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Embajador Díaz: "hay que pedir la separación del partido del Ejército"

Ejército en proceso de involución

Directora de IEEPP: el Ejército es una institución que siempre ha estado sometida a los vaivenes de la política

Octavio Enríquez | 2/9/2015
@cabistan

Las Fuerzas Armadas de Nicaragua conmemoran este miércoles su 36 aniversario con el  caso inédito en su historia de un comandante en Jefe reelegido, el general de Ejército Julio César Avilés, con el beneplácito del Ejecutivo que ha cultivado una relación directa con los mandos militares. Según el general retirado Hugo Torres, la institución vive un proceso de involución.

Torres Jiménez dijo que en las comandancias anteriores—tres a partir de 1995 hasta la llegada de Avilés al poder militar en 2010—  había una voluntad de que la institución continuara un derrotero de fortalecimiento, apego a la Constitución y las leyes, lo que tenía una garantía mínima en un proceso de relevo ordenado que se realizó durante veinte años continuos.

Torres reveló que en conversaciones internas sostenidas antes de 1995, la institucionalidad era una herencia que vieron como necesaria para la sociedad. “Ahora veo que está en riesgo, ¿por qué? ¿Falta voluntad en la jefatura del Ejército para aferrarse a la Constitución? ¿Hay fortaleza en el gobierno o complacencia?”, preguntó.

Según él, hay muchos oficiales activos que consideran dañino que la Comandancia actual se haya dejado arrastrar al plano de la identificación con el proyecto político de la familia Ortega Murillo.

La actual comandancia la integran el General Avilés, su jefe de Estado Mayor Oscar Mojica y su inspector general Adolfo Zepeda, una dirigencia que respaldó en 2013 y 2014 las reformas a la Constitución que allanaron una  nueva candidatura presidencial del presidente Daniel Ortega.

Para la analista Elvira Cuadra, directora del Instituto de Estudios y Políticas  Públicas (IEEPP), ha predominado la visión de instrumentalizar las fuerzas armadas, la que prevalece en la clase política del país.

“El Ejército tiene una trayectoria de construcción institucional que ha obtenido un gran reconocimiento público de la sociedad, podemos ver en las encuestas, pero es una institución que siempre ha estado sometida a los vaivenes de la política en el sentido de que las autoridades civiles ha prevalecido una visión instrumental sobre institución militar. Quien controla a la institución militar tiene en sus manos el poder de la fuerza y así es”, dijo Cuadra.

Los grupos armados

La Comandancia actual también ha negado la existencia de grupos armados que adversan a Ortega  por razones políticas y ha insistido en que son delincuentes comunes. La semana pasada la familia de un productor en San José de Bocay denunció que fue asesinado por tropas del Ejército durante  el operativo en que mataron a un alzado conocido como “Cinco Pinos”.

Los campesinos denunciaron torturas y el Ejército respondió, a través de su vocero, que no comentaría sobre  información ofrecida por la Policía que en un comunicado previo asumió el ataque que describió como “un enfrentamiento con una banda delincuencial”.

El ex embajador Mauricio Díaz lamentó que exista una política de eliminación física e insistió en la denuncia pertinente y minuciosa que han realizado los organismos de derechos humanos.

“No son casos aislados, son demasiadas personas  documentadas por los organismos de derechos humanos. Para mí lo que hay es una involución tan democrática que nos retrotrae a más atrás de los años ochenta. Una de las demandas en esos años era la separación del Estado del Ejército, ahora habría que pedir la separación del partido, del Ejército, la Policía, los poderes del Estado y la familia, la mezcla de esos factores de poder caracterizaría más a Nicaragua como un sultanato o monarquía más que como una democracia”, describió Díaz.

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