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Canicarne advierte riesgo de que aumente el precio local de la carne

SuKarne: aumentar el PIB ganadero

Ortega anuncia que le propuso a Honduras un “mercado común”, mientras cuestiona a banqueros y productores locales

Iván Olivares | 14/5/2015
@IvanOlivares66

Nicaragua le planteó a Honduras la posibilidad de establecer un mercado común entre ambos países, reveló ayer el comandante Daniel Ortega, aunque admitió que para poder aprovecharlo, el país tiene que mejorar mucho en términos de calidad y productividad. El anuncio ocurrió durante la inauguración en el municipio de Villa El Carmen, de la primera planta de producción integral que la empresa mexicana SuKarne establece  fuera de su país.

El mandatario dijo que para poder unir ambos mercados, los dos países tienen que plantearse cuánto cuesta aumentar la productividad de diversos rubros como la carne y la leche, los granos básicos y el café, y “como no se puede contar con la banca nacional” –a la que fustigó durante diversos momentos de su discurso- propuso buscar recursos concesionales en entidades internacionales como el BID.

“Sabemos qué hacer. El problema es el financiamiento… para que los campesinos implementen las soluciones que ya conocen, y poder aumentar la productividad”, insistió. A renglón seguido, dijo que quiere plantear el tema a los países miembros del SICA y a República Dominicana, pensando en que se acerca el fin de los periodos de desgravación arancelaria negociados en el acuerdo de libre comercio de la región con Estados Unidos.

“Ya se está terminando la etapa alegre en la que los productos estadounidenses entraban a Nicaragua pagando aranceles. El tiempo se está terminando y no se hizo nada”, cuestionó, obviando el papel que su administración (no) jugó en ese proceso.

Aunque las críticas a los banqueros y a los gremios productivos eclipsaron parcialmente la razón por la que cerca de 500 personas se dieron cita en los semidesiertos parajes en los que se construyó la planta de producción integral de SuKarne, al final, la inversión (que llegará a US$115 millones cuando esté concluida), y la puesta en escena de ocho furgones para transportar las primeras exportaciones de la planta a México, Estados Unidos, Puerto Rico, El Salvador, Guatemala, Taiwan y Rusia, sirvieron de marco para un proyecto lleno de bemoles.

Riesgo de inflación

Tanto el gobierno como los gremios se desvivieron en destacar lo positivo de establecer una inversión de esa magnitud en el país, por lo que ello dice de los niveles de seguridad que exhibe Nicaragua; por lo que habrá de representar en términos de transferencia de tecnología, aumento de las exportaciones, generación de empleo, incremento productivo, etc. El problema es que –igual que en el caso de la industria láctea- inaugurar una nueva planta, sin haber aumentado la cantidad de materia prima disponible, introduce un elemento potencialmente negativo.

Quien lo advierte es Onel Pérez, Director Ejecutivo de la Cámara Nicaragüense de la Carne, (Canicarne), al señalar que antes de inaugurar el matadero de SuKarne, los otros cinco grandes (hay decenas de pequeñas instalaciones llamadas ‘rastros’ por todo el país), ya tenían el problema de estar operando al 48% de su capacidad, por falta de reses que procesar. La entrada de Sukarne hará que ese porcentaje disminuya más, y podría generar recortes de personal.

“Esto creará una competencia entre mataderos por esa carne, lo que llevará a un aumento de precios al consumidor, que esperamos sea temporal”, dijo Pérez. La razón es que, de las 1,115,000 reses que se extrae cada año del hato ganadero, sólo 625,000 llegan a los mataderos grandes. El resto se procesa en los ‘rastros’. Otras 300,000 salen del país de forma ilegal, o subvaluadas para pagar menos impuestos.

“La exportación ilegal y subvaluada genera una ventaja a quienes no juegan limpio, y crea un vacío de materia prima a la industria. La solución al problema es parar la salida ilegal de ganado. Lograrlo depende del apoyo de todas las instituciones involucradas”, añadió.

En su discurso,  Ortega admitió el problema del contrabando, pero responsabilizó al sector por ello, al decir que “los ganaderos deben mejorar y modernizar sus instalaciones en beneficio de los productores para que se acabe el contrabando hacia Honduras… ¿por qué se llevan el ganado hacia Honduras?, porque allá les pagan mejores precios. Todo esto se debe a un problema de precios”, sentenció.

Más ganancias, más rápido

Más allá de las polémicas, la familia Vizcarra, encabezada por Jesús, que es Presidente y Director General de SuKarne, hizo un gran esfuerzo para reunir a todo el gremio –incluyendo sus competidores- y darles a conocer la magnitud de lo que están haciendo. 600 empleos incluidos.

En rigor, no se trata de un inicio de operaciones, porque en el 2009, la empresa decidió establecerse en el país, y el mismo Ortega inauguró esas instalaciones en el 2011. De hecho, ya a finales del siglo pasado compraban ganado en Nicaragua.

En ese periodo, “el PIB ganadero ha crecido 8 veces, y la producción ganadera se ha duplicado, mientras el precio del ganado medido en dólares, se ha multiplicado por cuatro”, dijo el Presidente Vizcarra.

Los planes de la empresa incluyen convertir a Nicaragua en la “capital del engorde de ganado, e industrialización de la carne en Centroamérica. Nicaragua importará ganado para exportar carne”, aplicando el ‘modelo SuKarne’, detalló el empresario azteca.

Vizcarra explicó que ese modelo de ganadería intensiva permite engordar hasta 700 novillos por manzana, pudiendo vender cada animal en US$1,500 luego de 2.5 años sometido a ese régimen, mientras la ganadería extensiva lo hace a razón de 1 x 1, produciendo en 3.5 años, un animal que sólo pueden vender en US$1,000.

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