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Ni son todos los que están, ni están todos los que son

Los 24 "asesores" de Ortega

El círculo de poder real gravita en torno a Rosario Murillo y su familia, y expertos en conspiración como Néstor Moncada Lau, enlace con la Policía Nacional. Irónicamente, algunos de los asesores nunca han sino consultados en los temas de su especialidad, como ocurre con el doctor Jaime Incer Barquero y el impacto medioambiental del Canal

Octavio Enríquez | 8/2/2015
@cabistan

Según el registro de nombramientos oficiales, el presidente Daniel Ortega, el último caudillo que ha tenido Nicaragua desde mediados de los años 80, tiene 24 asesores a su servicio. Se trata de un grácil consejo que cuenta como miembros a cuatro de sus hijos, uno de ellos (Rafael) con rango de Ministro,  un sacerdote, agrónomos, un ex militar, ingenieros, economistas, expertos en medio ambiente, un europeo, y recientemente un puertorriqueño independentista. 

Irónicamente, algunos de los asesores nunca han sino consultados en los temas de su especialidad, como ocurre con el doctor Jaime Incer Barquero y el impacto medioambiental del canal, mientras otros que nunca han sido nombrados en La Gaceta, como el ex oficial del Ministerio del Interior Néstor Moncada Lau, ejercen una poderosa influencia en la Policía Nacional.

Finamente vestido, de saco y corbata, ocultos sus ojos tras gafas oscuras, Laureano Ortega, uno de los hijos del mandatario, es quizás el más conocido de sus asesores, porque es el enlace personal de Ortega en los negocios canaleros con el empresario chino Wang Jing y ha sido delegado para representar al gobierno ante Rusia y  China en su calidad de asesor de inversiones de la agencia Pro Nicaragua.

Otro rostro conocido es el de Bayardo Arce Castaño, uno de los comandantes sandinistas de la antigua Dirección Nacional que aún permanece junto al mandatario, y que maneja las relaciones del Ejecutivo con el sector privado y el área económica del país.  Pero a Marcus Marcucci, “asesor en economía europea”, no lo conocen ni en las embajadas europeas representadas en Nicaragua.

Según los documentos oficiales, Ortega tiene todo tipo de asesores a mano. Algunos son figuras que fueron defenestradas de sus cargos, como el general Oscar Balladares, ex jefe del estado mayor del ejército, ahora asesor en “Infraestructura”, o bien pasaron a retiro o jubilación, como José Pasos Marciaq, Miguel de Castilla,  o Emilio Rappacciolli, quienes fueron separados d sus cargos en Contraloría, Educación y Energía, respectivamente.

El más reciente asesor fue anunciado el 30 de enero de 2015, por la Primera Dama, Rosario Murillo, la jefa de hecho de su gabinete, quien al dar las buenas tardes a los oyentes de sus alocuciones  les informa que Rubén Berríos, líder independentista de Puerto Rico, es asesor en temas de descolonización.

En las redes sociales no se hizo esperar la reacción a la orden emitida desde la Secretaría del Frente Sandinista de Liberación Nacional que, en el caso de este mandatario, funciona como su casa, la casa del partido y la Presidencia. Los adictos al internet reprocharon que el mejor consejo que podía dar Berríos, al debutar en su puesto de funcionario público nicaragüense, fuera decir que el canal interoceánico convertirá precisamente a Nicaragua en una colonia china.

Pero las críticas más ácidas se las lleva el ingeniero Telémaco Talavera, quien se ha convertido en objeto de originales memes que cuestionan a la comisión del canal, donde sirve como vocero, y plantean la razonable pregunta de a qué horas trabaja este hombre como rector de la Universidad Nacional Agraria (UNA) y en la rectoría del Consejo Nacional de Universidades (CNU).

Talavera, que era asesor en temas agropecuarios de Ortega, fue ascendido en los días previos al nombramiento de Berríos a asesor en todos los temas de gobierno con rango de ministro.

“Hasta donde yo lo conozco (Ortega) es alguien que tiene paciencia para escuchar, pero a la hora de tomar decisiones, se guía fundamentalmente por su instinto y experiencia. Conocimiento y racionalidad es secundario. Su instinto muy desarrollado, muchas veces es reforzado por la gente de su confianza. Él se guía por el criterio de aquello que le son leales en determinados momentos. Y al respecto tiene por principio no confiar en nadie. Por esa razón creo que le ha dado más espacio al criterio de Rosario (Murillo, primera dama), porque considera que es alguien que tiene sus mismos intereses”, explica la comandante Mónica Baltodano, quien ocupó un cargo ministerial en los años ochenta y se mantuvo cerca de Ortega en el FSLN hasta 1999, cuando rechazó el pacto Alemán-Ortega.

