Economía

Cae precio de café, buena expectativa en maní, y esperan mejor zafra de azúcar

Productores se preparan para cosechas de exportación con proyecciones dispares

Dos de las tres principales cosechas exportables del país -café, caña de azúcar y maní- tendrán resultados más bien dispares, en los que se combinan dos factores definitivos: los precios internacionales de cada producto, con la producción esperada para este año.

Las exportaciones de café, azúcar y maní, representaron ingresos por 759 millones de dólares en 2019, lo que fue 12.6 millones de dólares (1.7%) mayor que los 746.4 millones exportados en todo 2018. Al 30 de septiembre de este año, los tres rubros acumulaban 627.8 millones de dólares, según datos oficiales publicados por el Centro de Trámites de Exportaciones (Cetrex).

Frijoles y tabaco son los otros dos cultivos que aportan los mayores ingresos por exportaciones.

CONFIDENCIAL conversó con Federico Argüello, presidente de la Asociación de Exportadores de Café de Nicaragua (Excan); Mario Amador, gerente de la Comisión Nacional de Productores de Azúcar (CNPA), y el productor manicero Juan Alvaro Munguía, expresidente de la Unión de Productores Agropecuarios de Nicaragua (Upanic), quienes explicaron el tamaño de la cosecha que está en ciernes, y los vaivenes del mercado internacional.

Precio del café sigue deprimido

La cosecha cafetalera arrancó oficialmente el 1 de octubre pasado, con el inicio de la ‘despinta’, que consiste en sacar los primeros granos maduros, como preparación para la ‘primera mano’, que podría producir cerca del 10% de la cosecha, que termina en febrero.

Este año se espera completar unos tres millones de quintales, de los que 2.8 millones estarían destinados a la exportación, y los 200 000 restantes, para el consumo interno.

Esos tres millones serás 5% a 10% por debajo de la cosecha anterior, disminución que va más allá del ciclo natural del grano, y que en realidad se explica por la “falta de financiamiento, que impide comprar los insumos que la planta requiere, así que se aplican menos fertilizantes, y se efectúan menos labores culturales, lo que baja la productividad”, explicó Argüello.

Junto con el descenso de la cosecha de café, los productores vislumbran la posibilidad de una mejora en los precios, al observar cómo se comporta la producción mundial, y los mercados de compraventa del grano.

Argüello explicó que en las últimas siete semanas, el precio del quintal de café bajó 20.7% cayendo desde los 135 dólares que se pagaban en ese momento, hasta los 107 dólares actuales, disminución en la que Brasil tiene mucho que ver, a pesar que se espera que coseche seis millones de quintales menos que el año pasado.

El gigante sudamericano completó 86 millones de quintales en la cosecha previa, “y se estima que esta que viene andará alrededor de los 80 millones”, detalló el líder gremial. Si bien esa merma productiva debería impulsar los precios al alza, “hay mucha incertidumbre de que se logre sacar el estimado completo, porque ha habido altas temperaturas y poca pluviosidad”, añadió.

Una posibilidad para revertir la tendencia de esos bajos precios, es que los especuladores de los fondos de inversión logren provocar un repunte, por la vía de poner presión para que caigan los precios, y cuando lleguen a cierto nivel, comiencen a comprar de nuevo, para hacer que vuelva a subir.

Por ello, Argüello instó a los productores a “aprovechar los momentos más propicios para hacer fijaciones a futuro sobre un porcentaje de la cosecha, y así protegerse –aunque sea parcialmente- ante las posibles bajas del precio”.

Azúcar espera un millón de toneladas más

La comunidad azucarera espera que la zafra, que arranca en la segunda semana de noviembre, sea similar a la de 2018, y cierre en 17.3 millones de quintales. Eso superaría los 16.3 millones del año pasado, que se vio afectado por la sequía, y por una mala distribución del periodo seco en verano.

“Creo que todo eso fue coyuntural. Hay variaciones climatológicas de forma permanente. Hay años que son buenos, y otros malos”, dijo Amador, de la CNPA.

La razón para esperar que esta zafra sea mejor –un millón de quintales mejor- es que “este año amanece soleado y llueve en la tarde, y eso es lo ideal para la planta. Por eso, esperamos un crecimiento de aproximadamente dos toneladas de caña por manzana”, especificó.

Si Brasil es determinante para decidir en qué dirección irán los precios del café, India lo es en el caso del azúcar.

Amador explicó que “los precios han tenido un comportamiento positivo. Mejoraron un poco por los problemas climatológicos que tuvo India el año pasado”, país que es el primer productor y exportador del mundo.

Este año, los productores indios han gozado de un mejor invierno, pero se han visto frenados nuevamente, esta vez por las limitaciones para conseguir recursos para financiar sus procesos de producción.

Tailandia por su parte, que es el segundo exportador, tiene “dos años de sequías espantosas”, que mermaron su producción en 20%, mientras que los tres grandes productores europeos de remolacha azucarera (Alemania, Francia e Italia), también se vieron afectados por las sequías, lo que incidió en que tuvieran menos producción.

Maní: menos grano, similares precios

A un mes de que comience la cosecha, los productores de maní tienen buenas expectativas, porque “este invierno es bueno”, explicó Munguía, quien espera que las 60 000 manzanas disponibles para la siembra del grano en todo el país, sirvan para acercarse a las mejores cosechas que han tenido en años recientes.

Nicaragua es el quinto exportador de maní del mundo, después de Estados Unidos, Brasil, Argentina y China. La semilla se cultiva en el Occidente del país, pero también en Cofradía y Tisma, aunque se procesa en Chinandega.

El gremio intuye que este año obtendrán una cosecha relativamente menor a la de 2019, porque este fue un año seco, así que los bancos ofrecen menos financiamiento, y eso incide a que algunos productores elijan no sembrar.

“Hemos llegado a procesar unos cuatro millones de quintales, pero este año esperamos procesar un poco más de 3.5 millones de quintales. Eso depende de lo que hagan los productores en este momento, que es cuando comienzan a aparecer los hongos que afectan al cultivo”, refirió el productor.

Si bien el tema de los precios internacionales desvela a sus colegas de otros rubros, los maniceros se lo llevan más tranquilo, pues los precios son estables, explica Munguía, pese a que “hasta que sale la nueva cosecha se comienzan a hacer los contratos nuevos, pero creemos que estarán entre 25 a 25.5 dólares por quintal”.

El expresidente de Upanic explicó que la razón es que “el maní no es un commodity. Los nuestros son clientes tradicionales que nos han comprado por más de 25 años; conocen el tremendo estándar de calidad que tiene Nicaragua, y les interesa que este sea un negocio ganar ganar”.

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