Nación

Báez: “Cuidado con las cortinas de humo que lanzan los poderosos”

"En Nicaragua hay mucha gente que sufre y no podemos apartar el oído del dolor, de ese dolor, ese es lo que tenemos que escuchar", dijo el obispo

El obispo auxiliar de la Arquidiócesis de Managua, Silvio Báez, alertó durante su homilía matutina sobre las “cortinas de humo que a veces lanzan los poderosos” y señaló que la atención debe estar en “el dolor del prójimo”. El Gobierno ha lanzado una nueva campaña contra Báez, misma que ha rechazado la Conferencia Episcopal y la ciudadanía en general, que este domingo se congregó en la Catedral de Managua en solidaridad con el obispo, la Iglesia y los presos políticos.

Báez insistió en que esas “cortinas de humo” son lanzadas con el único objetivo de que las personas no presten atención a los verdaderos problemas de la ciudadanía. Asimismo agregó que los poderosos son “muy hábiles en crear problemas artificiales”.

“El verdadero problema es siempre el dolor del prójimo, ahí tenemos que poner oído, no nos distraigamos, cuidado con las cortinas de humo. En Nicaragua hay mucha gente que sufre y no podemos apartar el oído del dolor, de ese dolor, ese es lo que tenemos que escuchar”, afirmó Báez.

El Gobierno lanzó la campaña de ataques contra el obispo el pasado martes 23 de octubre, a través de los medios de comunicación oficialistas, conminándolo a salir del país y exiliarse, o ser procesado por la justicia, por presuntos delitos que no identifican.

La campaña de difamación contra el obispo se originó en un  grupo que se identifica como “Comunidad Cristiana San Pablo Apóstol”, que presentó un supuesto audio en el que el obispo se refiere a la protesta cívica contra el régimen de Ortega y Murillo, y la presentan como una conspiración golpista de la Iglesia católica. El cardenal Leopoldo Brenes, arzobispo de Managua, expresó su apoyo al obispo auxiliar, al que se sumaron otros obispos, organizaciones de la sociedad civil, organismos de derechos humanos y comunidad internacional.

El obispo auxiliar de Managua indicó que la ceguera conlleva a dominar e imponer a toda costa la exclusión y el rechazo a “los que no piensan como yo”, destruyendo a las personas y atropellando los derechos de los pueblos.

“El primer paso para salir de la ceguera es escuchar, afinar el oído y ponernos, no a la escucha de nuestras más oscuras ambiciones, de nuestros inconfesables y malvados deseos, sino ponernos a la escucha de la única palabra que nos libera de la ceguera, la de Jesús. Hay que escuchar a Jesús”, refirió el obispo.

Báez hizo un llamado a los ciudadanos a decir a la sociedad y el mundo en general, que se debe tener esperanza, pues no todo está perdido aun cuando el mal parezca dominar las estructuras de la historia y los corazones humanos. Instó a que las personas deben imprimir ese estado de ánimo a los otros y ayudar a que sean sujetos de la historia y que no estén en el balcón viendo los acontecimientos.

“No dejes que otro piense por ti, que nadie te obligue a hacer algo contra tu conciencia, levántate tú, él te llama, solo él te dará luz para salir de la ceguera”, reafirmó el obispo.

Báez culminó la homilía haciendo referencia al libro de Apocalipsis, capítulo tres, versículo 17 y 18. “Tú piensas: Soy rico, tengo en abundancia, nada me falta. ¿No te das cuentas que eres un infeliz, un pobre, un ciego, desnudo, que merece compasión? Pídeme colirio para que te ponga en los ojos y puedas ver… En esta eucaristía Jesús nos pone el colirio y el ungüento de su misericordia en los ojos y en el corazón para que caminemos en la luz y salgamos de nuestras ceguera”, finalizó.

Libertad para los presos políticos

Los ciudadanos que llegaron a la Catedral además de mostrar su respaldo a los obispos, también realizaron un homenaje a los caídos en estos seis meses de represión gubernamental. Foto | Jorge Torres.
Los ciudadanos que llegaron a la catedral además de mostrar su respaldo a los obispos, también realizaron un homenaje a los caídos en estos seis meses de represión gubernamental. Foto | Jorge Torres.

El domingo en la Catedral de Managua, cientos de feligreses se congregaron para mostrar su respaldo a los obispos de la Conferencia Episcopal, en especial a monseñor Báez, quien ha sido atacado durante varios días por simpatizantes sandinistas y medios oficialistas.

Los ciudadanos llegaron con candelas al templo y las mantuvieron encendidas durante toda la homilía, presidida por el sacerdote Silvio Romero, quien se refirió a la ceguera ideológica que tanto daño está causando en la sociedad nicaragüense.

