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Representantes del gobierno chino se mostraron interesados en Canal

Funcionarios chinos 'conectaron' a Laureano Ortega con Wang Jing

Investigación de McClatchy revela que hijo del presidente se reunió desde un inicio con representantes del Ministerio de Infraestructura y del Banco de China

Cinthia Membreño | 22/6/2015
@LaMembrete

Laureano Ortega con el concesario chino del Canal Interocéanico, Wang Jing. EFE. Foto: Laureano Ortega con el concesario chino del Canal Interocéanico, Wang Jing. EFE.

Laureano Ortega, funcionario de ProNicaragua e hijo del comandante Daniel Ortega, se acercó por primera vez al enigmático empresario chino Wang Jing gracias a diligencias de oficiales del gobierno de China. Así lo afirma un extenso reportaje del periodista estadounidense Tim Johnson, publicado en McClatchy Company D.C. A través de una conversación con Manuel Coronel Kautz, presidente de la autoridad del Gran Canal, éste revela paso a paso cómo se dio el encuentro.

En la investigación, Johnson asegura que Laureano viajó a Beijing como asesor de dicha agencia promotora de inversiones. “(Les) habló sobre la posibilidad del canal, y se mostraron tan interesados”, relató Coronel Kautz al periodista de esta compañía editorial estadounidense. Explicó que los oficiales enviaron al hijo del comandante a reunirse con el ministro de infraestructura y las autoridades del Banco de China. Éstos le habrían dicho que magnates del sector privado podrían estar interesados en la iniciativa.

Johnson afirma que, en la lista de empresarios que los oficiales le habrían entregado, aparecía el nombre de Wang Jing, un multimillonario de las telecomunicaciones que contaba con fuertes nexos con el Partido Comunista de China y el Ejército Popular de Liberación. Fue así como se organizó la primera de varias reuniones que culminarían en Junio de 2013, mes en que la Asamblea Nacional aprobó la concesión de 50 años prorrogables con los que se construiría el canal interoceánico, además de dos puertos, una zona de libre comercio, un aeropuerto, complejos turísticos y otros proyectos.

A pesar de que el gobierno chino ha dicho que no tiene nada que ver con la faraónica obra de 50 mil millones de dólares, Johnson hace hincapié en que las mayores empresas estatales de ese país ya se han involucrado como contratistas y que, a fin de cuentas, son subordinados del Partido Comunista. Si bien es cierto que el proyecto se ha sumido en un fuerte secretismo, sobre todo en lo que concierte a los inversionistas, Wang Jing insiste en que terminará la obra en 2020.

“Wang Jing está apurado”, dijo Coronel Kautz al periodista de McClatchy.

Además, declaró que sus consultores sugirieron terminar la infraestructura en ocho o diez años. “Cuando Wang Jing vino, le conté de ese período. Se levantó y me dijo: ¡No! ¡Diez años! No puede ser”, recordó Coronel. “Entonces le pregunté, ¿cuánto tiempo? Y me dijo, cinco. Entonces me levanté y le dije. ¡No! No puede ser. Así que nos sentamos y él me dijo: Ah, no conoces a China. ¿Tenés un problema técnico? Te traigo 1,500 ingenieros mañana”, le advirtió Wang Jing. 

El reportaje también recalca que Estados Unidos, el mayor rival geopolítico y económico de China en el continente americano, no ha hecho mayores comentarios respecto al proyecto más allá de un comunicado emitido en Enero por su sede diplomática en Managua, en el que llamaban al gobierno de Daniel Ortega a ser transparentes sobre la obra.

Pero Johnson sugiere que las declaraciones de algunos ex diplomáticos podrían dar pistas sobre la posible actitud de este país sobre la iniciativa. En una entrevista reproducida por la revista china Caixin en Marzo pasado, Henry Kissinger, reconocido politólogo  y secretario de Estado durante el mandato presidencial de Richard Nixon, declaró que la construcción de la megaobra no le preocupa.

“Ahora somos grandes países, vamos a operar en todo el mundo. En algunos lugares estaremos uno al lado del otro, y en otros no. No creo que ese sea el problema, y si China quiere gastar sus recursos en construir un canal en Nicaragua y no lo hace una base naval, lo cual es inconcebible, por qué habría de preocuparme?”, dijo a la revista. 

