Economía

En más de dos décadas, es el primer Gobierno que sufre una reducción en los ingresos tributarios

Cae recaudación de impuestos por la crisis

Desobediencia civil

Según las proyecciones, la caída neta será de un -9 %, lo que obligará a la Administración sandinista a endurecer los recortes de gastos en 2019



A los cientos de muertos, miles de heridos, centenares de presos políticos y la brutal persecución contra los opositores, el régimen orteguista tendrá que sumar una carga adicional este 2018. El Gobierno de Daniel Ortega será el primero, de la era democrática, que verá caer la recaudación de impuestos entre un año y otro, según un análisis del Instituto Nicaragüense de Investigaciones y Estudios Tributarios (INIET). Los cálculos indican que la caída neta será de -9 %, lo que impactará en las finanzas de la Seguridad Social y obligará a la administración sandinista a endurecer los recortes de gastos para 2019.

En los tres primeros trimestre de este 2018, la recaudación tributaria ha bajado un 3.88 %, respecto al mismo periodo de 2017, al pasar de 52 210.20 a 50 183.80 millones de córdobas, según el INIET.

Un análisis del INIET revela que aunque el Gobierno recaude en el último trimestre, lo mismo que en el de 2017 —algo poco probable—, los ingresos tributarios brutos del 2018 caerán un -2.95 %. Sin embargo, este porcentaje decrecerá al -9 %, cuando se le apliquen las devoluciones de impuestos y la inflación, según Julio Francisco Báez, director del INIET.

Dijo que el descenso se dio en casi todos los aranceles, menos en el Impuesto sobre la Renta (IR), pero que este tiene la particularidad que se declara entre enero y marzo de cada año, por lo cual “no es un impuesto propio del 2018”.

Efecto sobre la base gravable

Un experto, que solicitó omitir su nombre, explicó que la disminución de los ingresos tributarios es el resultado de “los efectos de la crisis sobre la base gravable sobre la cual recaen los diferentes impuestos, las ventas de bienes y servicios domésticos gravados por el IVA y los Impuestos Selectivos y Específicos”, así como los bienes importados gravados por el IVA, el ISC y los aranceles a la importación.

Al comparar los tres trimestres del año, el IVA doméstico —que se paga en las tiendas y negocios— pasó de 7721.10 de córdobas en 2017, a 6983.80 millones de córdobas este 2018, para una reducción de 9.5 %, según los datos.

El IVA a las importaciones pasó de 11 103 millones de córdobas, en los tres trimestres del año pasado, a 9697.70 de córdobas, durante el mismo periodo de 2018, para una caída del -12.7 %. En el caso del Impuesto Selectivo de Consumo (ISC), la baja fue de -5.9 % al reducirse de 8598.20 a 8153.60 millones de córdobas, según las cifras del INIET.

 

El experto restó importancia a que los llamados constantes de desobediencia tributaria hayan tenido un efecto en la recaudación, ya que “más del 90% de la recaudación está concentrada en los grandes contribuyentes, y los gremios que los representan se han pronunciado en contra de la desobediencia tributaria”.

Báez resaltó que la baja también se explica en el “sistema regresivo de impuestos” de Nicaragua, que carece de un criterio distributivo y de equidad, en el sentido de que en el país no se cumple la máxima: “quien gana más, paga más”.

“Hay un estímulo indirecto al incumplimiento voluntario. Cuando el consumo disminuye, si tengo una empresa chiquita ocupo el IVA, que retengo, para financiarme”, enfatizó.

Ahorro en el Estado

El experto, que solicitó el anonimato, dijo que la disminución tributaria “ha forzado al gobierno a ajustar varios rubros del gasto, principalmente en lo que respecta a la compra de bienes y servicios y las transferencias corrientes”.

