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Asedio y disparos no detuvieron “Marcha de las banderas”

Un vehículo de la Policía Nacional fue incendiado durante la marcha tras el ataque de paramilitares. Carlos Herrera | Confidencial.

Poco antes de mediodía, miles de personas que participaban en la denominada “Marcha de las banderas” empezaron a correr y tirarse al suelo cuando paramilitares encapuchados dispararon desde tres camionetas identificadas con banderas rojinegras, hiriendo a dos personas y generando pánico entre los asistentes.

Uno de los heridos fue el doctor Carlos Fletes, urólogo en el hospital Vivian Pellas, donde también fue atendido tras recibir un disparo en el brazo izquierdo. Su condición es estable. El otro herido, que no pudo ser identificado, recibió un disparo en la mano.

El ataque a balazos ocurrió cuando la marcha ya había pasado la rotonda de la Centroamérica y hombres armados desde una camioneta roja dispararon contra los manifestantes. La población denunció en redes sociales haber visto ese mismo vehículo, minutos después, en la Estación V de la Policía Nacional.

Tras el ataque la población reaccionó indignada y un grupo de manifestantes le prendió fuego a una patrulla policial, quemó llantas e intentó levantar una pequeña barricada, sobre la Carretera Masaya, en el sector de la rotonda Jean Paul Genie.

El auto quemado pertenecía a la patrulla del Equipo Técnico de Investigación de la Policía y se encontraba pasando en la zona de la manifestación cuando fue apedreado por decenas de manifestantes.

Minutos después, decenas de patrullas policiales y de antimotines se movilizaron al sector acompañados de paramilitares a bordo de camionetas Hilux para desarticular las protestas. La mayoría de asistentes huyó para refugiarse de nuevos disparos; horas más tarde la población denunció una cacería casa por casa en barrios aledaños a la masiva marcha en busca de manifestantes.

La versión policial

La Policía Nacional emitió una nota de prensa en el que asegura que en la marcha participaron “grupos de encapuchados con armas de fuego, lanzamorteros y bombas molotov” que asaltaron la patrulla.

“Aproximadamente a las 11:50 de la mañana, frente a las oficinas de Movistar en el kilómetro 6.5 Carretera Masaya, estos sujetos encapuchados con armas de fuego, lanzamorteros y bombas molotov, asaltaron patrulla policial código 808, agredieron a sus tripulantes: policía Melvin Antonio Romero Moraga, de 30 años, y sub-inspector Harling Echaverry Salazar, de 42 años, quién resultó con trauma craneal, región occipital y heridas en tórax, ocasionadas por arma blanca, posteriormente incendiaron la patrulla”, señala la nota de prensa.

Un asedio constante

La “Marcha de las banderas” se pudo realizar la mañana de este domingo, en medio de un fuerte asedio de simpatizantes sandinistas y de antimotines de la Policía Nacional, que obligaron, incluso, a modificar la ruta estipulada.

Prevista para las diez de la mañana en la rotonda Cristo Rey con destino final la rotonda El Periodista, la ruta tuvo que ser cambiada por el asedio de una improvisada caravana del oficialismo y la presencia de antimotines.

Los manifestantes se trasladaron a los semáforos del Autolote El Chele, pero una vez más la llamada “caravana de la paz” llegó a asediar y también se hicieron presentes decenas de antimotines que impedían la movilización y trataban de impedir la violencia entre ambos bandos.

Sin embargo, los manifestantes salieron a las calles a gritarles: “asesinos, asesinos”.  “No tenemos miedo”, gritaban los manifestantes a la caravana de camionetas con simpatizantes de Daniel Ortega y Rosario Murillo.

Agitando banderas azul y blanco de Nicaragua, y al grito “de que se van, se van”, los manifestantes que exigen la salida de Ortega esperaron el paso de la caravana de vehículos oficialistas, convocada de última hora en un intento por impedir la marcha. Los manifestantes reclamaban a los antimotines por qué no los dejaban marchar en paz, hasta que cientos de ellos decidieron bloquear la vía y obligaron a que el final de la llamada “caravana de la paz” tuviera que cambiar de ruta.

Finalmente la población logró replegar a los antimotines, que no se movieron de la zona y que incluso acordonaron la calle principal de Altamira, y salieron a marchar en una nueva ruta que fueron definiendo en el camino.

Un triunfo para la protesta

La población salió a marchar en Managua pese al asedio. Carlos Herrera | Confidencial.

“Esto es un triunfo para la población nicaragüense porque se demostró que, a pesar de que nos querían meter miedo y que trataron de impedir la marcha, pudimos salir y los logramos retirar de una forma pacífica”, aseguró Jean Carlo López, estudiante universitario y miembro de la Alianza Cívica.

Por su parte, Edwin Carcache, de la Alianza Cívica, manifestó que el mensaje de Ortega-Murillo vuelve a ser claro “no se quieren ir y se aferran por la fuerza al poder”.

“Siguen intimidando a la población en una cacería selectiva con pobladores a los que sacan de sus casas, y ahora también contra las marchas; pero el pueblo sigue saliendo a las calles a demostrar que no tiene miedo, que estamos cansados y que tiene que haber un cambio definitivo en Nicaragua”, expresó.

“Tienen que dejarnos manifestar siempre; este es el plan maléfico de venir a amenazar al pueblo, para eso (el gobierno) quiere sacar a organismos internacionales y amenazarnos, pero no tenemos miedo, vamos a seguir en las calles”, agregó Carcache.

En Somoto

Una caravana de trabajadores del Estado y simpatizantes sandinistas acompañados de paramilitares impidieron la mañana de este domingo que la población de Madriz realizara una caravana departamental denominada “Respeten la Patria”.

Los manifestantes se concentrarían a eso de las 10:00 de la mañana frente al templo católico “San Diego o Tepeyac”, en Somoto desde donde saldrían con sus vehículos para recorrer las principales calles de la ciudad, denunciaron en redes sociales.