Economía

Presentan informe 2018: PIB regresó a niveles de antes de 2016

BCN admite debacle económica nacional

El informe presentado a Daniel Ortega, resume la caída de prácticamente todos los indicadores económicos



El Banco Central de Nicaragua (BCN), tardó, pero finalmente reconoció, pública y oficialmente, (aunque con matices) lo que los economistas independientes y organizaciones multilaterales están diciendo desde hace meses: la economía nicaragüense se desplomó en 2018.

“Luego de ocho años consecutivos de desempeño macroeconómico positivo, durante 2018 la actividad económica y el empleo se redujeron, aunque la inflación permaneció estable”, dice Ovidio Reyes, presidente del Consejo Directivo del Banco, en su carta de ofrecimiento del Informe Anual a Daniel Ortega.

El documento precisa que, después de crecer entre 4.6% y 4.8% en el cuatrienio anterior, el producto interno bruto (PIB), decreció a razón de -3.8% en 2018, con lo que, en vez de crecer, en realidad se redujo en 725.8 millones de dólares, para quedar en 13 118 millones, incluso debajo de los 13 286 millones acumulados en 2016.

La afectación es mayor, si se considera que el cálculo inicial indicaba que el producto crecería en 727.4 millones, con lo que el desplome entre el PIB real y el esperado, es de 1453.3 millones de dólares.

El PIB percápita por su parte, regresó a niveles del año 2015, al situarse en 2028.2 dólares por habitante, lo que significa que, estadísticamente hablando, todos los nicaragüenses sin excepción, son (al menos) 135 dólares más pobres que un año antes.

Al explicar el comportamiento observado, el ente rector de la actividad monetaria en el país, indica que “en 2018, Nicaragua experimentó una serie de acontecimientos sociopolíticos que afectaron a diversos sectores de la economía, alterando la tendencia de crecimiento económico que se venía observando desde 2010”.

El resultado fue “afectaciones a la actividad económica estimadas en 1453.3 millones de dólares, reducción de la ocupación hasta el tercer trimestre en 154 512 trabajadores, y 139 918 adicionales que salieron de la fuerza laboral. Adicionalmente, se cuantificaron daños a la infraestructura por 204.6 millones de dólares”, detalla.

C$33 284 millones menos

La caída del PIB, unida al aumento de la deuda pública total en 398.5 millones de dólares (fundamentalmente, por el aumento de la deuda pública externa en 403.5 millones de dólares), elevó dos indicadores de forma peligrosa: el ratio de deuda pública como porcentaje del PIB, que pasó de 46.9% a 52.5% entre 2017 y 2018, mientras que la deuda externa total pasó de representar el 40.1% del producto en 2017, a 45.4% en 2018.

Otro detalle que grafica de forma preocupante cómo la economía nicaragüense mantiene su galope furioso hacia el despeñadero es el de los depósitos totales que venían de varios años de crecimiento continuo -algunos de ellos a doble dígito- pero decrecieron 20.7% en 2018.

Ese dato surge de hacer una resta simple: a los 160 719.0 millones acumulados en las bóvedas bancarias en 2017, le sustrajeron los 127 434.1 millones en que cerró 2018. Los 33 284 menos, (unos 1053.3 millones, si se calculan con la tasa de cambio promedio de 2018) hacen ese 20.7% registrado en el Informe del Banco.

El porcentaje de caída es mayor, si se compara con el dato mensual previo al inicio de la crisis: entre el 31 de marzo y el 31 de diciembre de 2018, el retiro de depósitos, (medido en las tres monedas, esto es dólares, córdobas con mantenimiento de valor, y córdobas sin mantenimiento de valor) fue de 1352.4 millones de dólares, equivalente al 24.6% de la masa total que sumaba la banca al finalizar el primer trimestre.

Los economistas hacen un ejercicio más: restan los 127 434.1 millones (el dato real de 2018) de los 172,414.0 millones que proyectaba el Programa Económico Financiero, con lo que los 44 979.9 millones de diferencia, muestran que la caída entre el desempeño real, y el esperado, es de 26.1%.

Todo ello propició que las reservas internacionales brutas decayeran en 496.7 millones (cuando se esperaba que crecieran en 28.9 millones de dólares), para una merma de 18.0% en el periodo, mostrando una ligera mejora con respecto al acumulado a noviembre 2018.

IED e INSS se hundieron más

Otros indicadores, como el de la inversión extranjera directa (IED), y el déficit global de efectivo del Instituto Nicaragüense de Seguridad Social (INSS), muestran que la tarea de volver a enrumbar el barco de la economía nacional, será cualquier cosa, menos fácil.

Así, la IED, que sumó 771.9 millones en 2017, y está previsto que llegara a 975.0 millones en 2018, terminó acumulando solo 359.2, lo que representa el 46.5% de lo observado hace un año, y 36.8% del monto inicialmente previsto para 2018.

“Los efectos del contexto sociopolítico sobre la inversión se reflejaron de forma muy rápida, al pasar la IED de 419.2 millones de dólares en el primer trimestre a 64.0 millones de dólares en el segundo trimestre. El impacto se acentuó (SIC) en el tercer trimestre del año, con flujos netos negativos de 144.2 millones de dólares, no obstante, se observó una leve recuperación en el último trimestre con 20.2 millones de dólares”, detalla el Informe.

La situación del sistema de pensiones está ahora peor que cuando Roberto López, director ejecutivo del INSS, dictó la hoy derogada –y revivida- resolución I-317, que elevaba los porcentajes que empleados y empleadores debían enterar al sistema, para tratar de disminuir la hemorragia de recursos, que fue de 2371.8 millones de córdobas en 2017.

El resultado de la crisis, exacerbada por la represión gubernamental de las protestas ciudadanas, se reflejó en el déficit global de efectivo del INSS, que en 2018 casi duplicó el del año anterior, al marcar 4738.9 millones.

Las medidas dictadas en febrero de 2019, no parecen suficientes para paliar la situación, siendo que “el número de afiliados activos del INSS se desacelera marcadamente a partir de 2017, comienza a caer ya en noviembre de ese año, y a marzo de 2018 ya la reducción de los afiliados activos era de 14 400”, indicó a Confidencial un economista que pidió el anonimato.

Las estadísticas publicadas por el BCN muestran que casi se duplicó la tasa de desempleo, al pasar de 3.3% en 2017, a 6.2% en 2018. En línea con ese comportamiento, el número de afiliados a la seguridad social pasó de 913 797 a finales de 2017, a 755 874 al cierre de diciembre pasado, o sea, 157 923 (17.3%) personas menos, cotizando al sistema.


Ranking anual

Aunque cada una tiene distinto peso en la economía nacional, el siguiente dato muestra el desempeño de cada actividad, medida en términos porcentuales.

Pesca y Acuicultura                    14.7%
Agricultura                                   3.3%
Explotación de Minas                1.7%
Transporte y Comunicaciones -3.5%
Pecuario                                      -5.4%
Intermediación Financiera      -5.4%
Comercio                                     -11.4%
Construcción                              -15.7%
Hoteles y Restaurantes            -20.2%