Julio Francisco Báez en entrevista con Carlos Fernando Chamorro, en Esta Noche. Carlos Herrera | Confidencial

De acuerdo con los datos del Informe de Ejecución Presupuestaria a septiembre, el Gobierno logró un ahorro corriente de 13 464.5 millones de córdobas, que, aunque fue 20.8 % inferior al obtenido a septiembre de 2017, muestra que cubrió sus gastos de operación y el pago de intereses con sus ingresos totales, según el experto, quien añadió que “con este ahorro corriente, (el régimen) pudo cubrir el 91.2% de su gasto de capital por 14 770.5 millones de córdobas, el cual pese a todo fue 3.5% superior al acumulado a septiembre de 2017”.

“La brecha entre el ahorro corriente y el gasto de capital generó un déficit presupuestario de 1306.0 millones de córdobas, que fue más que cubierto por el desembolso de préstamos externos netos por 3422.8 millones de córdobas”, indicó.

Impacto en el INSS

El experto resaltó que según los datos a octubre, el Gobierno, ante la dificultad de colocar las emisiones de Bonos de la Tesorería, ha tenido que recurrir a efectuar fuertes retiros de recursos del Banco Central para financiar su déficit y el déficit del Instituto Nicaragüense de Seguridad Social (INSS).

El INSS tuvo un déficit de casi 4000 millones de córdobas entre 2015 y 2016, y se prevé, según cálculos oficiales, que en 2018 y 2019 se añadan otros 14 800 millones de córdobas al déficit.

Precisamente la situación del INSS le preocupa a Báez, ya que considera “imposible” que un Estado que recauda menos impuestos pueda afrontar las obligaciones que tiene con la Seguridad Social.

Recordó que la Ley 890, aprobada en diciembre de 2014, establece que el Gobierno pagará 500 millones de dólares al INSS, en concepto de “cancelación de la deuda histórica”. El Estado desembolsaría 10 millones de dólares anuales, durante cinco décadas. “En cuatro años no se ha hecho un solo pago”, enfatizó.

Reprochó que las pensiones reducidas sean asumidas por el INSS, ya que estas “son programas de protección social del Estado” y deberían estar contenidas en el Presupuesto General de la República. Estas pensiones se entregan a los adultos mayores que cotizaron entre 250 y 749 semanas.

“No puede el INSS asumir un obligación que no le compete, el Estado tiene que sacar la cara. El INSS para evitar su colapso tiene que cabalgar sobre la capacidad del Estado, pero es un Estado que está asfixiado financieramente”, subrayó el director del INIET.

Ajustes severos en 2019

El analista económico, que solicitó el anonimato, adelantó que el próximo año se agotarán los “fuertes retiros” del BCN, con los que se financian los déficit del INSS y el Presupuesto, ya que de continuar se “daría lugar a mayores caídas en las Reservas Internacionales, lo cual pondría en riesgo la libre convertibilidad”.

Anticipó además que “probablemente el desembolso de préstamos externos se reducirá”. La semana pasada, el Senado de Estados Unidos aprobó la Ley “Magnitsky Nica, que restringirá el acceso a préstamos y donaciones del BM, BID y FMI. Para su promulgación solo falta la aprobación del Congreso, que se da por sentado, y la firma del presidente estadounidense, Donald Trump, quien ha calificado como “una amenaza nacional” la situación en Nicaragua.

“Si la economía se sigue deteriorando y los ingresos tributarios continúan cayendo, el Gobierno se verá forzado a adoptar medidas de ajuste fiscal mucho más severas, ante la dificultad de continuar financiando los crecientes déficits del INSS”, destacó el experto.

Báez manifestó que la aplicación de la Magnitsky “es un desafío” que lleva a Nicaragua a un “callejón sin salida”, ya que no solo se trata de suplir los préstamos y donaciones que serían bloqueadas, sino que el “pulmón financiero” que representaba Venezuela, “se fue a pique”.

Expresó que se necesitan sendas reformas en el sistema tributario y la Seguridad Social, lo cual se proyecta imposible si no se lleva a cabo una reforma política. “La credibilidad (en el Gobierno orteguista” se perdió, las instituciones están demolidas, no existen; cuando haya un cambio se podrán hacer”, comentó.