Nación

Se cumplió un año de la instalación del Meseni en Nicaragua

CIDH reúne 1500 testimonios de la represión orteguista

CIDH

Tras su expulsión, en diciembre pasado, el organismo mantiene el monitoreo sobre el estado de los derechos humanos en el país



La Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) ha reunido más de 1500 testimonios de víctimas de la represión estatal en Nicaragua, durante el año que tiene el Mecanismo Especial de Seguimiento para Nicaragua (Meseni).

La CIDH recordó que el lunes pasado se cumplió un año de la instalación del Meseni, a través del cual el organismo da seguimiento a la situación de los derechos humanos, medidas cautelares y recomendaciones al Gobierno para superar la crisis.

“Durante el año de funcionamiento del Meseni, la CIDH envió al Estado (de Nicaragua) 88 solicitudes de información sobre víctimas de la represión estatal y acciones tomadas para proteger sus derechos humanos”, señaló el organismo.

La CIDH destacó en un mensaje de Twitter que la experiencia del Meseni en Nicaragua ha sido una de las “misiones en terreno más extensas en la historia” del organismos, ya que han tenido “contacto directo con víctimas, hechos y mantuvo informada a la comunidad internacional en tiempo real”.

Expulsados por la dictadura

La CIDH y el Meseni se establecieron en Nicaragua en junio de 2018 para dar seguimiento a la crisis “in loco”, gracias a una invitación extendida por el Gobierno bajo una fuerte presión interna, pero el Ejecutivo los expulsó del país de forma repentina en diciembre. Desde entonces el organismo monitorea los derechos humanos en Nicaragua de forma remota.

A lo largo de 12 meses la CIDH “publicó 54 comunicados de prensa donde alertó a la comunidad internacional sobre el desarrollo de la crisis en Nicaragua”, indicó el organismo, es decir, casi uno por semana.

Asimismo detalló que en ese mismo tiempo “otorgó o amplió 72 medidas cautelares en 39 resoluciones”, con “más de 180 beneficiarios: estudiantes, defensores, periodistas, líderes sociales y campesinos, miembros de la Alianza Cívica por la Justicia y la Democracia (opositora), presos de la crisis y familias de las víctimas”.

Recomendaciones

Desde el inicio de su misión en Nicaragua la CIDH presentó al Gobierno del presidente Daniel Ortega una lista con 15 recomendaciones para garantizar la protección de los derechos humanos.

Entre las recomendaciones estaban el cese de la represión, respetar la protesta pacífica, desarmar a paramilitares, investigar los hechos de violencia y la obstrucción del servicio de salud, aceptar el escrutinio internacional, o garantizar la independencia de prensa.

La Alianza Cívica, contraparte del Gobierno en las negociaciones para superar la crisis, sostiene que el Ejecutivo nunca atendió las recomendaciones de la CIDH.

La CIDH ha responsabilizado al Gobierno de Nicaragua de cometer crímenes “de lesa humanidad” desde el estallido social contra Ortega, el 18 de abril de 2018.

Al menos 326 personas han muerto en 14 meses de crisis en Nicaragua, según la CIDH, no obstante organizaciones locales elevan la cifra a 594, y el Gobierno reconoce 200.

La CIDH publicó en Twitter que “como consecuencia de las represalias del Estado de Nicaragua, al menos 300 profesionales de la salud fueron despedidos; 144 estudiantes fueron expulsados; más de 70 periodistas se exiliaron; y más de 70.000 nicaragüenses huyeron a países vecinos”.

Un proceso de aplicación de la Carta Democrática Interamericana a Nicaragua está en marcha actualmente en la Organización de los Estados Americanos (OEA), por rompimiento del orden institucional. Se ejecutarse, el país centroamericano sería suspendido del organismo continental.