Nación

Los jóvenes se encuentran "seguros", afirman líderes atrincherados en la UNAN

Estudiantes secuestrados de la UNAN fueron torturados, afirma Cenidh

Tres jóvenes que fueron secuestrados por paramilitares ya fueron entregados a la Iglesia católica



Tiene 16 años y le gusta el judo. Alberto Jiménez se escapó de su casa para atrincherarse en la Universidad Nacional Autónoma de Managua. Él fue uno de los jóvenes secuestrados este sábado en las barricadas de la UNAN y es uno de los liberados al mediodía en el Distrito III de la Policía. De acuerdo al sacerdote Leonel Alfaro, tres muchachos fueron entregados a la Iglesia: Alberto Martínez, Dustin Martínez y Alberto Jiménez.

“Fueron torturados”, sentenció Gonzalo Carrión, director jurídico del Centro Nicaragüense de Derechos Humanos, Cenidh.

Carrión afirmó que los jóvenes fueron capturados por paramilitares que indicaban en qué zona golpearlos: “eso es de torturadores clásicos”, insistió. Les pegaron en la espalda, en las costillas y algunos tenían hematomas en la cara. Hubo amenazas de muerte y de violación. “`Me siento desancajada la mandíbula´, me dijo uno de ellos. Les obligaron a dar claves de teléfonos con amenazas de muerte”, lamentó Carrión.

Los jóvenes relataron que primero fueron trasladados a El Chipote, pero luego remitidos al Distrito III donde los captores dijeron a los policías “aquí te traemos a estos muñecos”. El Cenidh presume que hay al menos otros siete detenidos.

El ataque empezó poco después de la medianoche y cesó casi a las ocho de la mañana, cuando una comisión de cuatro curas, enviada por la Arquidiócesis de Managua, se enrumbó a la zona de combate para mediar el cese de los enfrentamientos. Los paramilitares que habían disparado durante varias horas, se retiraron del lugar. Detrás del Colegio Americano quedaron casquillos, huecos de balas en las paredes y rastros de sangre.

Varios miembros de la Alianza Cívica, en compañía del Cenidh, también se movieron al sitio. En el recinto estaba un camión que los jóvenes usaron para rescatar heridos. En el parabrisas habían hoyos de balas y sangre seca en los asientos. “El camión fue baleado, ahí hirieron como a tres personas, logramos sacar a algunos (heridos)”, relató uno de los muchachos.

“Ellos estaban tranquilos, yo le había traído una computadora a mi hijo, estaban viendo una película y a ellos los atacaron al lado donde queda el estadio, con francotiradores, antes les habían mandado drones ¡A mi hijo se lo llevaron!”, gritó la madre de Dustin Martínez, que fue uno de los tres liberados.

Por la mañana, desde las barricadas, los estudiantes atrincherados en la UNAN Managua, denunciaron la represión de encapuchados que les dispararon durante al menos siete horas. Los jóvenes valoraron que este es el peor ataque que han sufrido. Mencionaron al menos 15 heridos, dos de ellos de gravedad que por ahora permanecen en centros médicos. También habían denunciado a un joven desaparecido, pero Francisco Martínez, estudiante de la UNAN – León, en contacto con la UNAN – Managua, aseguró ya no hay ningún desparecido tras el ataque a los jóvenes en las trincheras del recinto.

“Nos están matando, ayúdennos”, pedían en la transmisión publicada a las siete de la mañana. “Nos estaban flanqueando desde adentro, entraron a varias oficinas y saquearon esas oficinas y sacaron equipos, saquearon la AM/PM temprano. Culpamos a este Gobierno, a los paramilitares, a la Policía Nacional, a la Juventud Sandinista y a Chico López (vicepresidente de Albanisa) por todo lo que está pasando ahorita”, aseveraron temprano.

“Estamos aquí en solidaridad con los jóvenes. El régimen tiene miedo al pueblo de Nicaragua, por eso reprime creyendo que nos va a hacer retroceder, no respeta la vida de las personas, ni el día que sea, si es el Día de la madres, o el Día del padre, el miedo lo ha demostrado con el uso de paramilitares”, afirmó el líder campesino, Medardo Mairena.

Azalea Solís, dirigente del Movimiento Autónomo de Mujeres y parte de la Alianza Cívica presente en el Diálogo Nacional, previsto a reanudarse este lunes, aseguró que se trasladaron a la UNAN para conocer in situ lo que sucedió. “El Diálogo es imperativo, las condiciones del Diálogo son las que son inaceptables tal y como están, no paran ni un solo día la represión, absolutamente criminal la respuesta del Gobierno”, sentenció.

Este sábado estaba prevista en Managua una marcha que fue suspendida “por razones de seguridad”. Los jóvenes atrincherados en la UNAN pidieron a la población que les apoyen con víveres y medicinas, pero también que regresen a las calles y no los olviden.

  • Cuatro sacerdotes fueron los enviados por la Arquidiócesis de Managua. Foto: Carlos Herrera. Confidencial
  • Así quedó el vidrio del camión que los jóvenes usaron para "rescatar" heridos. Foto: Carlos Herrera. Confidencial
  • Los sacerdotes enviados a mediar fueron: Raúl Zamora, Erick Alvarado, Leonel Alfaro y Horacio Matus. Foto: Carlos Herrera. Confidencial
  • Alberto Jiménez en una foto que uno de sus familiares sostenía para buscarlo. Foto: Carlos Herrera. Confidencial
  • Los padres de Dustin Martínez, lloraban al desconocer su paradero. El joven fue secuestrado y después liberado por la Policía. Foto: Carlos Herrera. Confidencial
  • Foto: Carlos Herrera. Confidencial
  • Así quedaron por las balas las paredes de algunos residenciales detrás del Colegio Americano. Foto: Carlos Herrera. Confidencial

“Toda la noche fueron balas, ráfagas, no pueden decir que no hubo violencia. Hacemos un llamado al Gobierno que retire a sus fuerzas paramilitares, que retire a la Policía porque los sacerdotes que estamos aquí, que fuimos enviados por el cardenal Leopoldo Brenes, vamos a estar en la UNAN mientras exista la amenaza de ataque”, subrayó Erick Alvarado, vicario de la parroquia Divina Misericordia, ubicada en las cercanías de la UNAN.

Temprano, vecinos de la zona reportaron disparos, los mismos que se escuchaban en la transmisión que hicieron los jóvenes por la mañana.