Qué pasa? Porqué vamos a heredar a las generaciones venideras otra Dictadura?. Los combatientes históricos del período 79-90 ahora somos de la tercera edad, pero tenemos LA CALIDAD Y OBLIGACIÓN MORAL DE DENUNCIAR Y DIFUNDIR LAS VERDADES a la Juventud sobre las Intenciones Perversas de ESTE MOVIMIENTO FAMILIAR Y DE UN CÍRCULO DE INCONDICIONALES que en nombre de Augusto Calderón Sandino, Carlos Fonseca Amador y Miles de Héroes y Mártires, cada día se enriquecen más a expensas de la Miseria de dos pueblos: EL Nicaraguense y el Venezolano.

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elhombredelamancha

Desarmados o con los brazos cruzados
De Somoza a Somoza o de Somoza...al Orteguismo Chamuco:
1.El plan de Murillo y Ortega arranca desde aquella madrugada en que el
el gallo ennavajado tuvo que aceptar la victoria de la alternativa. Aunque
a la manana siguiente salio a lanzar amenazas y chantajes al gobierno
electo,
La primerisima compa desde aquella madrugada empezo a disenar el retorno de su companero de poder al poder. Desde entonces ese frentismo
chamuco empezo a repetir que nunca volverian a perder una eleccion que
las ganaban o las ganaban. Ya sabemos el resultado.
2.Pero nada de eso (la democracia..) sera possible sin la presion politica...
Los lideres de los partidos democraticos cayeron muy facilmente en el
juego de la poderosa pareja de El Carmen. Los lideres cayeron en juegos
tradicionales de politiqueria, perdieron (si la tuvieron) mistica y conviccion.
Los lideres (DN) que se cedieron facilmente todo el poder del partido a la
parejita de vez cuando hace criticas y lamentaciones... Es urgente y necesario promover la democracia, tenemos que estar muy lejos del
fatalismo: luchar y crear esta democracia. Lo nuevos lideres democraticos
Deben de estar convencidos de que la democracia es posible pero que
en nuestra circunstancias no es facil, y que se debe inspirar a la poblacion
para la construccion de ella. El orteguismo chamuco es el somocismo de ayer.

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Pedro Arauz

Me pregunto si lo actual invalida el sentimiento anterior, el que llevo a los hechos de 1979 y creo que no. Es mas bien un proceso y hay que tener paciencia. Lo que sucedió antes y después ha sido necesario como parte de un proceso que toma tiempo.
Vamos bien, vamos madurando y creciendo espiritualmente y eso duele, asi es la vida.

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el indio

Buenas tarde y gracias por éste resumen tan lindo y tan intacto de la historia de hace 35 anos, pues bien, Si los jovenes de ahora supieran bien la historia verdadera de la familia gobernante y si los padres de nuestra juventud les huibiesen contado bien nuestra historia otro gallo cantaria en nuestra patria, pero bueno los jovenes de ahora los enganan con una camiseta con 100 cordobas y los regalos de las Notas y es por es que nuestra pobre juventud esta tan innorante con la politica de nuestra Pais, ya no luchan por la libertades a como Antes JUVENTUD ES HORA QUE HABRAN LOS OJOS LOS ORTEGASMURILLISTA SE ESTAN APROVECHANDO DE USTEDES LA CHALLO MURILLO LLEVA LA MISMA REPLICA DE VENEZUELA SI USTEDES SE FIJAN TODO EL SISTEMA A MONTADO ELLA ES COPIA DE VENEZUELA NO SIGAN DE BORREGOS Y LUCHEMOS POR NUESTRA PATRIA QUE SONAMOS:

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DAVID ROQUE

La RPS fue corroída y desconcertada por la individualización que los Ortega personifican. Nos impusieron sus inexperiencias política y, más que cualquier otro, el perfil militar, como el rostro de la revolución imposible de renegar. Pusieron a Nicaragua sobre el mapa de la guerra, nos metieron dentro de la guerra fría. Si a todos los sectores nacionales se nos hubiera permitido apoderarnos de la responsabilidad de participación en un terreno político de divergencias y de convergencias, los enemigos de la revolución se hubieran enfrentado a una nación unida, casi imposible de atacar, pero los Ortega tuvieron celos de perder protagonismo, le cerraron el camino político a la revolución dándole preferencia a la compuerta de la guerra.