Calendario frenético para excavaciones 

Dado el frenético despale que ha causado la frontera agrícola en Nicaragua, Tim Johnson cuestiona qué sería peor: la destrucción lenta pero atropellada de bosques por parte de los colonos o la apertura de una zanja como la del canal a través del istmo. Se supone que la respuesta aparece en el estudio de impacto ambiental y social, referente a las obras de inicio del proyecto, un documento de 14 volúmenes y más de mil páginas, entregado al gobierno el pasado 31 de Mayo. Sin embargo, éste no se ha hecho público. 

La investigación también explica que el calendario de trabajo se volverá frenético para realizar las excavaciones. Un ejército de 50 mil trabajadores estará a cargo de crear la zanja de 90 pies a lo largo de Nicaragua, con la ayuda de más de 2 mil excavadoras y otro tipo de maquinaria pesada – algunas con llantas más grandes que un jugador de baloncesto de la NBA – para remover la tierra y escupirla a lo largo de la zona del canal. En total, se removerán más de 5 mil millones de metros cúbicos de tierra, roca y lodo. 
“No ha existido otro proyecto de ingeniería civil de esta magnitud jamás”, declaró Wild Wild, el principal asesor del proyecto para HKND Group.

La investigación también explica que el calendario de trabajo se volverá frenético para realizar las excavaciones. Un ejército de 50 mil trabajadores estará a cargo de crear la zanja de 90 pies a lo largo de Nicaragua, con la ayuda de más de 2 mil excavadoras y otro tipo de maquinaria pesada – algunas con llantas más grandes que un jugador de baloncesto de la NBA – para remover la tierra y escupirla a lo largo de la zona del canal. En total, se removerán más de 5 mil millones de metros cúbicos de tierra, roca y lodo. 

“No ha existido otro proyecto de ingeniería civil de esta magnitud jamás”, declaró Wild Wild, el principal asesor del proyecto para HKND Group. 

De la cantidad total de obreros, 12,500 chinos laborarán junto a tres veces la cantidad de empleados nicas y extranjeros. Para todos ellos, la empresa construirá nueve campamentos, con capacidad para alojar 5,400 personas en casa uno. “Los turnos serán de doce horas, con descansos para quienes trabajan dos o seis semanas seguidas. Las excavaciones serán interminables y las montañas de material excavado se colocarán en 35 vertederos”, aseguran.  

El Gran Canal vs otras infraestructuras

Para poner en contexto esta megaobra, Johnson hace una comparación adicional entre la Presa de las Tres Gargantas, el mayor proyecto hidroeléctrico del mundo, cuya construcción finalizó en 2006. La represa, que atraviesa el Río Yangtze y desplazó a más de 1.1 millones de chinos, usó más de la mitad del concreto que sería empleado en Nicaragua. 

“Pero somos cincuenta veces más grandes que ésta en términos de movimiento de tierra”, dijo Wild. “La Represa de las Tres Gargantas implicó más de 100 millones (de metros cúbicos de material excavado”. Nosotros pensamos remover 100 millones por mes”, prometió. 

“Nada construído en los Estados Unidos hasta el momento se le acerca remotamente (a las cifras del proyecto chino-nica), ni siquiera el nuevo puente de la Bahía de San Francisco-Oakland o el Big Dig de Boston

Tim Johnson calcula que los 5 mil millones de metros cúbicos de material excavado podrían llenar 1,698 locales del tamaño del Estadio Cowboys de Arlington, Texas, o cubriría todo Disney World a una profunidad de 147 pies, dejando solo una de las torres del Castillo de la Cenicienta expuesta.  

El periodista asegura que HKND no necesitaría sólo flotas de maquinaria pesada para excavar y transportar el material hacia otros depósitos, sino que los batallones de trabajadores tendrían que emplear 400.000 toneladas de explosivos para destruir la roca del área, además de 1,5 millones de galones de diesel y bunker de combustible para alimentar la maquinaria pesada.

Hasta la fecha, el mecanismo que Wang Jing utilizará para recaudar fondos todavía es un misterio. En su reportaje, Johnson recuerda que Bayardo Arce, asesor económico del gobierno de Ortega, sugirió a la prensa en Mayo pasado que el proyecto estaba en un período de “calma temporal”. “Sonando un poco ofendido, dijo que todavía no se había depositado dinero para la construcción. No dio más detalles”, informó.

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