Emergencia Coronavirus

Siete médicos despedidos en medio de amenazas y campañas de desprestigio

Denuncian campaña de desprestigio en contra de las Asociaciones Médicas que convocaron a cuarentena voluntaria para frenar el contagio de covid-19

Al menos siete médicos de tres hospitales públicos y un centro de salud en Nicaragua fueron despedidos por el Ministerio de Salud (Minsa) este martes, en represalia por haber denunciado la gravedad de la pandemia de la covid-19 en el país. Algunos de los médicos despedidos son parte del grupo de 700 doctores que han denunciado que estamos en fase transmisión comunitaria del virus y han demando equipos de protección protección para el personal de Salud. 

Cuatro de los médicos despedidos laboraban en el Hospital Manolo Morales, otro en el Hospital Antonio Lenín Fonseca, y uno más en el Centro de Salud Francisco Morazán, de Managua. Además, otro de ellos trabajaba en el Hospital La Trinidad, de Estelí, en el norte de Nicaragua.

Las cartas entregadas a los doctores no explican las razones de sus despidos, por lo que los afectados estiman que se trata de una represalia política, tal como ocurrió días atrás con el infectólogo Carlos Quant, despedido y expulsado del Hospital Roberto Calderón.

Los médicos despedidos son Martha Bendaña, especialista en Medicina Interna; Tania Munguía, internista; Ignacio Molina Cervantes, cirujano oncólogo; María Escoto López, anastesióloga; Leonor Morín Muñoz, otorrinolaringóloga; Yamilet Ivania Sánchez, ginecoobstetra; y el cirujano hepatólogo Sergio López, quien se encuentra varado en Brasil debido a la pandemia y recibió la noticia a través de las redes sociales.

Denuncian campaña de desprestigio

Miembros de las asociaciones médicas que han propuesto una cuarentena voluntaria para frenar el contagio de covid-19 en Nicaragua, ante la inercia del Ministerio de Salud (Minsa), rechazan “una campaña” que, aseguran, intenta “desprestigiarlos” y “echar por la borda” el trabajo que han venido realizando en los últimos meses y que los ha posicionado como un referente a nivel nacional.

La “campaña” inició este fin de semana con un par de videos en los que dos médicos acusan a las asociaciones de haberlos incluido en una lista de fallecidos por covid-19 y amenazan con demandarlas. En ambas grabaciones, que han sido difundidos en redes sociales y medios de propaganda gubernamental, los doctores se limitan a reclamar por el agravio y no mencionan siquiera la enfermedad que según el Minsa ha dejado 46 muertos y 1118 casos confirmados hasta el pasado dos de junio.

Asimismo, personas ligadas al Frente Sandinista han difundido el rumor en redes sociales de que las asociaciones médicas “intentan desestabilizar al Gobierno” y a pesar de la carencia de recursos en los hospitales públicos del país, hacen un llamado a la población a no aceptar ningún insumo médico porque estos estarían contagiados de la covid-19.

Un médico que pertenece a estas asociaciones, y que se encuentra en la primera línea de lucha contra la covid-19, lamentó que hayan profesionales de la salud intentando “desvirtuar la información real” sobre el fallecimiento de algunos de sus colegas. Esta gente “filtran información errónea” para hacer quedar mal a las asociaciones. Según el último reporte del Observatorio Ciudadano COVID-19, que monitorea la pandemia de forma independiente, 48 trabajadores de la Salud habrían fallecido por causa de la covid-19.

Un sistema politizado

Por otro lado, la fuente advirtió que el rechazo a los insumos médicos puede tener “un efecto bumerán”, porque a medida que aumenten el contagio serán los mismos trabajadores del sector público “quienes exijan esos materiales que hacen la diferencia entre la vida y la muerte”.

En Nicaragua, el sistema de salud está “empobrecido”, “vulnerable” y “politizado”, subraya el médico. Es por esas razones que algunos doctores han denunciado de forma anónima la gravedad de la pandemia mientras que el Gobierno intenta minimizarla, pero la covid-19 también puede dejar “una ola de despidos” en el Minsa, tal como ocurrió en 2018, durante la Rebelión de Abril.

“Por desgracia en Nicaragua no existe una Ley de Colegio Médico, la salud se ha politizado y quienes dirigen los hospitales son personas leales al partido (de Gobierno)”, explica el médico. Los despidos y amenazas a los trabajadores de la Salud que se atreven a denunciar “son el reflejo de que en este país los intereses políticos prevalecen sobre la ciencia”, continúa.

Revancha contra de los médicos

Para el doctor Javier Núñez, vicepresidente de la Unidad Médica Nicaragüense, la campaña contra las Asociaciones Médicas forma parte de una “revancha” en contra de las asociaciones que han asumido el rol que le correspondería al Minsa en la lucha contra la pandemia.

“Recordemos que este Gobierno se basa en la mentira, la conspiración, en tratar de desacreditar a la gente. Esta es una campaña que ya se esperaba desde que despidieron al doctor Carlos Quant, simplemente porque él como infectólogo estaba brindando información precisa sobre la pandemia”, enfatiza el doctor Núñez.

A pesar del ambiente hostil, la Unidad Médica ha distribuido insumos médicos en la mayor parte del territorio nacional, según el doctor Núñez la ayuda ha sido posible a  través de donaciones de la empresa privada y organizaciones no gubernamentales. Hasta el momento ningún trabajador de la salud ha rechazado la ayuda.

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