Nación

Gobierno aseguró que acoge "requerimientos" de los obispos, pero represión no cesa

Aumenta represión oficial en municipios de Nicaragua

Chinandega, Matagalpa, La Concha y Masaya fueron atacados. Los tranques y protestas se siguen extendiendo.



Las protestas en contra del regimen de Daniel Ortega arreciaron anoche en en el interior del país, y así también la represión por parte de la Policía y fuerzas de choque de la juventud Sandinista, esto a pesar de que Rosario Murillo, horas antes, respondió a la carta de los Obispos con “acoger” los requerimientos para dialogar y entre ellos el cese a la represión.

Managua, Masaya, Chinandega y Matagalpa amenecieron este sábado con calles interrumpidas por barricadas hechas por manifestantes que velaron toda la madrugada para frenar el ataque.

Masaya

Masaya reporta el mayor número de heridos. Hasta las 03:00 a.m. del sábado, tres puestos médicos reportaron más de 30 heridos por roses de bala, “charnelasos” y quemaduras por fricción.

La represión comenzó a las 10:30 de la noche del viernes cerca del parque San Miguel y el mercado de artesanías. Los pobladores afirman que la Policía intentó entrar a Monimbó, pero fueron expulsados de inmediato.

Manifestantes en contra del Gobierno se han tomado las calles en diferentes ciudades del país. Foto: Carlos Herrera

El Municipio de La Concepción también registró fuertes protestas que dejó seis heridos y culminó en la quema de la casa del partido del Frente Sandinista y la Alcaldía.

Los manifestantes hacían tranques escalonados por la noche del viernes en las principales vías cuando fueron atacados por motociclistas de la Juventud Sandinistas. Estos respondieron al ataque y los replegaron porque los que protestaban “eran muchos más” que las fuerzas de choque, afirman pobladores de este municipio.

Chinandega

Comenzaron a manifestarse a las dos de la tarde en las afueras de la Iglesia San Agustín. Hicieron tranques escalonados que duraban 10 minutos. Continuaron en las calles hasta que fueron replegados hacia el costado oeste de la ciudad, y al aproximarse las ocho de la noche fueron atacados por la Policía y la Juventud Sandinista.

La represión dejó siete heridos entre las edades de 16 y 32 años, dos por impacto de bala, cuatro por “charnelasos” y un señor de 75 años que fue atendido por intoxicación de gases lacrimógenos, confirma la Cruz Roja. La población también afirma que existe un número aún no detallado de heridos por piedras y morteros, y detenidos por la Policía. Aseguran que les dispararon a “quemarropa” con escopetas que también portaban las fuerzas de choque del partido de Gobierno.

Los manifestantes en Chinandega realizaban tranques escalonados de 10 minutos en forma de protesta. Foto: Cortesía

Los enfrentamientos arreciaron después que presenciaron cuando oficiales capturaron a un joven y se lo entregaron a la Juventud Sandinista para maltratarlo.

Matagalpa

Las protestas en Matagalpa subieron de tono el jueves 10 de mayo, cuando los manifestantes destruyeron parcialmente una valla de propaganda del Gobierno. Las fuerzas de choque del FSLN los comenzaron asediar por la noche y tuvo que intervenir la Iglesia Católica.

En la noche del viernes, los manifestantes salieron nuevamente a las calles a bordo de motocicletas cuando fueron atacados por la Juventud Sandinista cerca del boulevard de la salida hacia Sébaco. Hay tres heridos confirmados que fueron asistidos por médicos voluntarios y privados, porque el hospital público César Amador Molina cerró sus puertas a los que protestaban, asegura un ciudadano.

Derriban más arbolatas

Pobladores de León vieron caer la única arbolata y simbolo del Gobierno de Ortega-Murillo ubicado en la entrada de esta ciudad. Simultáneamente, cerca de las 10:00 p.m., centenares de capitalinos se sumaron en la avenida universitaria para ver caer otro “chayopalo”, en la rotonda Rigoberto López Pérez.

Las arbolatas cayeron mientras los manifestantes gritaban y celebraban saltando encima de ellas. Derribar estas estructuras metálicas que ya suman 11, ha tomado simbolismo en la lucha de los manifestantes por expresar su indignación por la represión del gobierno de Ortega.