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Nación

“El canal será el fin de Ortega”

"El canal no es viable, nunca se debió haber considerado, es un delirio de grandeza de una persona que quiere mantenerse de por vida en el poder"



Bianca Jagger atribuye el aferramiento del comandante Ortega con el fracasado proyecto del canal interoceánico a “un delirio de grandeza” que no le permite pensar de forma lógica, “a una persona que pretende permanecer de por vida en el poder”. La nicaragüense, defensora internacional de derechos humanos radicada en Londres, donde dirige una Fundación que lleva su nombre, considera que Ortega ha cometido “un error de cálculo” al ignorar la valentía y la determinación del movimiento campesino que defiende el derecho a la propiedad de sus tierras y demanda la derogación de la ley canalera. “En Nicaragua hay personas poderosas que se han vendido y están listas para entrar en colusión con el Gobierno, no los campesinos”, afirma categórica, después de acompañar a Francisca “Chica” Ramírez en la marcha de protesta número 91 contra la Ley 840.

Jagger presentó en Managua, junto a la directora de Amnistía Internacional para las Américas, Erika Guevara, el informe titulado “Peligro, derechos en venta: el proyecto del Gran Canal Interoceánico en Nicaragua y la erosión de los derechos humanos”. Un estudio que entre sus recomendaciones urge al Gobierno de Nicaragua a establecer una moratoria de cualquier acción relacionada con el canal y sus subproyectos, y demanda la derogación de la Ley 840.

Durante dos semanas, Jagger realizó su propia investigación in situ en la comunidad de El Tule, en San Miguelito, Río San Juan; en la isla de Ometepe, en el Gran Lago de Nicaragua; y en la comunidad de La Fonseca en Nueva Guinea. Estas son sus conclusiones.

Tu recorrido por las comunidades en la ruta canalera y el intercambio que tuviste con la población que vive en esas zonas, ¿cambia en algo las conclusiones del informe de Amnistía Internacional?
No. Confirmó todo lo que dice el reporte. El informe de Amnistía Internacional es muy serio, muy profundo, tomó casi un año para hacerlo. Y para mí, como defensora de los derechos humanos, y como fundadora y presidenta de la Fundación para la Defensa de los Derechos Humanos, Bianca Jagger, siempre es muy importante que visite, que obtenga información directa de los campesinos, de las comunidades indígenas, para que ellos me cuenten su historia y las razones por las cuales están siendo perseguidos. Y eso es exactamente lo que hice.

El error de Ortega

campesinos
Carlos Herrera. Confidencial

Estuviste en La Fonseca, Nueva Guinea, durante la marcha de protesta número 91 del movimiento campesino que defiende su derecho a la propiedad de sus tierras y demanda la derogación de la ley canalera. ¿Qué impresión te dejó esa protesta?

Algo es claro, yo pienso que el canal interoceánico en Nicaragua es un gran error para Daniel Ortega. Está haciendo un mal cálculo, porque él se ha olvidado de la valentía, de la determinación de los campesinos. Los campesinos aman sus tierras y están dispuestos a defenderlas a cualquier precio, y eso es lo que me da mucho temor, y yo espero que el señor presidente se dará cuenta de que es importante reflexionar. En Nicaragua no queremos otra guerra, no queremos otro conflicto. Como nicaragüense que luchó y que defendió a la revolución, yo te pido Daniel: no sigas persiguiendo a las comunidades de campesinos, ellos aman su tierra, aman a la naturaleza, aman los recursos naturales, y ellos están dispuestos a seguir con su lucha y a seguir con sus marchas, y aunque se les persiga, aunque se les haga la vida imposible, lo van a hacer.

Y por esa razón yo fui, no solamente para conocer su realidad, pero también para decirles: no están solos, su lucha es justa, yo no solamente los voy a defender aquí en Nicaragua y voy a hablarle a todos los medios de comunicación, los pocos medios libres que existen en este país, voy a seguir hablando fuera de Nicaragua. Voy a llevarlo a la Comisión de Derechos Humanos (de la ONU) en Ginebra, voy a pedir una audiencia con la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (de la OEA) voy a escribir, voy a trabajar con Amnistía Internacional para que hagamos una campaña pidiendo que se derogue la Ley 840, y que se le ponga fin al canal.

¿Este megaproyecto está en el radar de las instituciones internacionales que defienden los derechos humanos como las has mencionado, o de las organizaciones que se preocupan y que vigilan por la preservación del medio ambiente?

