Economía

Especial 10 menores de 40

Bosco Noguera: “Necesitamos exigir más seguridad jurídica”

Bosco Noguera

Hace una década, Bosco Noguera abrió su propio bufete y tiene cinco años de ser secretario de AmCham, y de trabajar con jóvenes emprendedores



Cuando Bosco Noguera Mayorga se integró a la Cámara de Comercio Americana de Nicaragua (AmCham), fue catalogado por alguno de sus líderes como “la nueva estrella de AmCham”. Era 2012, y Noguera (hoy casado, y padre de tres hijos) tenía 29 años.

“Algunos miembros de la directiva me dijeron que había intención de involucrar a jóvenes, preferiblemente independientes y con ganas de trabajar”, recuerda. Él tenía cinco años de haber regresado de Chile, donde aprendió la importancia del voluntariado.

Tras cinco años en la junta directiva de esa organización gremial, Noguera ha mostrado constancia en el desempeño de su cargo, además de capacidad para estar a la altura de una organización que debe hilar fino para defender sus intereses, navegando en un mar picado por los intereses, a veces contrapuestos, que se mueven en Managua o Washington.

Desde su puesto de socio en el bufete MG & Asociados, el abogado, graduado en la Pontificia Universidad Católica de Chile, compagina sus obligaciones como profesional, con sus compromisos como secretario de AmCham además de liderar el Comité de Juventud y Emprendedurismo.

Su concepto es que se puede ayudar a los demás, trabajando desde el poder político, religioso, social, o privado, y dado que él no forma parte activa de ninguno de los tres primeros, le pareció lógico aportar desde la gremialidad.

Bosco Noguera
Bosco Noguera es abogado corporativo y empresario. Foto: Carlos Herrera. Niú

Tenemos que construir una sociedad donde la riqueza sea distribuida de una manera más justa; tenemos que trabajar por una sociedad donde el crecimiento sea parejo para todos”, refiere.

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“Se habla que Nicaragua crece cuatro a cinco por ciento, pero realmente, ¿los más desfavorecidos de este país crecen a ese ritmo? No estoy tan convencido de eso. El crecimiento, el desarrollo, y sacar a este país adelante es una tarea que nos involucra a todos. El efecto positivo [del crecimiento] lo deben sentir todos, no solo el sector privado”, añade.

“Si no tenemos reglas claras, si no tenemos institucionalidad, y si no hay seguridad jurídica, el país no se va a desarrollar igual. La gente no va a tener confianza de invertir aquí. No puede haber una cosa sin la otra”, sentencia.

Aunque considera que la seguridad jurídica absoluta “es una utopía”, insiste en que “necesitamos exigir más seguridad jurídica. El país la necesita. Tenemos un muy buen ranking en seguridad ciudadana: si tuviéramos ese mismo ranking en seguridad jurídica, la historia de este país sería otra”, asegura.

“Tal vez crecemos a cuatro por ciento en este momento, lo que es bastante positivo, dada la coyuntura regional, las crisis globales, etc., pero con seguridad jurídica tal vez creceríamos al siete u ocho por ciento, para sacar a Nicaragua del subdesarrollo y de la pobreza”, reflexiona.

Pese ser un fiel defensor de la legalidad y de las formas, Noguera confiesa que no votó en las últimas dos elecciones (2016 y 2017), “porque estauera de Managua”.

Explica que “la gente en general se siente decepcionada del sistema electoral nicaragüense en general. Hay un descontento, de eso no hay duda, y yo comparto ese descontento. No siento ganas de salir a ejercer mi voto. No siento el llamado, aunque es un deber y un derecho ciudadano, constitucional, que yo respeto”.

Noguera estudió derecho en Chile y no puede dejar de comparar esa realidad con Nicaragua. En su calidad de “ciudadano de un país bastante sufrido, bastante pobre, uno se anima al ver cómo funcionan las instituciones en Chile: es un país con un Estado de Derecho impresionante”, relata.

“Un abogado en Chile es una autoridad. En Nicaragua, históricamente ha habido bastante respeto por el Poder Judicial, y por un abogado. Sin embargo, hoy en día [la carrera] no tiene el mismo nivel de respeto que tiene en Chile. Allá hay que dirigirse con formalidad ante la autoridad… mientras que aquí todo es más informal”, insiste.

Noguera refiere que en el país austral “la Corte Suprema y el Poder Judicial son incuestionables. Aquí hay de todo: hay magistrados de primer nivel, sí. Hay gente capaz, por supuesto, y la justicia funciona, pero hasta cierta manera, porque hay mucho cuestionamiento”, lamenta.

*Este perfil es parte del Especial 10 menores de 40, desarrollado por Confidencial, la revista Niú y Esta Semana.