Confidencial » Economía » Leer artículo

La segunda red de gasolineras del país ahora forma parte de empresas de familia presidencial

La "operación retorno" de DNP

Estado incumplió promesa de recuperar bienes arrendados durante el gobierno de Alemán al consorcio suizo Glencore. Contrato revela que Caruna se quedó con las acciones, con activos por 62 millones de dólares. Directiva la conformaron allegados a Ortega

Octavio Enríquez | 24/6/2015
@cabistan

A finales de septiembre de 2009, la negociación se conoció como “operación retorno” en el círculo más cercano al presidente Daniel Ortega. Y unos días después con la instalación inesperada de una nueva directiva en la Distribuidora Nicaragüense de Petróleo (DNP) para hacerse cargo de la venta de combustible en la que entonces era la  red de gasolineras más grande de Nicaragua con 62 estaciones de servicio.

Después de cuadruplicar en apenas tres años (2009-2012) su volumen de compras en el exterior hasta sumar 398.3 millones de dólares y aumentar las estaciones de servicio a la ciudadanía—pasando de 62 a 74 gasolineras durante seis años— DNP es en la actualidad dueña de la segunda red de estaciones de servicio, solo después de Uno que tiene 93.

Acaparan además el 25. 2% de la distribución de combustibles en el país, por debajo también de la UNO, según las estadísticas oficiales del Ministerio de Energía y Minas.

Los vínculos con la familia presidencial del jugoso negocio se encuentran en la sombra gracias a un abogado, un ingeniero y una corredora de bienes raíces. Desde octubre de 2009, el Dr. José María Enríquez (800 acciones), el ing. José Mojica Mejía (100 acciones) y Aura Cecilia Toruño (100 acciones), respectivamente, integran la mesa directiva de la DNP según la información proveniente del Registro Mercantil de Granada.

Enríquez y Mojica forman parte de las directivas de empresas de televisión dirigidas por hijos del mandatario —Canal 13 y  8—, mientras la dirección ejecutiva de la DNP la maneja la licenciada Yadira Leets Marín, esposa de Rafael Ortega Murillo, el hijo mayor de Ortega.  

Abogado de profesión, Enríquez es conocido como ejecutivo de una empresa ce años en una tienda de electrodomésticos, ser directivo del equipo de béisbol Bóer y por representar legalmente a los medios de comunicación dirigidos por los hijos del gobernante.

“¿Cómo sabés vos que es de la familia presidencial? ¡Doña Yadira es doña Yadira!, ¿no puede trabajar ella en una empresa? No te puedo dar una declaración”, dijo Enríquez Moncada cuando se le consultó sobre la apropiación de la DNP.

La promesa que olvidaron

Entregándolo al círculo cercano al mandatario, el Estado incumplió la promesa de recuperar estos bienes para el país, tal como los funcionarios sandinistas aseguraron en público, refiriéndose a las gasolineras y activos en general de la estatal de petróleos Petronic que fueron arrendados durante el gobierno de Arnoldo Alemán al consorcio suizo Glencore.

La inyección de los petrodólares de la cooperación venezolana se convierte en un caso que expone la ruta que  ha seguido la ayuda estatal “privatizada” a manos de Ortega, 3  mil 400 millones de dólares desde 2007, a pesar de que las autoridades expresaron otras intenciones a la población. El Procurador General de la República, Hernán Estrada, y el presidente de Petronic, Francisco López Centeno, coincidieron en que los bienes—62 estaciones de la DNP según el MEM—  debían estar en manos del pueblo después de lo que consideraban un caso de corrupción de la era Alemán.

En misivas desde 2007, López solicitó la devolución a Glencore, pero fue hasta octubre de 2008 cuando envió un escrito a la Contraloría General de la República (CGR) para reclamar la nulidad del contrato.

El golpe de mano a última hora

La posición de recuperar la empresa para el Estado cambió sin embargo en el último minuto según la reconstrucción del último trecho de la negociación que Confidencial hizo seis años después. Basado en testimonios de personas que conocieron la transacción, y que hablaron bajo condición de anonimato,  se puede concluir que había un interés particular en el negocio.