El Orteguismo, el caudillo y su esposa, continua de INDIVIDUALIZAR el ejercicio de gobernar, como si el Estado fuese PROPIEDAD PRIVADa. Restringe la responsabilidad social de participar, desarrollar y desplegar la plataforma para institucionalizar la experiencia y el progreso de la democracia. La conducta individualista del Orteguismo discrepa con la diversidad política del nicaragüense, le impide un aglutinamiento dentro de una evolución nacional a todos los niveles.

Ortega y su esposa son una extensión macabra de la avaricia y el egoísmo individualista, del somocismo que creímos haber derrotado.

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MARIANO GERARDO SALAZAR CASTELLON

Primero que todo, Carlos Fernando, gracias por esta contribucion para entender mejor los grandes rasgos de la evolucion de la RPS. Rapidas anotaciones. (1) Una de las reforma nacionales indispensables, junto con la "educativa, agraria y electoral" fue la del sector salud. Este es un capitulo propio que no se agita con esta afirmacion. (2) Hubiera sido interesante - todavia es posible, en otro escrito talvez, esbozar escenarios al momento de la muerte de Daniel en termino de las tensiones que se generarian dentro del gobierno, el danielismo, el sandinismo y la sociedad nicaraguense como un todo, para la continuidad y necesaria transformacion de la vision y el modelo actual promovido por la exitoa alianza Ortega-Murillo, (3) Para mi gusto, hicieron falta "hitos " en la historia del FSLN como fuerza politica, para entender mejor como llego hasta la situacion actual. (4) Al final, la "democracia" como un valor promovido por el sandinismo a que concepto y como se entendia su aplicacion en las circunstancias de NIcaragua, de acuerdo al pensamiento de sus lideres mas connotados, practicamente todos muertos. Habran otras facetas de interes de este magnifico articulo, que otras visiones van a resaltar para la afirmacion y el debate. Detodas formas, Carlos Fernando, que valioso aporte!

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Marcel Caldera

4 comentarios:
1-"la historia está condenada a repetirse"
2- "cada pueblo tiene al gobernante que se merece"
3- creo que debemos redefinir los valores democráticos, incluso redefinir los valores políticos en general que necesita nicaragua.
4- La falta de esperanza es culpa nuestra, culpa de todo nicaragüense. Nosotros permitimos su ausencia.

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Juan Sin Miedo

Este año celebremos el 35 aniversario de la restitución de la corrupción somocista por parte del FSLN
35 años de Justicia Sandinista, desde el 19 de julio de 1979 la justicia de Nicaragua ha estado en manos de los sandinistas que la han copado con jueces militantes del FSLN.
El FSLN siempre se llenó la boca criticando la corrupción de los gobiernos liberales, pero quién sacó a Byron Jérez, quién dejó salir a Arnoldo Alemán? En otras palabras tenemos al ratón (FSLN) cuidando el queso.

7
alvaro hernandez

exelente exposicion y es importante conocer este analisis por que es la mas acertada yo soy un joven indigena que expongo una situacion en el cual quiero que el mundo sepa lo que esta haciendo el actual gobierno supuesto que promueve la revolusion que atropeya la dignidad de los pueblos indigenas y que muchos funcionarios gabinete de gobierno de las instituciones han venido aprovechando de los derechos de los pueblos indigena en el cual el presidente daniel ortega y su cupula han venido violentando y comprando la dignidad de los pueblos indigenas

6
r saenz

El señor Carlos Miranda olvida convenientemente que los USA ofrecieron su apoyo a la Junta de Gobierno y los ignorantes, obcecados de la dirigencia FSLN continuaron con su injerencia en El Salvador y alineando a la fuerza a nuestro campesinado que a la postre fue el germen de los combatientes por la libertad, así que no venga con cuentos, los culpables de la guerra apoyada por USA y URSS fueron la fatídica novena , no insulte la memoria del pueblo.