“En un momento determinado parece ser que no vemos bien la realidad. A la guerra se le llama paz. A la impunidad se le llama justicia, a los corruptos se les dice que son honestos. La mentira se acepta como verdad y mucha gente cree en eso. ¿Qué pasa? Ceguera ideológica, ceguera política, no ven la realidad”, resaltó Romero.

El sacerdote finalizó la homilía citando a San Óscar Arnulfo Romero, en referencia a la situación actual que vive el país: “El problema no es entre el Gobierno y la Iglesia, sino entre el Gobierno y el pueblo. En esta situación la Iglesia está con el pueblo y el pueblo está con la Iglesia”, destacó.

Al escuchar estas palabras los presentes aplaudieron por varios segundos y acto seguido gritaron “libertad, libertad, libertad”. El clamor popular retumbó en las paredes del templo. Unos se abrazaron con otros y las palmas sonaron más fuerte. Las velas sobresalieron en la escena que culminó con una oración.

“Esta sociedad está clara de que la Conferencia Episcopal ha jugado un papel importante en la lucha por la democracia, ubicándose del lado de los pobres y la justicia, gritando a toda luz por la igualdad de derechos y oportunidades para hombres y mujeres indistintamente de su religión y credo político”, reafirmó Mirna Blandón, miembra de la Articulación Feminista de Nicaragua.

Blandón condenó el ataque a Báez, porque es una persona que se puso al frente de la lucha popular desde una visión profética y cristiana, y en ese sentido “nos toca respaldar el trabajo de algunos miembros de la Iglesia y la Conferencia Episcopal”.

El homenaje de las cruces

Las cruces fueron ubicadas al rededor del monumento de la cruz, ubicado dentro de la Catedral. Foto | Jorge Torres.
Las cruces fueron ubicadas al rededor del monumento de la cruz, ubicado dentro de la catedral. Foto | Jorge Torres.

A la salida de la homilía, los ciudadanos esperaron un poco más para rendir homenaje a las víctimas de la represión en estos seis meses de crisis que, según la Comisión Permanente de Derechos Humanos, ha dejado un saldo de 325 muertos, más de 3000 heridos y al menos 300 detenidos.

“¡Justicia, justicia!”, “¡Libertad para nuestros presos políticos!”, “¡Viva Nicaragua libre!”, “¡Eran estudiantes, no eran delincuentes!” o “¡Es un delincuente, no es un presidente!”, estuvieron entre los gritos más repetidos por los manifestantes.

“Yo vengo aquí en respaldo a los obispos, que han hecho un trabajo importante en el país, y también porque pido justicia para las personas que han muerto en esta lucha. Y también porque creo que esta dictadura debe liberar a los presos políticos”, dijo Gerania Gutiérrez, asistente a la misa.

José Mendoza, ciudadano autoconvocado, insistió en que a pesar de que él era evangélico, asistió a la misa para que los obispos sientan el respaldo de todos los ciudadanos que exigen la salida del régimen de Daniel Ortega.

“Todos sabemos la verdad. Todos sabemos que el Gobierno quiere dividir y por eso lanza campañas de este tipo, pero no va a poder, porque nos quitamos la venda de los ojos y porque creo que Nicaragua volverá a ser república”, expresó Mendoza.

Los ciudadanos se dirigieron al monumento de la cruz, dentro de los terrenos de la Catedral, y sembraron más de 150 cruces alrededor como homenaje a los caídos por el régimen de Daniel Ortega y Rosario Murillo.

Cruces de madera con el nombre de las víctimas se ven en un homenaje a las personas que perdieron las vida en las manifestaciones. Foto | Jorge Torres.
Cruces de madera con el nombre de las víctimas se ven en un homenaje a las personas que perdieron la vida en las manifestaciones. Foto | Jorge Torres.

Mirna Blandón, miembra de la Articulación Feminista de Nicaragua, explicó que realizaron este homenaje dentro de la Catedral porque los simpatizantes del régimen las arrancaron de la rotonda Jean Paul Genie, y el recuerdo de los caídos debe de estar presente siempre en la mente de los nicaragüenses, sin importar, dónde estén.

“Clavamos estas cruces porque el sacrificio de esas personas, de esos niños, adolescentes y jóvenes, no va a quedar impune”, señaló Patricia López, católica y autoconvocada.

La mayoría de los ciudadanos no se quedó a clavar las cruces, pues tuvieron miedo de que los antimotines entraran a la Catedral a capturarlos.

En el sector había al menos diez camionetas Hilux con más de 70 antimotines. Aunque no entraron a la catedral, causaron zozobra y miedo entre los ciudadanos.

“Nos ponen policías porque hasta con una misa la dictadura tiembla”, dijo la dirigente del Movimiento Renovador Sandinista (MRS) Ana Margarita Vijil, durante la manifestación.

“Con cuidado, váyanse con cuidado porque a los alrededores hay policías”, finalizó Blandón, en alerta a los pobladores.

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