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Claribel Alegría en los 90 años de Ernesto Cardenal:

"Un revolucionario de la poesía"

“Ernesto es un ser revolucionario. Revolucionario en su poesía, revolucionario como teólogo, revolucionario como hombre”, dice la poeta

Carlos Salinas Maldonado | 27/1/2015
@CSMaldonado

¿Cómo define usted la poesía de Ernesto Cardenal?

La poesía de Cardenal es directa. A él le gusta hablar de lo concreto y encontrar el misterio en todo. Es un gran poeta.

¿Cómo se encontró con la poesía de Cardenal?

Estaba viviendo en Estados Unidos, estudiaba allá, y había venido a El Salvador a visitar a mis padres, y un día mi padre, que era nicaragüense, de Estelí, me dijo: ‘hijita, quiero que leas algo que es una maravilla’. Esto fue a principios de los cincuenta. Entonces me dio no un libro, pero sí mecanografiado Hora 0. Yo no sabía nada de Cardenal, ni siquiera que existía. ¡Me emocioné muchísimo! ¡Amé a Sandino más! Para mí, que vivía en Estados Unidos y desconocía de la política y de los dictadores de Centroamérica, me fascinó la poesía de Cardenal. Desde entonces me sigue gustando. Es esa claridad de él, pero al mismo tiempo él investiga el mundo generalmente desconocido por los poetas.

¿Se podría decir que Cardenal se ha convertido en una especie de cronista de su tiempo?

Es un cronista de su tiempo siendo poeta. Yo no volví a ver a Cardenal sino hasta el triunfo de la Revolución, lo conocí cuando él ya era ministro de Cultura, y lo entrevistamos. Luego el fundó en el Hospital La Mascota un taller de poesía para los niños con cáncer. Yo trabajé con él todos los martes, hasta hace muy poco en que los dos ya nos hemos cansado. Hice una amistad entrañable con él. ¡Y de eso te quiero hablar, porque la gente dice qué hosco es Cardenal!

¿No es hosco como la gente piensa?

Ja, ja, ja. ¡No! La manera de hablar de él es así, y parece que es muy hosco, pero en realidad es muy sincero y dice su verdad siempre, pero tiene un gran corazón y una gran generosidad. Es un gran hombre.

Cuando lee los poemas de Cardenal, ¿qué sensaciones le despiertan?

¡Ay! Me gusta poder conocer más de lo que habla, como por ejemplo cuando escribe poemas de amor, como los Epigramas, ¡eso es una maravilla! Me despierta curiosidad (ríe) de que este sacerdote rebelde haya tenido esos amores. Ahora, que ya estoy al final de mi vida, y los vuelvo a leer, veo que en todos hay algo místico.

¿Cómo se explica ese misticismo de la poesía de Cardenal?

Él nació místico, como fue San Juan de la Cruz. ¡Ya quisiera yo ser así, pero de mística creo que no tengo nada! ¡Ja, ja, ja, ja!

¿Hay dos Ernesto Cardenal, el creador, el poeta y luego el místico y revolucionario?

Ernesto es un ser revolucionario. Revolucionario en su poesía, revolucionario como teólogo, revolucionario como hombre. ¡Yo lo quiero muchísimo!

¿Qué tipo de relación tiene ahora con él?

Nos vemos de vez en cuando. El otro día fui a su cena y voy a ver si puedo ir este martes a su homenaje (en el Teatro Nacional), pero yo ya me canso, y cuando hay mucha gente me canso mucho.

Ernesto Cardenal dijo durante una celebración de su cumpleaños con periodista que “es muy desagradable tener esta edad”, llegar a los noventa años.

¡La carga es difícil! Yo sigo amando la vida. No le temo a la muerte en absoluto. O vamos a ser sólo cenizas que van a ayudarle a las plantas a crecer, o nuestra energía se convierta en átomos de luz, o va a ser un viaje inesperado, que me guste. Me gusta pensar en eso. No le tengo miedo a la muerte. Pero mira, los achaques de la vejez y te molestan. ¡Pero ahora estoy aquí con ustedes alegre y encanta de la vida! ¡Me fascinan mis plantas, me fascina la gente inteligente, me fascina leer! Estoy bien. No quisiera ser un vegetal. Yo no lo sentiría, pero los míos sí.

¿Cuál es el legado de Cardenal a la poesía en español?

Toda su poesía es fantástica y está saturada de verdad y de misticismo y de emoción. Ernesto tiene un gran corazón, y sin ese gran corazón no podría escribir la poesía que escribe. Su legado, además, es que su poesía es transparente, les llega a todos. Y eso es muy difícil.

Él mismo ha dicho que ha intentado escribir poesía para que todos lo entiendan.

¡Así es! Su poesía a todos les llega.

En Nicaragua muchos critican el papel que Cardenal jugó durante el gobierno sandinista de los ochenta. ¿Es Cardenal profeta en su tierra?

Ernesto ha sido un gran revolucionario y le ha aportado a su país todo lo que ha podido, en poesía, en teología, como hombre revolucionario, como escultor. ¡Qué más quieren! ¡Qué más quieren! Él ha trabajado para su pueblo. Él ama a Nicaragua, como la amo yo, aunque esté dividida.

¿Un poema que especialmente le guste de Ernesto Cardenal?

¡Ay, La oración por Marilyn Monroe! Me fascina. Y a mi marido, que era estadounidense, también le fascinaba. Y le fascinaba tanto que lo tradujo al inglés. Es maravilloso. Y en ese poema ves todo. Hay amor, hay ternura, hay rebeldía, y hay un gran misticismo, cuando le pide a Dios que conteste el teléfono para ella.

Y también una gran denuncia social.

¡Exactamente!

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