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Se convierte en primer nicaragüense en ganarlo

Arquímedes González gana Premio Rogelio Sinán de novela

"El premio me tomó por sorpresa", dijo el autor. La obra galardonada es "Dos hombres y una pierna".

Mildred Largaespada | 24/4/2012
@1001tropicos

“La irónica distancia que hay entre un padre y un hijo, que a veces es más distante que estar con un desconocido”, de esto trata la novela de Arquímedes González, Dos hombres y una pierna, obra ganadora del prestigioso Premio Centroamericano Rogelio Sinán, que se falló ayer.

“Me siento muy emocionado y orgulloso de obtener el premio que lleva el nombre de Rogelio Sinán, uno de los grandes escritores panameños y porque es la primera vez que lo gana un escritor nicaragüense”, dice González en una entrevista que hicimos por videollamada, y donde también le solicité un fragmento de la novela para que los lectores y las lectoras del blog 1001 trópicos disfruten en exclusiva (está al final de esta nota). 

El Premio Rogelio Sinán es organizado por la Universidad Tecnológica de Panamá y se ha convertido en referente en toda la esfera literaria de habla española. Dotado con 10 mil dólares y la publicación de la obra es convocado cada año en diferentes géneros: poesía, cuento y novela.

¿Cómo te llegó la noticia, te llamaron?

“La noticia comenzó a difundirse por el Facebook porque el escritor panameño José Luis Rodríguez Pitti lo anunció en su cuenta. Yo no sabía que el fallo sería ayer, así que me tomó por sorpresa”.

¿De qué trata la novela?

“La novela está escrita en forma de diario. Está ambientada en Managua y trata sobre la historia de la difícil relación entre un padre muy estricto y su hijo. El padre está hospitalizado y le amputarán una pierna. Ahí el hijo se encarga varias semanas de cuidarlo. Cuando el padre se recupera, decide ir con su hijo a enterrar la pierna amputada a una ciudad ficticia que se llama Quípor (que en realidad es Chontales, un departamento de Nicaragua) donde comienzan a aparecer los antepasados muertos de la familia.

“La novela ahonda sobre el tema de la muerte, de las relaciones familiares y de cómo padres e hijos no logramos decirnos todo lo que sentimos en vida y vivimos sólo con el resentimiento y viendo al pasado.

Esta novela la escribí en el año 2007, durante una beca literaria que obtuve por el Centro de Arte Marnay, en Francia en la ciudad de Marnay. La obra la escribí en cuatro meses. Luego pasé varios años corrigiéndola hasta que decidí presentarla al Premio Centroamericano Rogelio Sinán”.

González, escritor nicaragüense y periodista emprendió su carrera como informador en el diario Barricada, y después pasó a los diarios La Tribuna y La Prensa, hasta que decidió emprender una vida de escritor a tiempo completo. Vive en Holanda, casado y con dos hijas, quienes fueron las primeras en recibir la noticia de su galardón.

Según lo establecido en las bases del premio, la novela se publicará en Panamá. “Lo que a mí más me alegra porque es una novela escrita con mucho cariño y de cara a la muerte, que al fin y al cabo, todos algún día enfrentaremos y que considero, es la prueba más alta que nos da la vida”, señala el escritor. El padre de Arquímedes murió recientemente..

El escritor ha puesto punto final en estos días a una novela policial basada en un asesinato ocurrido hace unos años en San Juan del Sur (Nicaragua) y en el que estuvo involucrado un ciudadano americano. Además, emprendió la autopublicación de sus obras en la librería on line Amazon.com con gran éxito, como ya les conté en un post reciente.

Le solicité unos fragmentos de la novela ganadora para las lectoras y los lectores del blog, aquí les deja Arquímedes González:

 

Dos hombres y una pierna

Por Arquímedes González Torres

“Me desperté y te vi dormido como una piedra esculpida. Te cogí la mano. Vi mi mano joven, suave y elástica y detuve mis ojos en la tuya vieja, áspera y callosa. Observé tu nariz y las fosas nasales desde donde se miraban tus pelos. Roncabas con la boca un poco abierta y podía ver tu lengua, ésa que utilizaste para hablar, regañar, esmerarte en tus discursos políticos y para sentir y darle afecto a tantas mujeres de tu interminable lista de conquistas. Te miraba el pecho subiendo apurado por atrapar el aire y bajando con pequeños espasmos, como si no quisieras que se fuera. Tus brazos no tenían esa fuerza con la que algunas veces me cargaste y tu única pierna, se veía de lado y totalmente desamparada. Salió el sol, te solté y me fui a pedirle que los días pasaran veloces y que si la vida estaba dispuesta a matarte, que lo hiciera de una vez.

