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Nombramiento de la Primera Dama como 'canciller en funciones' viola la ley de probidad

Ortega en Celac: una "cortina de humo"

Defensa a ultranza de Puerto Rico, para ocultar que ha convertido a Nicaragua en un enclave chino

Julián Navarrete | 4/2/2015
@juliannavarret9

El encontronazo que sostuvo el comandante Daniel Ortega con los representantes de los países miembros de la III Cumbre de la CELAC (Comunidad Latinoamericana y el Caribe), después de nombrar al líder independentista puertorriqueño Rubén Berrios, como jefe de la delegación de Nicaragua es “violatorio de la norma y la práctica del derecho internacional”, aseguró Mauricio Díaz, diputado del Parlamento Centroamericano (Parlacen) y ex embajador de Nicaragua en Costa Rica.

La pretensión de Ortega en la Cumbre provocó que el presidente de Costa Rica, Luis Guillermo Solís, quien en ese momento fungía como presidente de la CELAC, suspendiea de forma anticipada la reunión privada de mandatarios.

Para Díaz, el mensaje fundamental de Ortega es “yo hago lo que yo quiero adentro de Nicaragua, y ahora, hago lo que yo quiero a nivel internacional”. “Hay quienes interpretan que él (Ortega)  pretendía usar a los países miembros de la CELAC, que compartiera su posición, pero parece que no le resultó, ya que el presidente Rafael Correa (Ecuador), a quien le corresponderá la pro tempore (Celac) en 2015, y otros mandatarios  expresaron su preocupación acerca del tema”, agregó en el programa Esta Noche.

El ex vicecanciller José Pallais considera que el proceder de Ortega se debe a que él se quiere proyectar como el defensor de la soberanía de Puerto Rico, ante las críticas del proyecto del Canal Interoceánico,  que representa la “venta de su propia soberanía a un enclave colonial chino”.

“Esto es una cortina de humo para ocultar que está convirtiendo a Nicaragua  en una colonia de los chinos, y por otro lado, ocultar la dramática situación económica y social que vivimos en Nicaragua que no se compadece para nada con el discurso oficial”, dijo Díaz.

El mandatario nicaragüense llegó a Costa Rica con una delegación familiar encabezada por su esposa, Rosario Murillo, nombrada canciller en funciones, y tres de sus hijos, registrados como asesores presidenciales, uno de ellos con rango de Ministro. Ortega fracasó y fue objeto más bien de ridículo: llegó como un jeque en avión privado a una cumbre cuyo trema era la lucha contra la pobreza. “Este es el segundo país más pobre de América Latina y con ese nivel de gasto”, valoró Pallais.

Sobre la designación de Rosario Murillo como canciller en funciones el jurista explicó que si existiera un nombramiento este sería ilegal. La ley de probidad es clarísima: los parientes, con cuarto grado consanguinidad y segundo afinidad  y cónyugues no pueden ser nombrados y designados a cargos por la autoridad que tiene ese parentesco, según el ex diputado. “Hay una burla del procedimiento diplomático, no puede andar inventándose canciller, porque para ser canciller tuvo que estar nombrada públicamente. Lo que vemos es una expresión de un gobierno dictatorial”, sostuvo.

El jurista afirmó que en un país sujeto a un estado de derecho se estaría investigando ¿cuánto se gastó en ese viaje faraónico? ¿Cuánto gastó en el avión? ¿Cómo obtuvieron la nacionalidad nicaragüense los puertorriqueños? ¿Cuál fue el procedimiento para otorgarles ese documento?

“Quiere ser la estrella del acto”

Según el ex embajador de Nicaragua en Costa Rica, este abuso de poder concentrado en esta familia (Ortega-Murillo), en un momento va a causar daño a la nación. “Otro de los que sale perdiendo es el proyecto canalero, porque con estos mensajes, la comunidad internacional se está dando cuenta que Nicaragua se está convirtiendo en una tiranía. No recuerdo a un presidente abusando tanto de su poder”.

Díaz lamentó que el capricho y la arbitrariedad de Ortega de delegar el gobierno en su familia está aplastando la dignidad de los funcionarios públicos. 

En el fondo, toda la retórica de Ortega, es una obsesión antimperialista enfermiza, según Díaz. “Llegó a la Celac y habló de impedir un golpe de estado en Venezuela, y después pretendió hablar, en contra de la voluntad del pueblo puertorriqueño, ya que mayoritariamente el pueblo de Puerto Rico dice que quieren seguir siendo un Estado libre y asociado. Todas estas cosas son un manejo demagógico de la política internacional: quiere ser la estrella del acto, y probablemente esté preparando las condiciones para la Cumbre las Américas”, advirtió.

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