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Arquidiócesis recomienda una Gritería sin “gorra” y sin “aglomeración” de personas

Instan al pueblo católico a continuar aplicando medidas de bioseguridad para evitar contagiarse de coronavirus

La Arquidiócesis de Managua orientó al pueblo católico “celebrar en un ambiente familiar” las festividades en honor a la Purísima Concepción de María y al niño Dios y recomendaron la aplicación del protocolo de bioseguridad que la misma institución publicó el 2 de octubre de 2020 para evitar que más personas se contagien del coronavirus SARS-CoV-2.

Sobre la celebración de la tradicional Gritería, el Arzobispo Leopoldo Brenes dispuso que se debe “evitar aglomeraciones” en las parroquias y en los hogares, para ello habrá que reducir el tiempo de visita a los altares. Adicionalmente recomienda sustituir el brindis, conocido comúnmente como “gorra”, por “obras de misericordia teniendo en cuenta la austeridad exigida por los tiempos difíciles”, dice un comunicado publicado este domingo.

Por otro lado, en las misas de Navidad y fin de año “deberán aplicar disposiciones de orden sanitario” así como seguir haciendo uso de las redes sociales y los medios de comunicación.

La reapertura de templos

El pasado 04 de octubre la Conferencia Episcopal de Nicaragua abrió las puertas de los templos católicos del país  después de siete meses en autocuarentena, tiempo en el que transmitieron las misas por internet y televisión, para evitar la propagación del coronavirus.

La apertura de los templos se hizo bajo un estricto protocolo de bioseguridad establecido por la Iglesia Católica. Decenas de feligreses acuden a la eucaristía usando tapabocas, mientras en la entrada se desinfecta las manos con alcohol gel o alcohol líquido. También la participación de los fieles es limitada.

El protocolo de bioseguridad indica que los templos deben estar desinfectadas antes y después de cada sacramento, los visitantes tienen que pisar una alfombra con solución de cloro en una entrada única en cada templo, mantener el distanciamiento de dos metros entre personas y seguir las indicaciones de voluntarios, quienes están vestidos de blanco o negro para facilitar su identificación y así evitar interacciones.

Adicionalmente, no se distribuyen hojas de cantos ni libros de lectura, la paz se da con una reverencia a la distancia y no se permite la permanencia de personas en las parroquias antes ni después de las misas.

Los sacerdotes utilizan mascarillas, además de alcohol en gel para evitar la contaminación de los materiales utilizados, las hostias son entregadas en las manos de los creyentes, y se evita el intercambio de palabras con los fieles. También se recomienda que no asistan a los templos niños, ni ancianos, tampoco adultos que presenten fiebre.

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