Confidencial » Economía » Leer artículo

Grupo salvadoreño Agrisal invierte más de US$12 millones en Nicaragua

"Hoteles son nuestra punta de lanza"

Holiday Inn Express es el primer paso

Iván Olivares | 20/10/2014
@IvanOlivares66

Aunque su inauguración oficial no ocurrirá, de hecho, hasta en enero del 2015, el nuevo hotel Holiday Inn Express ya está atendiendo en su ubicación en la pista ‘Jean Paul Genie’. La inversión de poco más de US$12 millones dio pie a la construcción de un hotel de 7 pisos y 114 habitaciones, entre ellas, 5 suites, y podría ser la primera de nuevas inversiones en el país, del salvadoreño Grupo Agrisal.

“Nosotros estamos en el negocio de desarrollo de bienes raíces. Tenemos centros comerciales, oficinas, y hoteles. Cuando hacemos una inversión en un hotel lo hacemos como una punta de lanza”, explica Eduardo Quiñónez Caminos, Director de la División Hotelera del Grupo, que tiene presencia regional.

Explica que luego de construir el hotel, hacen una evaluación del mercado para ver “cómo se está moviendo. Si hay crecimiento o no en ciertos rubros, y posteriormente analizamos la pertinencia de hacer una inversión. Si vemos que hay oportunidad, invertimos, Si no, no. En San José iniciamos con un hotel, y ahora tenemos un centro de oficinas con 16,000 metros cuadrados, y un centro comercial. Vimos la oportunidad, y decidimos entrar”, narró.

La decisión de instalarse aquí responde a su intención de tener presencia regional. Su análisis les indicó que éste era el momento, dado el flujo de inversión extranjera que reportan las autoridades. Quiñónez dice que apreciaron la inversión pública en infraestructura, así como la privada, que ven enfocada al crecimiento de sectores como bienes raíces e inmobiliario. “Se ve bastante construcción, se ve movimiento en las calles”, aseveró.

En paralelo, observan un país macroeconómicamente estable, con crecimientos de 4%, mientras que en lo micro “se ve un auge en la industria hotelera y el turismo; buenos niveles de ocupación hotelera, con proyectos importantes como Guacalito de la Isla. Hay una promoción importante del país en el exterior, y todo eso nos muestra que el país va por muy buen camino”.

“Además, el nica es bien dado para el servicio: es amable, amigable, le encanta recibir a la gente, así como nos han recibido a nosotros, con los brazos abiertos, y eso es fundamental para ser exitoso en esta industria”, predicó.

Nosotros creamos la demanda

Que los números en macro y en micro se vean bien no basta para saber que el negocio será rentable, y Quiñónez lo sabe. “Esta industria –como todas- es cíclica. Hay momentos en los cuales crece mucho la oferta y por ende la demanda tiende a bajar un poquito, pero luego se recupera. Es una industria de largo plazo, donde uno invierte hoy y espera retornos, no el siguiente año, sino que va poco a poco, con un ramp up importante”.

Lo otro es que “cada hotel trae consigo siempre una cierta demanda. En nuestro caso, la franquicia se encarga de promover el hotel a nivel internacional: en las redes sociales, en Internet, y eso coloca al hotel y al país en el radar internacional”.

Quiñónez dice que también se basaron en el índice de habitaciones por habitante. “En la medida que la población va creciendo, en esa medida se demanda un mayor número de habitaciones en la plaza, y si analizamos el índice de Managua, se ve ya la necesidad de otro hotel”, aseguró.

Basado en eso, esperan recuperar su inversión en una década, en dependencia de cómo siga la economía, y cómo se muevan las tarifas. En todo caso, las perspectivas actuales son muy buenas. “Estamos viendo, (lo cual es muy raro para un inicio), un 28% de ocupación, y esperamos cerrar así. Hay una preventa, y eso confirma lo que decíamos acerca de la demanda”, remarcó.

El empresario cita que cuando venían al país les costaba encontrar hotel, y cuando lo lograban, era a unas tarifas bastante altas en comparación con el resto de Centroamérica.

“Puedo decir que sí hay mercado. En los primeros tres años, a los hoteles les cuesta llegar a su punto de equilibrio. Es muy difícil. Esperamos que en los primeros tres años llevar un buen ramp up, que al final del cuarto año comience a haber utilidades, y recuperar la inversión en 10 años”, detalló.

Revisiones ‘con lupa’

Si elegir país fue una decisión más o menos lógico, (porque no tenían inversiones en Nicaragua), eso no quiere decir que haya sido fácil.  Además de la estabilidad económica, el grupo salvadoreño comprobó con satisfacción que en cuanto a seguridad personal “Nicaragua es uno de los países más seguros de toda Centroamérica. Puede haber delincuencia, pero es menor. En ese tema el país está muy bien”, admite el salvadoreño.