Un testigo de las conversaciones aseguró que el Estado envió a un procurador especial para hacerse cargo de la devolución. Durante la entrega de los bienes, el ingeniero Rodolfo Zapata participó en representación de Petronic, mientras por Glencore firmó Erick Stolberg Fernández. Las partes establecieron un acuerdo de confidencialidad que les impide hablar sobre el convenio en cuyo caso el Estado fue representado por el doctor Álvaro Ramírez.

Confidencial intentó localizar a estos personajes, pero ninguno fue imposible encontrarlos. “De repente se miró que ahí se encontraban ellos directamente”, dice una fuente del partido sandinista al tanto de las conversaciones.

Compraron con fondos de Venezuela

El acta de entrega de los bienes en poder de Confidencial demuestra que la cooperativa Caja Rural Nacional (CARUNA, R.L), la financiera a través de la cual se han ejecutado los millonarios fondos venezolanos, fue la que recibió la transferencia del 100% de las acciones no sólo de la DNP, sino también de Petróleos Latinoamericanos S.A. (Petrolat), Prix S.A., Inmobiliaria Cocibolca, S.A. (ICSA) y Atlantic King S.A. (AK) en manos antes del consorcio suizo.

Según la ficha 644066 del Registro de Panamá, la DNP, la Inmobiliaria Cocibolca S.A. y Prix S.A. son socios de Petrolera Internacional S.A., inscrita el cinco de diciembre de 2008 con un capital inicial de 100,000 dólares americanos, y que permanece vigente en la actualidad.

“Yo no tengo información sobre eso que usted dice”, se excusó vía telefónica este viernes Jorge Martínez, el presidente de Caruna. Antes de esta breve declaración, Confidencial había enviado una carta solicitando una entrevista. Pero nunca la respondió.

Aunque el endoso de las acciones se concretó el 30 de septiembre de 2009, se siguió un proceso que inició un mes antes cuando se firmó el contrato de promesa de permuta entre Clayton Services Financial Corporation—la representante de la empresa suiza—y Caruna.

Según un informe de KPMG, el total de activos de la empresa era de 62 millones 199 mil 322 dólares, tenía en pasivos 58 millones 480 mil 587 dólares, pero las ganancias mensuales eran millonarias.

¿Mantienen la figura de arriendo?

Si la empresa mantuvo el arriendo o se incorporaron condiciones desconocidas en el contrato es desconocido. La única explicación  apareció en el informe anual del sector hidrocarburos durante 2012. El Ministerio de Energía y Minas indicó que se siguió con la figura de arrendamiento.

“A partir del año 2000 y hasta el 2010, la empresa suiza Glencore bajo la modalidad de contrato de arrendamiento a través de la DNP, operó y administró las instalaciones petroleras de la estatal Petronic, importando y comercializando sus propios productos terminados. A partir de esa fecha, junio de 2010, DNP opera y administra las mismas instalaciones de Petronic en todo el país, bajo contrato de arrendamiento. DNP abastece de Gasolina Súper y Diesel a la Costa Atlántica del país, mediante importaciones directas provenientes de Venezuela”, dice el documento oficial.

Pero además el informe precisa que la capacidad de almacenamiento del combustible, una parte está en manos de Albanisa y otra de la DNP. “En enero de 2010 entraron en operación los proyectos “Plantel Benjamín Zeledón”, propiedad y operado por ALBANISA, consistente en una terminal para la importación  de Fuel Oil con dos (2) tanques de almacenamiento de 100.000 barriles cada uno y, el proyecto “Terminal German Pomares”, propiedad de la empresa Distribuidora Nicaragüense de Petróleo (DNP), con capacidad para 180.000 barriles de Diesel y 90.000 barriles de Gasolina; ambos proyectos fueron ejecutados en Corinto”. 

