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Fabio Gadea Mantilla, excandidato presidencial

"Ir a elecciones con este CSE es ir a perder"

Mantiene sus aspiraciones presidenciales y dice que si se da un proceso transparente de primarias él participaría, pero advierte que la principal condición es una profunda reforma del Tribunal Electoral para “quitarle las mañas”

Carlos Salinas Maldonado | Fotos de Carlos Herrera | 18/8/2015
@CSMaldonado

Casi cuatro años después de haber perdido las elecciones presidenciales frente a Daniel Ortega -según los resultados presentados por el Consejo Supremo Electoral (CSE)-, Fabio Gadea Mantilla mantiene sus aspiraciones de llegar a la Presidencia del país, aunque sabe que el actual escenario político es mucho más complicado que el que enfrentó en 2011. El empresario-periodista convertido en político reflexiona en esta entrevista sobre las posibilidades de la oposición y concluye que si no hay un cambio profundo en el sistema electoral no deberían participar en las elecciones presidenciales previstas para 2016. “Ir a unas elecciones con este CSE es ir a perder, es ir para lograr, si acaso, el favor de ellos para que te den unos cuantos diputados”, asegura.

Señor Gadea, hace cuatro años se lanzó de lleno a la política, pasó del periodismo a la política y fue candidato presidencial de la oposición, con el propósito de hacer lo que llamó una “revolución de la honestidad”. Cuatro años después vemos que el presidente Ortega está muy consolidado en el poder y de que esa revolución no se produjo, ¿siente que ha fracasado?

No he fracasado. Siento que soy Presidente constitucional de Nicaragua, que me robaron la elección. Ellos (CSE) dicen que saqué el 31% (de los votos) y se lo han vendido hasta a Eduardo (Montealegre), hasta el Partido Liberal Independiente. ¡Nosotros sacamos más del 50% de los votos! Pero ellos se robaron un montón de votos para tener ese montón de diputados que tienen (el Frente Sandinista). Es increíble la cantidad de gente que me llamó a mí para enseñarme cómo alteraron las boletas electorales.

¿Hubo un robo de la presidencia -como lo llama- o en realidad le adjudicaron al PLI menos diputados de los que obtuvo en la votación?

Hubo un fraude electoral que implica robo de votos y robo de diputados.

¿Considera ahora que fue un buen cálculo de su parte dejar a un lado el periodismo y lanzarse a la política como candidato presidencial?

Fue bueno porque, en primer lugar, tomé el pulso de todo el pueblo. La campaña fue exitosa, se vio que la gente necesitaba a alguien que le dijera eso, que le dijera que iba a terminar con todo ese tipo de maldades. A algunos políticos probablemente no les gustaba enfocar la campaña solo en honestidad, pero creo que fue bueno y no me siento fracasado, me siento triunfante.

¿Tomaría la misma decisión?

Si hubiera otro CSE que supiera que no se va robar las elecciones, a pesar de mi edad, por amor a Nicaragua, lo haría, porque quiero que este país se componga, quiero dejar encarrilado este país hacia un sistema democrático, cristiano y honesto.

Siguen vivas las aspiraciones presidenciales.

Sí, sí, sí, pero no hay ahorita posibilidad con ese Consejo Supremo Electoral.

¿Si el presidente Ortega decide remover a Roberto Rivas al frente del Tribunal Electoral es suficiente para participar en las elecciones presidenciales?

¡No pasa nada! Quita a Roberto Rivas y pone… ¡a Lenín Cerna! Con eso no pasa nada. El sistema electoral está corrupto, hay que revisarlo y quitarle las mañas a todo ese sistema. Ahorita andan repartiendo cédulas en las casas de los sandinistas en algunos municipios, nos dicen nuestros corresponsales de la radio (Corporación).

¿Sería correcto ir a elecciones aún si no hay cambios en el CSE?

No lo creo. Me parece que va a ir un partido, o dos, unidos con Daniel Ortega, haciéndose que son opositores, para que Daniel les dé siete u ocho diputados a cada uno y quedarse disfrutando el sueldo de diputados, pero con la misma aplanadora.

¿Qué debería hacer entonces la oposición frente a un sistema electoral que no cambia?

Nicaragua está en una encrucijada fregada: si no vamos a elecciones se queda Daniel Ortega, pero ir a unas elecciones con este CSE es ir a perder, es ir para lograr, si acaso, el favor de ellos para que te den unos cuantos diputados.

Sin embargo ya hay personajes de la vida política del país que han demostrado interés de participar en las elecciones, como Noel Vidaurre. ¿Cómo debería elegirse un candidato de la oposición?

Por primarias bien hechas, consiguiendo el dinero para hacer esas primarias, por lo menos en las cabeceras departamentales, buscar ayuda internacional, buscar un candidato, que se presenten todos, inclusive que se presente Arnoldo Alemán como candidato, Eduardo Montealegre, Noel Vidaurre, Róger Arteaga, gente joven, diputados brillantes como Carlos Langrand. Yo podría participar en esas primarias. Me comprometería a hacerlo.

