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El exembajador Arturo Cruz analiza la política exterior de EE.UU.

El dilema: estabilidad vs. democracia

“Para EE.UU. la efectividad es más relevante que la legalidad”, asegura el catedrático de INCAE, y menciona casos de Nicaragua, Honduras y Venezuela, pero advierte que el tema de la transparencia electoral siempre será fundamental

Alvaro Navarro | 24/8/2015
@NavarroNewsNic

Estados Unidos enfrenta un dilema “que les causa grandes ansiedades”: si privilegiar un modelo político basado en los principios de la democracia liberal con la que ellos se identifican o tolerar a un gobierno antidemocrático que brinde estabilidad social y política, aseguró Arturo Cruz, ex embajador de Nicaragua en Washington (2007-2009).

El catedrático del INCAE considera que ante el desorden que se vive en el resto de Centroamérica, y particularmente la violencia en El Salvador, Guatemala y Honduras, y los resultados de las encuestas que los mismos norteamericanos mandan a hacer privadamente en Nicaragua que les dicen que este es un régimen que tiene sustento en la sociedad, “entonces empiezan ellos a tomar una posición donde la efectividad es más relevante que la legalidad y la legitimidad”.

Durante una entrevista en el programa televisivo Esta Noche, también se refirió a la eliminación por parte de Estados Unidos de la exigencia conocida como Waiver, mediante la cual Washington monitoreaba el comportamiento de Managua sobre los reclamos legales de norteamericanos en materia de propiedad

Nicaragua intentaba su eliminación desde la administración de George W. Bush en la Casa Blanca. “Me sorprendió que lo hayan suspendido antes de las elecciones del próximo año. Yo hubiese supuesto que se iban a guardar ese instrumento de presión hasta evacuar el proceso electoral presidencial del 2016”, confió el diplomático.

“De alguna manera están finiquitando el tema con Nicaragua, pero además el gobierno del presidente Obama a ser más distante de la cuestión electoral, cosa que yo no hubiese creído de que iba a ser así”, dijo.

Indicó que por las características de la diplomacia del presidente Barack Obama y del Secretario de Estado, John Kerry, no se espera una actitud beligerante hacia el gobierno de Ortega, tal y como ocurrió por parte de la ex secretaria de Estado Hillary Clinton, quien tras las denuncias de fraude electoral en 2011 y 2012, advirtió que ejercería una mayor supervisión sobre los organismos financieros multilaterales que desembolsan fondos a Nicaragua.

“Yo pienso que esa militancia propia de la Secretaría de Estado de Hillary Clinton no la vamos a ver con Kerry y creo que, producto de una serie de situaciones que ocurren en Centroamérica, la cuestión de la estabilidad empieza a ser privilegiada”, insistió el exembajador.

Sobre los conflictos políticos y la corrupción de los gobiernos, analizó Cruz, “los Estados Unidos más que nunca, creo yo no están tan entusiasmados con transformar los regímenes y promover las democracias liberales, están más preocupados por promover la estabilidad”.

El ex representante de Nicaragua ante la Casa Blanca citó el ejemplo de Honduras, cuyo presidente, Juan Orlando Hernández cuyo gobierno ha sido señalado por medios de comunicación por actos de corrupción y “está en un afán por conservar el poder”, pero “está demostrando bastante efectividad en el tema de seguridad y narcotráfico”. Los norteamericanos –algunos demócratas, inclusive- “ (piensan que) cuidado con desestabilizarlo demasiado y están buscando más que una democracia liberal representativa que funciona como debe funcionar, más pensando en poderes dominantes que le den efectividad a la gestión pública y Hernández está demostrando eso”, analizó.

Cooperación rusa modesta

Sobre la cooperación de Rusia con Nicaragua el catedrático dijo que es “sumamente modesta”. Cuando se analizan las asignaciones presupuestarias de las policías y ejércitos de la región –solo Costa Rica tiene un presupuesto policial de entre 450 y 500 millones de dólares- y luego se evalúa el de Nicaragua que es a penas de 180 millones, entonces “ellos ven las condiciones objetivas y consideran admirable que más bien el país ha hecho mucho con poco”, dijo.

Remarcó de que “no hay duda de que siempre es una inquietud, sobre todo por el régimen de (Vladimir) Putin, no Rusia como tal, sino quien gobierna”. Además, insistió, a los norteamericanos les preocupa ve que “de una manera muy barata” el mandatario ruso haya adquirido relevancia en la región.

Estados Unidos y el canal chino

Sobre el megaproyecto del canal chino, Cruz, Cruz considera que la política exterior  norteamericana no ven el tema con preocupación, aunque reconoce que la opinión pública sí. “y yo creo que con este espíritu de Donald Trump de estar golpeando a los chinos, golpeando a los mexicanos, te imaginás que el canal empiece a adquirir cierta relevancia y Fox News que tiene un poder enorme de convocatoria en los Estados Unidos, hablando de los chinos tomándose Nicaragua y de la pérdida de relevancia de los Estados Unidos en la política exterior de Las Américas, sin duda, ese tema traería a Nicaragua a la palestra”, adelantó.