“Ayer soñé con un cementerio de piernas, brazos, manos y pies. Al lugar se aparecían montones de lesionados; unos cojeando, otros arrastrándose, en muletas, en sillas de ruedas, jalando o cargando sus miembros. Entre la multitud ibas vos en una silla de ruedas con tu pierna adornada con un lazo de esos de regalo de cumpleaños. Iban ceremoniosos, yendo a un agujero al que se dejaban ir junto a su parte separada. Te acercaste al hueco y sin despedirte, te lanzaste al vacío.

“¿Esto es lo que nos ocurre al envejecer? ¿No es que la vida es más fácil y podemos tener respiro de lo soportado los años anteriores? Los he visto moribundos, agonizando, abandonados en sus camas, vencidos y acorralados por la desgracia de venir a morir a este sitio como si fueran trastos viejos. En sus ojos no hay miedo, hay espanto de verse desahuciados en los pasillos y en las esquinas. He visto mujeres echadas a perder, delgadas, con el pecho consumido, la mirada perdida, las manos temblorosas y con intermitente frío y yo, y yo, no quiero envejecer.

“Desde adentro de la sala, observo las amenazadoras ramas de los árboles agitándose enojadas como si quisieran reventar las ventanas, tirar lo que haya a su paso, destrozarte, sacarte de una buena vez de la vida y entregarte a ese desolador verano que nos quema en su salvaje deseo de hacer arder esto. Estás sumergido en esa ola de dolor que te revienta cada diez minutos con exactitud martirizante, golpeando tu derruido cuerpo. Yacés en los ciclos de quejas, como un preso atormentado por la tortura de su verdugo.

Me he quedado dormido y, de pronto, despierto. Es tarde. Serán las tres, las cuatro; quien sabe. En la sala hay agitación. Los demás familiares de pacientes están de pie y me indican con sus dedos que vea en dirección tuya. Giro la cabeza y veo una bandada de moscas sobre vos rezumbando enloquecidas. Otro grupo repta y se pasea en donde se ha empozado la sangre de tu herida. Me lanzo a quitártelas de encima, pero el hedor las hace enfrentarse contra mí; un grupo se abalanza pendenciero tocándome con sus asquerosas patas, mientras el resto se arracima con locura febril en tu lesión. Hay una mosca en la esquina derecha de tu boca. Se relame las patas como si en seguida te fuera a comer. Yo la aparto, se va lenta, da dos vueltas y esta vez se posa en tu frente. De nuevo la ahuyento, sube y de inmediato se deja ir en picado a tu ojo derecho. Me invade la impotencia, me dejo caer en la silla llorando y las dejo que tomen su festín.

Se deslizan por la pared miles de cucarachas ondeando sus antenas, guiando a las demás y se unen a la tarea de devorarte. Vos seguís dormido con la boca abierta, por donde se meten los insectos como si fueran a una fiesta. Me despierto asustado y te veo sentado, con los cabellos alborotados, cansado de estar postrado en la cama con tu mente aún funcionando, pero con el cuerpo echado a perder. Decís, derrotado viendo el suelo, que soñaste que tu pierna te crecía de nuevo y cuando estaba completa, te picaban los dedos. Lo decís tan triste y decepcionado que yo quisiera se cumpliera tu deseo, pero no te diré cuál fue mi pesadilla en esta noche interminable, viendo el fatigado pedazo de cuerpo que te queda”.

© Arquímedes González Torres.

Comentarios

6
evelyn rafaela lopez uriarte

Deberian publicar todas las novela completa ya que su tematica es muy interesate.Trata de las realidades familiares que vivimos en nicaragua

5
Luis Alemán

Mis felicitaciones para Arquímides, sus logros literarios, son también logros del país, estamos orgullosos por ello.

Lastima que los libros ahora estén tan caros, se hace prácticamente imposible poder comprarlos, sin tener que priorizar.

4
Aracelly

Ideay, no publicaron nada de la feria nacional del libro en el INCH, los blogs no son tan informativos como las noticias y recomendaciones de a donde ir

3
Mildred Largaespada

Hay que aclarar que el nicaragüense-guatemalteco Franz Galich ganó el Premio Rogelio Sinán de Novela en el 2000 con la obra Managua Salsa`s City. Nuevamente felicidades a Arquímedes.

2
Elisa

Felicitaciones por este logro que enaltece el nombre de Nicaragua, al acreditarlo como ganador de este premio, que esto sea una motivación para continuar en el mundo de los escritores.

1
Mélida Rettally

Me alegra mucho que el premio quede en Nicaragua, por lo poco que he podido leer, la obra se ve interesante, ya buscaré la forma de obtenerla completa y poderla disfrutar.
Felicidades, el esfuerzo bien vale la pena.

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