5
Alberto Martinez

Muchas gracias Carlos Fernando, simplemente es una Conferencia magistral, la cual expone un análisis objetivo de la realidad que vivimos (recuerdo que así fue porque lo viví) y de la que ahora estamos viviendo (también lo siento en carne propia). Es un escrito que deben leer las nuevas generaciones para conocer una realidad basada en un memoria histórica sin distorsiones y no como los discursos sesgados con los que el gobierno llena los oídos de los jóvenes.

4
Roberto

Válido todo lo expuesto. Y mucho más viniendo de una persona que conoció todo lo acontecido desde dentro. Vio como se desarrolló en los ochenta y pudo observar la transformación, o mejor dicho, la desfiguración de todo lo idealizado desde un inicio. Duele darse cuenta de todas las muertes, todos los lutos y sufrimientos para ahora tener esto que la pareja se ha propuesto con una soberbia de dioses. Pero la historia ha demostrado que en Nicaragua todo es cíclico. Lo que nos queda es ayudar a abrirle los ojos a las personas, principalmente a los jóvenes a los que no se les ha contado la historia, ni se les contará porque no conviene.

3
Camilo Carrion

Los sandinistas NO aceptaron la derrota de 1990 JAMAS. En tiempo récord organizaron el saqueo del estado (Piñata) en una estrategia de tierra arrasada para entorpecerle todo al nuevo gobierno, eliminaron uno a uno a los cabecillas contras, montaron buzones de armas por todos lados, infiltraron a piezas claves en todos los poderes del estado, mantuvieron el poder real a través de la policía y el ejército, de modo que cuando montaban las interminables asonadas con los transportistas, universitarios, profesores, salud, etc., la policía/ejercito siempre hicieron la mueca. Luego estudiaron las debilidades de los políticos "democráticos", sus vicios de drogas, alcohol, homosexualidad, deshonestidad, etc., y los extorsionaban para que votasen a favor de ellos. Fue una estrategia a largo plazo que dio resultado por la resucitación de Arnoldo Alemán puesto que en 1997 Daniel estaba a punto de caer para siempre por la derrota electoral y por el escándalo de Zoila América. Son asesinos, son corruptos, multimillonarios de manera ilícita, peores que los Somoza y hasta empeñaron al país entero con el cuento del canal. Veo poco o ningún resultado positivo en 35 años del sandinismo. Les faltan 7 años para igualar a los Somoza, pero lo más imperdonable es que transformaron la mentalidad del nica en alguien mediocre, pordiosero, sin estudios y por ende manipulable.

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Tito Chamorro

La RPS resultó ser el fraude más grande en la historia nacional. El consenso nacional mencionado en este artículo fué producto de las condiciones creadas para el derrocamiento del régimen somocista, más que de un proceso de descomposición política y social. La influencia extranjera, operando tras bambalinas, es la que planifica, financia y arma la revolución. Todo bien si el resultado de la caída del somocismo hubiera rendido los frutos por los que miles de nicaragüenses ofrendaron su vida: libertad, democracia, estado de derecho y justicia social. Inmediatamente al triunfo insurreccional se les cae la careta a los nuevos gobernantes: la de demagogos, viles, deshonestos y, lo más vergonzoso, títeres manipulados por sus amos cubanos. Al final del dia, el FSLN lideró una revolución cuya característica más representativa fué (y lo sigue siendo) el "quitate tú p'a ponerme yo".

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carlos miranda

Excelente remembranza que hace CFCH sin embargo olvida u omite que fue la brutal guerra de agresión impuesta por los EEUU lo que impidió que la revolución diera los frutos de la semilla sembrada por los combatientes historicos, y que obligó a la dirigencia revolucionaria orientar sus escualidos esfuerzos en defender la revolución, revolución que permitió la reforma agraria, la educación y la salud gratuita, el rescate del decoro nacional y sobre todo la posibilidad de soñar por un mundo mejor que la generación actual hoy disfruta, a pesar de que se ha marginado a la vieja generación que hizo posible que hoy tengamos una 2da etapa de la revolución en PAZ, si de algo hay que señalar como error de la actual dirigencia es olvidarse de esa generación de los 80 y de los 90 que mantuvo incolume el 38% para llegar al poder del cual hoy gozamos todos.

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