El detalle fue la seguridad jurídica. Quiñónez dice que se hicieron los análisis legales de todos los terrenos que vieron. “Se hizo un due diligence de todos, y éste que compramos salió muy bien. Sé que hay un tema de ese tipo en Nicaragua. Por eso fuimos muy cuidadosos con el análisis”, refirió.

Al referirse a la imagen internacional de Nicaragua, Quiñónez dice que “a veces sucede que los centroamericanos somos pesimistas acerca de nosotros mismos, pero viendo a Nicaragua desde afuera, puedo decir que se ven bien: el gobierno y la empresa privada, de una manera o de otra, se entienden, se hablan, tal vez no se pongan de acuerdo en todo, pero es normal. Lo bueno es que tienen un rumbo, tienen una visión, y eso es importante en un país, aunque haya colores o ideales políticos distintos”.

Junto con el análisis del mercado, de los índices macroeconómicos y de la viabilidad financiera, también hubo que hacer un trabajo para elegir local. “En total, vimos unos 200 terrenos en el centro, un poquito más arriba del centro, cerca del aeropuerto… vimos de todo”, recuerda el Director.

Quiñónez señala que “vimos la dinámica de la ciudad. Vimos hacia dónde estaba creciendo, dónde se estaban situando los centros corporativos más importantes, y así llegamos a esta zona. Aquí están varios edificios importantes, como la sede del BID y de ProCredit, las oficinas centrales de Claro, el centro comercial Galerías, varios residenciales, y creemos que esto será el centro financiero y de negocios de la ciudad”, adelantó.

 

Un grupo regional

No es la primera vez que el Grupo Agrisal -con más de 100 años de existencia- incursiona en el mercado nicaragüense. Antes, tuvieron acciones en la cervecería, pero a mediados de la década pasada vendieron a un grupo sudafricano todos sus intereses en cervezas, aguas carbonatadas y refrescos, dentro y fuera de El Salvador, “y nos salimos completamente del negocio de bebidas. Dimos un giro, y nos metimos al desarrollo inmobiliario”, relató.

La construcción y operación del nuevo Holiday Inn Managua, va en línea con la estrategia regional del Grupo. Quiñónez recuerda que “más o menos en el 2007, hicimos una alianza estratégica con IHG. Firmamos una franquicia de desarrollo para toda la región, que nos llevara a construir 7 hoteles en las 7 ciudades principales, y vamos a terminar el próximo año con 8 hoteles. Sólo nos faltaban Managua y ciudad Guatemala para completar nuestra estrategia de expansión”, explica. 

 

Enfoque en los negocios

El hotel recién inaugurado en Nicaragua está pensado en las necesidades del viajero de negocios que requiere de atenciones y servicios adecuados para cumplir sus objetivos profesionales o de negocios. Las tarifas son de US$125 en días de semana, y US$79 en fin de semana.

El Director Eduardo Quiñónez explica que hay hoteles que tienen una oferta completa: servicio en la habitación, un restaurante que funciona la mayor parte del día, un bar para relajarse, una piscina más o menos grande, etc.

El Holiday Inn Express Managua no tiene un restaurante, pero sí un desayunador al que llaman ‘Great Room’, en el que también hay tres espacios para celebrar reuniones de negocios, y espacio para desayunar y colocar la laptop, si es que se desea trabajar o conectarse, aprovechando que todo el edificio tiene acceso a Internet.

El ejecutivo expresa que “nuestros clientes, que vienen por un día y medio o dos, no demandan más que un buen cuarto, cómodo, grande, con una buena cama, almohadas cómodas, un baño grande, buena iluminación, buena ducha, y un Internet rapidísimo, para estar conectado, sea con su trabajo o con su familia, y ese es básicamente nuestro concepto”.

La idea es “ofrecerle lo que quiere. El cliente ya no viene a un hotel a almorzar o a cenar. Normalmente toma su desayuno, sale para su trabajo, y no vuelve hasta en la noche, y regresa tan cansado, que lo que hace es comerse un sándwich y dormirse”.

Revela que “tenemos todos los demás servicios, como una piscina que tampoco nadie usa. ¿Quién tiene tiempo para regresar del trabajo a meterse a la piscina? Ya no se requiere de una piscina de 25 o 50 metros. Los hoteles de hoy están diseñados de una manera muy eficiente, diferente, más enfocados al medio ambiente, al ahorro energético, ahorro de agua, a la facilidad del servicio, y eso es lo que es este hotel”.

Con todo, el hotel también está hecho para atender a las familias. Quiñónez relata que la marca Holiday Inn se fundó para que las familias estadounidenses que viajaban de un estado a otro, tuvieran donde hospedarse en las noches. “Todos nuestros servicios están listos para atender a una familia, incluso si traen bebés. Nuestros cuartos son bastante grandes como para meter una cama extra, eventualmente, quizás hasta dos”, aseguró.

Más en: Economía

Otros artículos del mismo autor