Ortega controla todos los poderes del Estado. En su tercer mandato oficial, pues fue Presidente en los períodos 1984-1990, 2007-2011, y 2012 hasta la fecha, su partido político tiene mayoría en la Asamblea, cada vez es más evidente  que los magistrados judiciales se identifiquen como sandinistas, un músculo que conocen por igual sus amigos como sus adversarios.

“El asesor no debe ser complaciente ni adulador. Desafortunadamente, hoy en día los asesores únicamente ejecutan las instrucciones del caudillo. Hay asesores que no son más que una corte de serviles y el servilismo engendra dictaduras”, advierte el analista Carlos Tünnermann Berhneim quien fue Ministro de Educación y embajador de Nicaragua en Washington durante la revolución sandinista.

Telémaco y Leonardo Boff

Las guitarras, los chiflidos, la música nicaragüense, animan desde los parlantes a la gente que camina por los pasillos de la Universidad Nacional Agraria, al norte de Managua. Esperan el inicio de un evento, en que las autoridades dan la bienvenida a reclusas que purgan sus penas en el sistema carcelario del país y que estudiarán ahora gracias a un programa una licenciatura en agronegocios.

Así que el ingeniero Talavera, que apenas una semana antes se encontraba en Madrid, España, representando al gobierno, llega antes de las ocho de la mañana a su oficina. Según la relacionista pública de la Universidad, tiene una serie de encuentros con distintas personas, lo que impide que atienda a periodistas. Minutos después de espera, ella dice que mejor será que reprogramemos la cita, que en estos días “el ingeniero viaja a Panamá”, por tres días.

Sin embargo, Telémaco Talavera debe pasar por el pasillo, debe presidir el acto de las reclusas y, mientras la música suena, el camino angosto de cemento se convierte en una sala de espera. Asegura que no le molesta que le digan todólogo, mientras trabaja entre 18 y 20 horas al día. “¡No, no, no me pagan! Tengo responsabilidades a mucha honra por el desarrollo de Nicaragua”, dice.

Otro consejero de Ortega para el canal interoceánico es el teólogo y ambientalista brasileño Leonardo Boff. Ortega dijo públicamente que Boff lo habían convencido sobre el canal durante una reunión celebrada en casa de otro de sus asesores, Miguel D´Escoto, que fue canciller durante los años ochenta y hoy es su asesor en materia internacional.

Boff se vio obligado a decir en un correo electrónico que había sido una “conversación informal” y desmintió que lo hubiese convencido. D´Escoto y Paul Oquist, actual secretario de políticas nacionales, siempre sonaron como hombres de confianza de Ortega desde los años ochenta. “Pero a diferencia de los ochenta, hay un filtro claro que pasa por los súper poderes de Rosario Murillo”, dice Mónica Baltodano.

“Cuestión de estilos”, según Bolaños

“Tiene un estilo diferente al mío por lo menos”. Sonríe, pero no invierte muchas palabras el ex presidente Enrique Bolaños (2002-2006) para hablar de la gestión de su sucesor. Retirado de la política, el ex mandatario está por cumplir 87 años. “Tengo 86, aún no los cumplo”, aclara.

Está en la oficina de su biblioteca y frente al sillón, donde se arrellana, hay un enorme retroproyector donde se ve un libro de historia que está escribiendo.

“La política para mí es un arte y ciencia honorable, de honra, valores. En la historia de Nicaragua yo veo que muy poquitas veces se han comportado como tal, se abusa para tener poder, para hacer lo que quiera y muchos para fachentear, se echan muchos reales a la bolsa, pero no es honroso el cargo”, dice.

Durante su gestión, convocó a un grupo de amigos como asesores en temas económicos: el “kitchen gabinet” (gabinete de cocina) como lo llama aún, integrado por Danilo Lacayo Rapacciolli,  Carlos “Chale” Mántica,  Nicolás Marín de la escuela centroamericana de negocios INCAE, Alfonso Callejas Deshon y José Francisco Terán. A ellos, los recibía los fines de semana en su residencia en El Raizón, carretera a Masaya. El mandatario afirma que no se les pagaba.

A diferencia de Ortega, cuando Bolaños viajaba en su mayoría al exterior no alquilaba aviones a compañías privadas, sino que pagaban el uso del helicóptero al Ejército de Nicaragua si tocaba el interior del país. Las giras a Centroamérica las hacía pagando también en los aviones AN-26 de la Fuerza Aérea.

Cuestión de estilos. Bolaños se acuerda la vez que fue a Europa y le ofrecieron habitaciones para su comitiva que solía ser de siete según sus palabras.

-- Nosotros sabemos que viaja ligero—le dijeron en esa ocasión

--¿Por qué?—preguntó.