¿Cuál debería ser el vehículo político que conduzca a ese candidato? ¿El PLC o el PLI?

El PLI es mucho más partido ahorita. Tiene más organización, más gente, más simpatía.

¿Lo han buscado, ha platicado, con estos personajes que han mostrado su interés por participar en las elecciones, como Noel Vidaurre?

Todos me han buscado para que los apoye. Noel es amigo mío y me ha buscado siempre para que lo apoyemos en la radio. Me ha buscado el PAC del comandante Moisés Hassan, que tiene ese partido chiquito pero con mucha moral y mucha ética, que han dejado mantenerse, pero cuando sea fuerte le van a quitar la personería jurídica, creo. Yo hablo con ellos. También con el MRS hablo mucho, un partido que tiene gran vigor, gran futuro en el país, porque es un conglomerado de gente que tiene un socialismo democrático bien puesto, que creen en la libertad de expresión, en el libre mercado y que son socialistas democráticos, que es lo que esgrimen algunos países europeos que han progresado muchísimo.

¿Ha habido algún acercamiento o conversación política con Arnoldo Alemán?

Desde las elecciones pasadas no ha habido nada con mi consuegro. En todo caso, si pudiera haber, sería de tipo familiar, pero de política no.

¿Cree usted que después de haber sido acusado por corrupción Arnoldo Alemán debería mantener sus aspiraciones políticas, con ese protagonismo público que busca?

Creo que no. Me parece que tiene suficiente bagaje para hacer un retiro y escoger a alguien a quien darle las riendas del partido para que luche. Él podría ser asesor del partido, pero dejar a otro.

Usted recomienda una serie de medidas que deben tomar quienes aspiren a la Presidencia, que incluyen profundas reformas del Estado y sus instituciones. ¿Cree que de haber ganado las elecciones en 2011, con los poderes fácticos que hay en el país, pudiera haber logrado ese cambio?

Naturalmente tendría que ser un loco para creer que en cinco años iba a poder hacer todo eso, no hay manera. Lo iba a iniciar. Un Presidente tiene poder, pero no para hacer todo eso, es la Asamblea Nacional la que hace los cambios. Por ejemplo disolver el actual CSE y crear un Tribunal Electoral compuesto por tres miembros, eso lo mando al Congreso y si no lo aprueban es una lucha, pero yo abro el camino para eso, pretendía abrir el camino para que otro lo continuara.

Ya que no pudo hacerlo por las circunstancias históricas que ya conocemos, ¿cómo cree que esa historia lo va a recordar? ¿Cómo un actor secundario más en este gran drama político que vive Nicaragua?

No, a mí la historia me va a recordar más como Pancho Madrigal. Van a decir que en la política fracasé, porque este nuestro país es así. Pero este fue un gran esfuerzo, fue muy bueno.

 

Pancho Madrigal en la política

La aspiración presidencial de Fabio Gadea Mantilla -un hombre que no forma parte de la tradición caudillesca de Nicaragua y que llegó a la política bajo unas circunstancias particulares, al no haber un candidato que reuniera las simpatías del electorado opositor-, terminó en derrota en noviembre de 2011, cuando el Consejo Supremo Electoral dio a conocer los resultados de las elecciones de ese año, después de un proceso señalado como turbio por observadores nacionales y extranjeros. Según el recuento oficial presentado por el controvertido presidente del Tribunal, Roberto Rivas, el candidato Gadea obtuvo 778.889 votos, es decir, 31% del sufragio, mientras Daniel Ortega, líder del FSLN, se hizo con la victoria con 1.569.287 votos, un arrollador 62.46%.

Tras conocerse el resultado Gadea y el Partido Liberal Independiente denunciaron lo que catalogaron como un gigantesco fraude electoral y llamaron a sus simpatizantes a protestar en las calles. Las protestas fueron fácilmente reventadas por huestes del Frente Sandinista. La lucha de Gadea, quien encabezó las manifestaciones, poco a poco fue perdiendo fuerza. El periodista radial convertido en político tenía derecho a un escaño en el Plenario de la Asamblea Nacional por haber obtenido el segundo lugar en la votación, pero ni él ni su candidato a vicepresidente, Edmundo Jarquín, lo aceptaron.

Gadea se alejó entonces del centro de la política y regresó a su radio, una institución periodística de 50 años, desde donde presenta fuertes editoriales contra el régimen de Ortega. Es su segunda casa, el hogar, además, de un entrañable personaje al que él le dio vida, Pancho Madrigal, de cuya serie ha escrito más de nueve mil guiones.

Esta entrevista con Confidencial se realizó en su casa de Las Colinas, en Managua, un amplio edificio rodeado de árboles y hermosos jardines, decorado con gallos de yeso, madera o metal, una de las aficiones de Gadea, quien además se dedica a la pintura, aunque dice que desde que murió su esposa, el año pasado, no ha vuelto a pintar. “El amor es lo que da inspiración”, dijo el empresario radial.

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