El hecho que ahorita no veamos que la comunidad internacional esté enfocada en lo que está ocurriendo en Nicaragua, que ya no está en las grandes noticias del mundo, no quiere decir que por eso no podremos lograrlo. He llevado las situaciones, las condiciones de los indígenas en la Amazonia, o de la India, en lugares muy remotos donde estaban luchando contra minerías muy poderosas porque ellos querían salvar su montaña, o aquellos querían salvar sus ríos. Es posible. El mundo se ha dado cuenta que los recursos naturales son primordiales, que si queremos realmente luchar contra el calentamiento de la tierra, tenemos que preservar los recursos naturales, y por eso es que, no solamente porque para mí Nicaragua es mi Nicaragua amada, el lago de mi infancia, que yo recorrí y visité con mi madre y mi padre cuando era niña. No es solamente por mi amor, pero es también por el hecho que yo creo que los recursos naturales, que son lo más importante de los países en vías de desarrollo, no los debemos dejar explotar, no debemos dejar que se arruinen, como lo está queriendo hacer el señor presidente Daniel Ortega.


Estuviste también en el Tule, cerca también de la costa del Gran Lago, y en Ometepe ¿Qué le preocupa a la gente en El Tule y en Ometepe?

El lago es la mayor fuente de agua potable para Nicaragua y Centroamérica. Hay científicos que han hecho estudios muy detallados sobre el daño que se la haría al lago. Solamente una cosa tan simple, para mí que no soy una experta, es que el lago tiene entre nueve y once metros de profundidad, y que si hacen ese descabellado canal, se necesitaría tener de treinta a treinta y cinco metros. ¿Adónde van a poner ese lodo? Como me decía don Salvador (Montenegro), van a crear una muralla china paralela, o van a crear otra isla de lodo, pero eso va a ir contaminando la biodiversidad, va a salinizar las aguas del lago, por la diferencia que existe entre el lago y el océano también.

Entonces, si las personas no se dan cuenta del daño, infórmense de qué forma nos va a afectar. En El Tule, en Ometepe, en La Fonseca, ellos saben el daño que les va a causar, y ellos saben la importancia del lago.

El canal no es viable

Los inversionistas internacionales han visto este proyecto con curiosidad, algunos esperan los estudios para ver si vale la pena invertir. Pero la verdad es que cuatro años después no hay ninguna inversión, no hay ninguna obra, no hay ninguna licitación. ¿Qué nivel de credibilidad internacional tiene este proyecto?

Es claro que el canal no es un proyecto financieramente viable. Pero eso no quiere decir que no se va a llevar a cabo, porque cuando hay personas, como lo parece ser, Daniel Ortega, y tienen un delirio de grandeza y piensan que esta es su misión, su gran legado, dejar este gran canal, ellos no piensan lógicamente. Esa es mi gran preocupación, es que si él fuera un hombre que está pensando objetivamente en la viabilidad de este proyecto, este proyecto nunca se hubiera ni siquiera considerado. Pero ese no es el caso. Este es un hombre que quiere ser presidente de por vida, quiere el poder y quiere también decir que Nicaragua tuvo el más grande canal del mundo.

Carlos Herrera. Confidencial

Hace cuatro años dijo que Nicaragua estaba ya llegando “a la tierra prometida”, y el ministro Paul Oquist dijo que a este año Nicaragua estaría teniendo una tasa de crecimiento económico del 15% y se habrían generado ya 50,000 empleos directos y medio millón de empleos indirectos.

Quiere decir que él cree en sus propias mentiras. Yo vi ese video donde dice que “ya llegó el día, ya llegó la hora de la tierra prometida”. No señor presidente, no ha llegado la hora de la tierra prometida. Usted quiere que la tierra prometida sean las tierras de los campesinos, y no. Esas son tierras de los campesinos y ellos no le van a permitir que esa sea la tierra prometida.

Vos hablabas de resistencia a megaproyectos en otros países como Brasil e India. ¿Se puede derogar una ley como esta que tiene el respaldo de un gobierno muy fuerte, un gobierno autoritario, con la lucha en solitario de este movimiento campesino?