--Porque el anterior Presidente de Nicaragua viajaba con una comitiva de 40 personas.

Le hablaban entonces de su antecesor, Arnoldo Alemán Lacayo (1996-2001), a quien él acusó por corrupción y uno de los nombres más notables en esta materia en la reciente historia de América Latina.

La escogencia de un equipo idóneo no es “chiche” para el ex mandatario. Se nombran desde ministros a viceministros, secretarios generales, luego están los secretarios del Presidente, una parte encumbrada de la burocracia que acababa cuando los ministros dejaban su cargo, a diferencia de ahora que saliendo de un Ministerio son nombrados asesores como ocurrió con Emilio Rapacciolli, quien de ministro de energía pasó a asesor en temas de energía renovable.

El nombramiento de tres hijos de Ortega como asesores de su padre, no motiva un comentario de Bolaños que, sin embargo, intenta tomar distancia si el señalamiento se le hace él.

“Sólo mi hijo Jorge (fue asesor). Enrique (su hijo mayor) aparecía como asesor, él vivía en Bruselas y cuando se da lo de Sor María Romero, él voló con sus reales de Bruselas a Roma a acompañarme y ver, para que pueda entrar al Vaticano lo puse como asesor mío para que me acompañe”, explica Bolaños.

El imperio romano

Al politólogo Andrés Pérez Baltodano, profesor de ciencias políticas de la Universidad de Western, en Canadá,  los nombramientos presidenciales le rememoraron sus lecturas sobre la historia del imperio romano. Entonces apareció la historia de Incitatus, el caballo a quien el emperador Calígula nombró senador.

“Todo mundo en Roma supo que el emperador estaba en los últimos momentos de su poder. Y así fue. Cuando leí lo de los nombramientos de la Primera Dama—ella fungió en la reunión de CELAC como ministra de relaciones exteriores en funciones— y de los hijos del Presidente como asesores sentí alegría porque esos nombramientos muestran que el Presidente y su mujer han perdido la cabeza”, señala Pérez Baltodano.

La comandante Mónica Baltodano califica como abuso de poder y una ofensa directa a las instituciones.

Jaime Incer Barquero, asesor para temas de medio ambiente de la Presidencia,  asegura que no tiene contacto directo con el Presidente. Suele enviar informes escritos al despacho de la Primera Dama, que funciona como filtro de todas las comunicaciones que recibe Ortega.

Baltodano dice que  Ortega nunca ha sido una persona de leer muchos documentos y lo define como alguien de cultura oral. “La única manera de comunicarle cosas es a través de comunicación verbales, los cuales por razones obvias tienen que ser breves. Rosario sí tiene cultura de leer, y seguramente ella es la que  lee los documentos, hace síntesis y le filtra desde su punto de vista. Eso le viene muy bien a Ortega”, añade Baltodano.

A pesar de no haber sido escuchado en la demanda pública de proteger la reserva boscosa Bosawas, el doctor Incer asegura que una de las cualidades de Ortega es precisamente que sabe escuchar y a diferencia de Bolaños, cuando fue parte de un consejo de notables que lo asesoró, asegura que el comandante se hace obedecer.

Los que no están en la lista

Además de la cogobernante esposa del mandatario Rosario Murillo, otros funcionarios ejercen influencia en las decisiones de Ortega sobre temas específicos. El magistrado de la Corte Suprema de Justicia, Rafael Solís, es una fuente influyente en temas políticos. Solís fue además testigo de la boda presidencial y se mantiene cerca de la familia desde 1998, cuando Zoilamérica Narváez denunció a Ortega por violación.

El círculo de hierro de Ortega lo forman algunos de sus antiguos compañeros de cárcel, como el diputado Jacinto Suárez y el coronel en retiro Lenín Cerna, antiguo director de la Seguridad del Estado en los años ochenta. Pero los hilos de la comunicación con la policía y el ejército los maneja Néstor Moncada Lau, conocido como “Chema”, en el mundo de la conspiración, un ex agente de la Seguridad del Estado en los años 80, que estuvo a cargo de la seguridad y operaciones en encubiertas de Ortega en los noventa y que en 1997 fue acusado de terrorismo.

“Ha sido uno de sus operadores, en particular después de las derrotas se mantuvo en el círculo de las operaciones secretas. Es una persona torva, de mucho cuidado”, describe Mónica Baltodano. Ni Moncada, ni Solís, ni Cerna figuran en la lista oficial de asesores del mandatario, pero todos los señalan como cercanos colaboradores, después de Murillo.

En un gobierno que enaltece la conspiración, aprendida en la clandestinidad, ni están todos los que son, ni son todos los que están.

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