Confidencial » Arte y Ocio » Leer artículo

"Punta de Águila" dura 20 minutos y está disponible en Youtube

La incertidumbre del pueblo Rama

Un documental filmado en el Caribe refleja la inquietud de indígenas amenazados por el Gran Canal

Dánae Vílchez | 25/7/2015
@DanaeVilchez

Bankukuk Taik (Punta de Águila, en español) es una comunidad indígena de 140 personas de la etnia Rama, que habita en la Región Autónoma del Atlántico Sur (RAAS). Este pequeño poblado, hogar de los últimos hablantes de la lengua rama, se encuentra amenazado por la virtual construcción del Gran Canal de Nicaragua. Según la ruta asignada, se construirá en el lugar un puerto de aguas profundas que dará paso a buques de gran calado procedentes del Océano Atlántico.

Alternative content

El documental “Punta de Águila” retrata la incertidumbre en la que viven los lugareños a raíz del anuncio de la construcción y la constante preocupación por la carencia de información acerca de los misteriosos planes del gobierno y la empresa concesionaria china HKND. “Ahí no llegan los medios de comunicación, no hay señal de teléfono, no hay nada. ¿Dónde van a ir? Esa es su mayor angustia”, explica Vera Narváez, directora y productora del filme.

Las exploraciones chinas comenzaron marcando un mojón en el centro de la comunidad, que sobrevive principalmente de la pesca y la agricultura. El video, cuya duración es de 20 minutos, recoge testimonios y refleja el ambiente de zozobra de los habitantes. “Si ese canal se da sería el final de esta comunidad, ¿De qué vamos a vivir si todo desaparece?”, se cuestiona Carlos Bilis, el presidente comunal de Bakukuk Taik.

La exigencia más clara de las comunidades es que se realice una consulta, que el gobierno de Daniel Ortega ha evadido hasta ahora. Según los pobladores, la empresa china llegó a hacer censos de población y a recoger firmas, pero no se ha realizado una consulta como lo establece la Constitución Política y la Ley del Régimen de Propiedad Comunal Indígena (Ley 445).  

“No es solamente consultarlos a ellos si no a todas las comunidades. Todos tienen que estar en consenso. Se tiene que abrir una consulta bajo los términos constitucionales, que es lo que no se ha hecho y se tuvo que hacer desde el principio”, critica Nárvaez.

Filmar en plena selva

El proyecto surgió para contar qué estaba pasando con las comunidades indígenas afectadas por el proyecto canalero, “integrar lo jurídico con lo audiovisual para visibilizar el problema”, plantea la cineasta, quien además es especialista en Derechos Humanos. El proyecto audiovisual se realizó bajo la plataforma del Centro de Asistencia Legal para pueblos indígenas (CALPI), los principales asesores legales del pueblo Rama-Kriol.

El proceso fue arduo, pues la tradición dicta que es necesario pedir el consentimiento al gobierno regional de la comunidad Rama-Kriol  y luego a la autoridades de Punta de Águila. “A las comunidades indígenas no se les ha dado seguimiento y están ahí, a veces son las más difíciles de contactar, no solo por el acceso físico, marítimo o terrestre sino porque no es muy fácil acceder a la comunidad por los permisos”, narró la directora del documental.

Un equipo de seis personas, cuatro extranjeros y dos nicaragüenses, se internó durante varios días en la selva, primero siguiendo parte de la ruta trazada para el canal y luego por las vías internas en el corazón de la selva. La comunidad está ubicada específicamente en la desembocadura del río Punta Gorda, en el mar.

Las imágenes del documental muestran la vida en la comunidad, las sencillas costumbres y tradiciones indígenas que son atesoradas por los pobladores. “Siempre hay comunitarios recelosos quienes creen que vienen unos ‘cheles', vienen a sacar información, a preguntar, pero luego se abren. Convivir con ellos fue una experiencia bonita porque ves el otro lado de la historia, fuera de la cifras y los datos”, afirma la cineasta. 

Más en: Arte y Ocio

Otros artículos del mismo autor