Política

Arturo Cruz: no se descartan sanciones de EE.UU. al Ejército

El exembajador de Nicaragua en Washington advierte que Trump se juega la reelección y aumenta importancia de ganar votos en Florida

La reciente sanción de Estados Unidos a la Policía Nacional es una moneda al aire para el Ejército de Nicaragua: en una cara le beneficia porque crece su importancia en temas de seguridad de interés para los estadounidenses; pero en la otra, le demuestra que el Gobierno de Donald Trump ha subido la parada con sanciones institucionales.

Para el exembajador de Nicaragua en Estados Unidos, Arturo Cruz, lo paradójico de la situación del Ejército es que el establishment estadounidense puede estar en contra de una sanción contra la institución castrense, pero la administración de Donald Trump lo puede castigar “independientemente si es racional o no”.

Durante una entrevista con el programa Esta Semana, que se difunde en el canal de Confidencial en YouTube, el exdiplomático explicó que ese establishment –DEA, Comando Sur, entre otras instituciones de Washington— consideran que, con la sanción a la Policía, la relación institucional de Estados Unidos se ha “quedado corta” en Nicaragua, por lo que “muchas de las funciones que le correspondían a la Policía, y que son del interés nacional de los Estados Unidos, ahora se trasladan al Ejército”.

Sin embargo, pese a que “el Ejército se debería sentirse más tranquilo de posibles sanciones”, la administración de Trump está en un momento peculiar: un año electoral, donde se juega la reelección; Joe Biden como posible candidato por el Partido Demócrata; y la crisis del coronavirus covid-19 que afecta el crecimiento económico mundial. El tema de la economía es la mejor baza que tiene el presidente estadounidense en la búsqueda de una reelección.

El presidente de Nicaragua, Daniel Ortega, le entrega el bastón de mando al general de Ejército Julio Cesar Avilés. Observa atenta la primera dama y vicepresidenta, Rosario Murillo. Foto: EFE/Jorge Torres

Vínculo con elecciones de EE. UU.

La posible elección del expresidente Biden como candidato demócrata, incrementa la importancia de Florida, el Estado donde residen los movimientos más fuertes de opositores estadounidenses a los regímenes de Nicaragua, Venezuela y Cuba. “Florida tomaría una gran fuerza, desde el punto de vista de incidir en las decisiones de la presidencia de Trump”, dijo Cruz.

“Creo que el hecho de que Biden sea el candidato demócrata, hace a la Florida, algo indispensable (para Trump)”, destacó el exembajador, quien detalló que el presidente estadounidense deberá ganar también uno de tres Estados fundamentalmente demócratas —Wisconsin, Pensilvania y Michigan—, que en 2016 votaron por él.

“(Florida) representa 29 votos electorales. Desde ese punto de vista, esas insistencias (en Nicaragua, Venezuela y Cuba) no se van a calmar hasta que las elecciones (estadounidenses) de noviembre (próximo) concluyan, o que el Gobierno (de Daniel Ortega) dé una propuesta electoral creíble, tanto para los nicaragüenses como la comunidad internacional”, subrayó el exdiplomático.

Advirtió que “un Trump reelecto no tendría el mismo entusiasmo en contra de la Troika de la Tiranía —término usado por los republicanos para referirse a Nicaragua, Cuba y Venezuela—. Paradójicamente, un Biden electo, en el tema de Cuba se acomodaría a la vieja política de Obama, pero en el tema de Venezuela y Nicaragua, continuaría con la insistencia de la democratización de estos dos países”.

Insistencia del Congreso

Cruz señaló que la sanción a la Policía Nacional hará más “complicada” la relación entre Estados Unidos y Nicaragua, aunque llamó a tomar en cuenta que las iniciativas de sanciones al régimen orteguista parten del Congreso de EE. UU. especialmente del Senado, que “insiste en el tema constantemente, lo que lleva al Departamento de Estado a tomar cartas en el asunto, y por supuesto el Tesoro se involucra”.

Reconoció que “no esperaba un castigo a la institución. Esperaba (sanciones) a individuos. Cuando involucras a la institución se eleva el tema”. Además de la Policía, el departamento del Tesoro de EE. UU. impuso sanciones a los comisionados generales Luis Alberto Pérez Olivas, jefe de la Dirección de Auxilio Judicial (DAJ) que controla la cárcel El Chipote; Justo Pastor Urbina, jefe de la Dirección de Operaciones Especiales (DOEP), y el comisionado mayor Juan Alberto Valle Valle, jefe de la Dirección Brigada de Tránsito Managua. Ya estaban sancionados el comisionado general Ramón Avellán, subdirector de la Policía, y el primer comisionado Francisco Díaz, consuegro de Ortega y director general de la Policía.

El exembajador señaló que en el Senado hay que “tomar en cuenta la presencia de senadores cubanoamericanos que son muy relevantes, no me refiero solamente a (Robert) Meléndez, sobre todo el senador (Marco) Rubio, y el senador (Ted) Cruz, de Texas. Ellos no van a perder el interés”.

Ese interés por Nicaragua se vio reflejado la semana pasada, cuando el Congreso de EE. UU. aprobó una resolución bipartidista que insta al Gobierno estadounidense a aumentar las sanciones contra el régimen de Nicaragua, que ha “violado los derechos humanos de sus ciudadanos” y cometido “actos de corrupción”.

Sanciones individuales, no al país

Las sanciones son mensajes que “le llegan personalmente” al presidente Ortega. “En el pasado, hubo sanciones a la familia —a la vicepresidenta y primera dama, Rosario Murillo, y a sus hijos Laureano y Rafael—. Eso es parte de una estrategia”, según Cruz.

Subrayó que “el temor principal del régimen es la presión internacional. En ese contexto se tiene que tomar a la Unión Europea, que tiene que acelerar alguna de las aplicaciones de estas sanciones, y los Estados Unidos, donde el Departamento de Estado y el Senado, van a insistir en el tipo de sanciones que acabamos de ver (individuales e institucionales), a cambio de que no se den sanciones a la economía nicaragüense”.

“No veo sanciones económicas más allá del Nica Act, que de por sí, tiene un significado muy notable porque afecta los (ingresos) multilaterales”, apuntó.

“El establishment de Washington de política exterior, más allá de los nominados por el presidente Trump, están en la línea de sanciones políticas, del tipo de que hemos visto. Por otro lado, la gente más asociada a Trump, si creo que estarían dispuestos a otro tipo de sanciones como al Ejército” indicó Cruz.

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