Cuando yo salí de Nicaragua, pensé que nunca se hubiera podido derrotar a Somoza, y cuando salí a estudiar Ciencias Políticas con una beca del Gobierno francés, es que pensé que no había esperanzas de que Nicaragua cambiara. Todo puede cambiar, el señor presidente debería de acordarse, como líder sandinista que fue un día, que el pueblo se puede despertar, que las mentiras un día ya no suenan reales, y que tal vez parece como que fueran olvidados los campesinos, que están luchando solos, en una lucha pacífica contra ese canal, que tal vez un día los nicaragüenses se van a despertar y los van a apoyar. ¡Y ojalá que así sea!

¿Esto es una causa personal tuya como nicaragüense, es una bandera de tu fundación en defensa de los derechos humanos?

Sí, es una causa de la Fundación que yo creé, pero también es una causa para mí como nicaragüense, de pensar que si lucho en tantos países por los campesinos, por los indígenas, por las comunidades, cómo no voy a luchar por por los campesinos en Nicaragua. Pero también es una lucha personal, porque son los recursos naturales, es nuestro patrimonio, es nuestro lago, porque Nicaragua no sería nunca lo mismo. Voy a hablar con la comunidad europea y con otros países en los cuales yo tengo relación con los gobiernos, para que nos ayuden.

No estoy hablando de los Estados Unidos, ni estoy de ninguna forma diciendo que quiero la intervención extranjera, porque tú sabes muy bien que yo estoy en contra de cualquier intervención en cualquier país, intervenciones extranjeras, aun en situaciones muy graves. Pero sí voy a unirme a Amnistía Internacional en todos sus esfuerzos para pedir que se derogue esta ley y también yo, como nicaragüense, pido que se aplace y se termine este proyecto inmediatamente.

Los campesinos no están en venta

¿Has tenido algún contacto con la empresa china, con los representantes de Wang Jing, o con autoridades del Gobierno de Nicaragua para dialogar o exponer estos puntos de vista sobre este proyecto? 

No. Me gustaría muchísimo tener una audiencia con las autoridades del Gobierno en Nicaragua. No he tenido ninguna entrevista con los inversionistas chinos, pero sí estoy dispuesta. La forma cómo trabajé en muchos de esos proyectos en India fue que yo participaba en los encuentros de los grandes accionistas, y me fui a entrevistar con los dueños o con los directores de esas compañías. Yo estoy dispuesta a sentarme con cualquiera: con el Gobierno, con el señor presidente, con los chinos, con quien sea, para poder dialogar. Yo creo en el diálogo, y pienso que es importante que evitemos a cualquier precio que haya un conflicto armado en este país.

¿Cómo ves la resistencia del movimiento con el que vos te  encontraste, doña Francisca, “Chica” Ramírez, los líderes de El Tule o de Ometepe? Hay gente que dice – los van a comprar, los van a cooptar, el gobierno tiene suficientes recursos para decirle a este movimiento campesino, el canal no va, y olvídense de esta presión-.

No lo creo. Mi impresión es que los campesinos en Nicaragua no se venden, los campesinos en Nicaragua son valientes, hay muchas personas poderosas que se han vendido, que están listas a hacer una colusión con el Gobierno, no los campesinos. Los campesinos son independientes, y una de las cosas que doña “Chica” dice todo el tiempo, cuando estuve con ella en la marcha, es que —nosotros aceptamos que las personas vengan de cualquier partido, de cualquier religión, de donde quieran venir, no ponemos ninguna traba, ni les pedimos que formen parte de esto o de lo otro, lo único es que luchen por sus tierras y que luchen contra la Ley 840—. Y no creo que los campesinos estén en venta.

Cuando presentaron el estudio de Amnistía Internacional hace dos semanas dijiste que esperabas el comandante Ortega responda a estas demandas de los campesinos, que cese la represión. Pero, desde entonces nada ha ocurrido.¿Tiene el Gobierno capacidad de rectificar?

Daniel Ortega sabe lo que significa la revuelta de los campesinos. El sabe también que ahí hay un movimiento, una resistencia pacífica. Si él tiene algún resabio de lo que fue, cuando fue un luchador de la revolución sandinista, debería repensar este proyecto, y debería tener una comunicación, un diálogo con los campesinos, y saber por qué, aquellas personas que se oponen, se están oponiendo con tanta pasión en contra de este canal. Si él quiere mantenerse en el poder, tiene que recapacitar, porque este es el proyecto que lo va a llevar a su fin.

Vea la entrevista completa hoy en el programa Esta Semana a las 8:00 pm por Canal 12.