Economía

Emergencia cafetalera, pero aún no hay diálogo con los bancos

Banca ofrece a cafetaleros revisar “caso por caso”

CafeNica

Microfinanzas diseñan "trajes a la medida". Además de solución financiera, urge asistencia técnica, y abajo de 800 metros comiencen a diversificarse



Los cafetaleros afectados por la merma en la producción y el descenso de los precios internacionales del grano, siguen esperando que la banca nacional les lance el salvavidas que necesitan para que sus empresas se mantengan a flote, pero parece poco probable que eso vaya a ocurrir.

Las inconsistencias en el régimen de lluvias –achacadas al cambio climático- causaron una disminución promedio de 30% en el cultivo del grano. La baja en los precios que obtienen por su café, los ha puesto a clamar para que la banca se siente a buscar soluciones con ellos.

Esa expectativa comenzó a diluirse el jueves pasado, cuando los banqueros fueron los grandes ausentes de la reunión efectuada en la sede del Consejo Superior de la Empresa Privada (Cosep), a la que sí acudieron los cafetaleros, las empresas de microfinanzas, los exportadores, y Anifoda.

Una fuente del sector empresarial dijo a Confidencial que la banca nunca estuvo citada, porque los banqueros ya respondieron a los cafetaleros: no habrá una solución global, sino una revisión caso por caso.

Aura Lila Sevilla, presidente de la Alianza Nacional de Cafetaleros, refirió al concluir la cita, que “José Adán [Aguerri, presidente del Cosep] nos informaba que se reunió con algunos banqueros, y ellos manifestaban la anuencia de revisar el caso de los productores, pero de manera individual”.

Esa respuesta es muy similar a la que el presidente del Consejo Directivo del Banco Central, Ovidio Reyes, les había dado una semana antes, al advertirles que el Gobierno no intervendría en el problema de los productores con la banca, “porque es un contrato entre privados”.

El cafetalero José Demetrio Delgado opina que “la banca asume una posición muy cómoda, a la espera que los cafetaleros resolvamos una problemática global, y lleguemos a ver cómo nos arreglamos con ellos. Hay que recordar que la banca nos da los créditos, y tiene las garantías”, por lo que tiene la ventaja, detalló.

Empresas de microfinazas: ‘trajes a la medida’

Donde sí perciben diferencia, es en el trato que les ofrecen las empresas de microcréditos, que son las que normalmente financian al pequeño productor. “Ellos ven una situación mucho más favorable a la que vivimos nosotros”, detalló Delgado.

“Hay un problema de baja de precios, y una afectación del cambio climático en las zonas bajas, lo que provocó una merma en los rendimientos, y hace necesario buscar alternativas”, dijo Julio Flores, director de la Cámara de Microfinanzas (Asomif), recordando que las empresas del sector “siempre hemos apoyado a los productores cuando han tenido problemas”.

“Cuando se vieron afectados por la roya, revisamos cada caso y les dimos financiamiento específico para enfrentar ese problema”, añadió recordando que la Financiera FDL, que él dirige, les ofreció de manera adicional la asistencia técnica del Instituto de Investigación Nitlapan, para sembrar variedades resistentes a la roya, y enfrentar el problema a futuro.

En el momento presente, Financiera FDL les ofrece “financiamiento a los que están al día con sus deudas”, y para los demás, “revisar caso por caso, ofreciendo ‘trajes a la medida’, para apoyarlos”.

El punto es que las opciones van más allá de un arreglo financiero. Si bien los prestatarios tienen la opción de ampliar los plazos, congelar intereses, disminuir las tasas, y consolidar deudas, los cafetaleros tienen que repensar sus negocios, aplicando una estrategia ‘de manual’ en este tipo de casos: diversificar.

La recomendación es incluso más urgente para los productores cuyas tierras están por debajo de los 800 metros sobre el nivel del mar, que son quienes más sufren ante los vaivenes generados por el cambio climático.

Flores dijo que la financiera que él dirige apoyará a los productores cuyos cultivos están debajo de 800 metros para que busquen otros rubros, porque hay certeza que sus cultivos dejarán de ser viables por sí solos.

La alternativa en estos casos es que se esmeren en el manejo que le den a sus plantaciones de café, pero también que siembren cacao, hortalizas, malanga, etc., cualquier cultivo que se dé bien en las sombreadas alturas que necesita el café, para eliminar la tentación de talar sus árboles.