Confidencial

Ataque de paramilitares deja un muerto en Boaco

Una camioneta del Mined fue quemada por los mismos orteguistas, según los pobladores. Confidencial | Elmer Rivas

Luis Alberto Jarquín Sequeira, su esposa y su hijo de dos años se encontraban protestando en un tranque de la comarca El Quebracho, departamento de Boaco, cuando fueron agredidos por turbas orteguistas.

Un muerto y al menos ocho personas heridas, dejó este enfrentamiento registrado en el municipio de Teustepe, el viernes por la tarde. El choque se dio tras el asedio de las turbas y fuerzas paramilitares a un pequeño tranque, en el que participaban unas veinticinco personas, entre ellas Luis Alberto Jarquín Sequeira y su familia. Su intención era avanzar hacia el empalme de Boaco, donde está erigido un gigantesco tranque en el que protestan decenas de ciudadanos.

“Nosotros hacemos cuajadas y las vendemos en Managua, pero con todas estas protestas no hemos siquiera podido salir. Estamos protestando porque queremos una mejor Nicaragua”, asegura Luis Alberto, de 25 años.

Protestar casi le cuesta la vida. Tiene al menos doce heridas de charneles por proteger a su hijo para que no lo lastimaran. “Llegaron de repente y sin mediar palabra dispararon sin importar quienes estábamos ahí”, lamenta.

Luis Alberto Jarquín Sequeira muestra cómo quedo su cuerpo tras el ataque paramiliar. Foto: Elmer Rivas

“Estábamos pacíficamente protestando, cuando pasó un vehículo de los sandinistas que se dirigían al empalme de Boaco, parece que en el camino se arrepintieron y cuando volvieron empezaron a disparar”, relata.

Un ataque desigual

El ataque de las turbas ocurrió poco después de las cinco de la tarde y duró unos 30 minutos, cuenta el médico Claudio Sequeira, quien estaba en la zona en ese momento.

“Llegaron unas seis camionetas de turbas sandinistas por ambos lados de la carretera y se hirieron hasta ellos mismos. Lo único que los pocos que estaban manifestándose tenían para defenderse eran morteros y piedras”, explica.

La persona fallecida es Jorge Gastón Palacios, de 30 años, quien resultó herido en el abdomen por una bala en medio del confuso ataque. El joven que, según los vecinos de El Quebracho se desempeñaba como conductor para una institución estatal, estuvo en cuidados intensivos y falleció la noche del sábado.

“Los únicos que tienen armas son las mismas turbas, la gente que estaba en el tranque solo pudo correr”, asegura el médico.

Esta camioneta del Minsa fue abandonada y los manifestantes esperan un mediador de la Iglesia para devolverla. Foto: Elmer Rivas

El Gobierno informó sobre seis sandinistas lesionados, incluyendo a Jorge Gastón Palacios. Jeffrin Sevilla, Norman Rodríguez, Luis Enrique Ochoa, Johnson David Hernández y Jimmy Hernández son los otros heridos por arma de fuego. Todos permanecen en condición estable. También resultó con una lesión en el oído derecho la joven Arelys Reyes Romero.

Pero no informaron sobre manifestantes heridos. José Antonio Cuadra, de 23 años, fue uno de ellos. Estaba visitando a su novia cuando pasaron disparando. “Culpamos a Manuel Fuertes, el secretario político del Frente Sandinista en Boaco, él pasó con una escopeta disparando y me dio en la pierna y en la espalda”, denuncia.

Tiene al menos siete charneles en el cuerpo, la mayoría en su pierna derecha. “Se salvó porque pudimos darle atención primaria rápida y lo tuvimos que llevar a una clínica privada porque tenían temor de ser atendidos en el hospital”, explica el médico Claudio Sequeira.

El tranque detiene los vehículos por tiempos de 45 minutos a una hora y luego los deja circular. Foto: Elmer Rivas

“Un mal montaje”

Unas 30 mujeres de Boaco se dirigían al tranque, ubicado en el empalme, portando banderas blancas. Supuestamente eran comerciantes que reclamarían porque los manifestantes obstaculizan la libre circulación de la población en ese departamento.

“Es la misma estrategia que han usado en otros lugares, mandan a las mujeres como carne de cañón y detrás vienen las turbas a agredir. En el tranque estamos dejando entrar los vehículos cada cierto tiempo y los comercios están abastecidos, así que es mentira que las agredimos”, dice Fabio, uno de los líderes.

Durante el ataque en El Quebracho, las turbas orteguistas quemaron una camioneta del Ministerio de Educación en el kilómetro 80 de la Carretera Managua- Boaco. Además, dejaron abandonada una camioneta blanca del Ministerio de Salud.

La placa de la camioneta del Minsa estaban guardadas en el interior del vehículo al momento del ataque. Foto: Elmer Rivas

“Están inventando, como siempre, que la destruimos, que nosotros las robamos y una de ellas fue quemada por ellos mismos y la otra que la dejaron abandonada la tenemos resguardada y está lista para ser entregada cuando quieran”, asegura Norman Robleto, uno de los jóvenes manifestantes.

Dice que buscarán un sacerdote para que “nos ayude a mediar” y puedan entregar el vehículo “que es un bien pagado con los impuestos de todos los nicaragüenses”.

El abogado Lester Alvarado conforma un grupo de apoyo a los manifestantes y asegura que muchos de ellos han sido acosados por fuerzas paramilitares.

“Es constante el acoso de motorizados que llegan hasta las casas de los jóvenes para tratar de amedrentarlos, pero este pueblo ya está cansado y quiere que se vaya Daniel Ortega”, sentencia.