Insistió en que el canal de Wang Jing cargará con la sospecha de que detrás del megaproyecto está el Estado chino, pese a la insistencia del concesionario de que ese es un proyecto privado que beneficiará al mundo. “El problema con China es que todos sabemos que lo privado y lo público tienen una frontera muy tenue y no se sabe qué es qué, definitivamente es chino, punto. En la simpleza de la manipulación política, ese mensaje es formidable”, resumió.

Valoró además que “a la hora del financiamiento, si es que se fuera a dar, yo estoy seguro que el grueso de ese financiamiento va a venir de fondos chinos (porque) es muy difícil de que China, de verdad, en un proyecto de esta magnitud en serio necesite de la cooperación de otros países. Si este proyecto fuese a caminar, el grueso va a venir de compañías estatales chinas”, enfatizó.

 

Venezuela: el imperativo de estabiliadad

Estados Unidos también estaría aplicando la medida de canjear estabilidad por democracia en Venezuela, según Arturo Cruz. “Ellos tienen grandes discrepancias con el gobierno de Maduro y tienen algunas simpatías con la oposición, pero antes que todo quieren una Venezuela que se gobierne, entonces ellos están en una situación compleja, donde por un lado reconocen el desgaste total del gobierno venezolano, pero también no ven a una oposición con capacidad de gobernar”, dice el exdiplomático.

Cruz resaltó una encuesta de la firma Datanálisis, en la que según destaca, “los números son fatales para el gobierno”, según explicó, en el estudio la oposición venezolana obtiene el 56% de votos y sorpresivamente el gobierno tiene 39%. “Ya los independientes o indecisos, prácticamente se acabaron. A estas alturas pareciera que la oposición va a ganar holgadamente”, resaltó.

Dijo, además, que no cree que a los norteamericanos les intereses un referéndum revocatorio que ponga fin a los herederos de Hugo Chávez. “Ellos (Estados Unidos) quieren que este gobierno (de Nicolás Maduro) termine, y gradualmente ir haciendo un acomodo, porque independientemente de que hubiese un revocatorio exitoso,  estructuralmente Venezuela está en una situación imposible de manejar. El escenario óptimo para los norteamericanos es donde la oposición adquiera relevancia pero que no desplace al gobierno completamente”, resumió.

 

Obama quiere ir a La Habana

Sobre el restablecimiento de relaciones impulsado por los gobiernos de Obama y Castro,  Cruz consideró que la batalla diplomática para suspender el bloqueo se trasladará al Congreso norteamericano. “Por un lado creo que la cámara va a ser más hostil para establecer una relación más fluida, y por otro lado el Senado, a pesar que es republicano, van a haber más voces en favor de levantar el embargo, pero la lucha va a estar ahí”, dijo.

El académico se mostró sorprendido de que las pláticas de Washington con La Habana estén avanzando tan rápido. “Me sorprende la voluntad del presidente Obama de darle celeridad a esta relación. Yo hubiese creído de que esto se iba a quedar con las banderas, yo izo mi bandera, tu izas tu bandera y vamos gradualmente hasta en 2018, el año de la sucesión del presidente Raúl Castro, y de cara al futuro, esto facilitaría cualquier arreglo”, interpretó.

A Cruz le sorprende que Obama quiera ir a Cuba lo más rápido posible. “Él quiere ir a La Habana el próximo año y en condiciones de plenitud diplomática, con un embajador designado, que deberá aprobárselo el Congreso”, analizó.

 

La política exterior de Clinton

Sobre el papel de ex secretaria de Estado de la administración Obama y precandidata presidencial, Hillary Clinton,  el doctor Cruz la considera “mucha más conservadora en política exterior, que lo que nosotros reconocemos”.

Recordó que pese a su imagen, Clinton como Secretaria de Estado “fue muy agresiva en la cuestión de Libia, la renuencia del pentágono y del propio presidente Obama de intervenir en Libia, era verdaderamente evidente, fue ella con la embajadora de Estados Unidos en las Naciones Unidas, que entre las dos orquestaron una posición donde Estados Unidos tomó una actitud beligerante, o sea que en política exterior va a ser mucho más militante probablemente que lo que ha sido el presidente Obama y no tanto como fue el presidente Bush, o sea, ella va a jugar un papel intermedio”, valoró.

Consideró que “en política doméstica, yo creo que va a tratar de seguir siendo lo que es inevitable en ese país, manejar sus cuentas de manera ordenada, hablar un poco de inversión social, una demócrata más cercana a Wall Street que a las ONG  y a los movimientos sociales”, concluyó.

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