Millonarios contratos con el Estado

Uno de los clientes de la DNP es el gobierno cuyas instituciones le han otorgado licitaciones millonarias. En 2014, la distribuidora sumó un millón 474 mil 160 dólares de acuerdo a la información oficial, sumando contratos del Minsa y el Aeropuerto.

Con un poder otorgado por Leets Marín elaborado en junio de 2012, para representar a la empresa, Enríquez Moncada compareció dos años después para firmar un contrato con la Empresa Administradora de Aeropuertos Internacionales (EAAI) por un monto de 509, 654 dólares con 48 centavos.

La misma institución reconoce que la DNP fue la “oferta única y la más favorable a los intereses del Estado” para cumplir con el suministro de 86, 400 galones de diesel y 25, 200 de gasolina para “vehículos y equipos estacionarios”.

En marzo de 2014, había ocurrido el contrato con el Ministerio de Salud por un monto de 24 millones 688 mil 766 córdobas, equivalente a 964 mil 506 dólares al cambio del día de la firma del contrato mediante la cual la compañía se comprometió a proveer de diesel o búnker para el consumo de las calderas durante nueve meses de 15 hospitales en todo el país.

Según la resolución, la licitación fue asignada porque “cumple con lo establecido en el documento de invitación”.

 

Las sobre ganancias de las petroleras

La DNP es parte de un sector donde participan otros actores en la distribución de combustibles como PUMA,  gasolineras UNO y Albanisa.

Según el diputado opositor Enrique Sáenz, en el reporte del Comité de Cooperación de hidrocarburos de América Central se indica que el precio del combustible en Nicaragua se había elevado en el 16%, es decir ocho veces que el promedio centroamericano.

En sentido contrario, el país exporta a un precio menor en el 40% el combustible que vende en la región según los datos del Centro de Trámite y Exportaciones (CETREX).

Aunque lo vendan a un precio más barato es obvio que si lo hacen es porque obtienen ganancias. “Esto significa que a costillas de los nicaragüenses obtienen una sobre ganancia de al menos el 40% por cada galón de combustible que venden. ¿Cuál será la razón? Hay una poderosa razón. Para entenderla les voy a pedir que me sigan en este pequeño cálculo, solamente para que tengamos una idea de cuánto representa este negocio: De acuerdo al Banco Central en el 2014 el consumo de gasolinas fue de 2.273 millones de barriles. Y el consumo de diésel en el mismo año fue de 3.853 mil barriles. Cada barril tiene 42 galones”, explicó el legislador.

Según Sáenz, si se hace un estimado si se compara con los precios de El Salvador, el sobreprecio en el caso de Nicaragua es de 25 córdobas por galón. “Si el sobreprecio con relación a El Salvador es de 25 córdobas por galón, multipliquemos el número de galones por 25 y después lo expresamos en dólares. ¿Cuánto nos da? La sobreganancia es de 90 millones de dólares, solo en gasolinas. Vamos ahora al diésel. Hagamos el mismo cálculo. El consumo de galones de diésel por la sobre-ganancia de 16.50 y pasemos a dólares. ¿Cuánto nos da? En el caso del diésel, la sobre-ganancia es de 100 millones de dólares”, añadió.

 

La investigación de los petrodólares

Durante tres meses, un equipo conjunto integrado por Confidencial y Armando-info (Venezuela) investigó la anómala privatización de 3, 400 millones de la cooperación, lo que ocurrió con la venia venezolana.

La investigación demostró que con este capital, surgió en  Nicaragua un nuevo emporio privado conocido como Alba de Nicaragua, S.A. (Albanisa), con participación en la importación, distribución de derivados, generación de energía, distribución de la misma, entre otros rubros de vital importancia para el país.

Este consorcio está presidido por el presidente de Petronic y tesorero de Ortega, Francisco López Centeno. De hecho, la estatal de petróleos nicaragüense es la socia del 49% de las acciones mientras el 51% pertenece a la petrolera venezolana PDVSA.

Según el Instituto Nicaragüense de Energía (INE), Albanisa tiene el 25.4% de la capacidad de generación de energía en el país.

Más en: Economía

Otros artículos del mismo autor