Confidencial

Congresistas de EE.UU. aprueban por unanimidad la Nica Act

La Ley Nicaraguan Investment Conditionality 2017, mejor conocida como Nica Act, está nuevamente a las puertas del Senado de Estados Unidos para su discusión, después de que los congresistas de ese país la aprobarán este martes por unanimidad, tal como ya había ocurrido a finales del año pasado, con una primera versión de la iniciativa, introducida en conjunto por congresistas republicanos y demócratas.

A diferencia de su versión original, esta segunda versión de la Nica Act ya lleva algunos meses en las comisiones de la Cámara Alta, donde el senador Ted Cruz la presentó a finales de abril pasado, y cuenta con el apoyo del también senador republicano Marco Rubio.

El proyecto de ley propone imponer sanciones económicas a Nicaragua, argumentando la deriva autoritaria y la corrupción del régimen del comandante Daniel Ortega.

La primera versión de la Nica Act salió de circulación de las cámaras de representantes norteamericanas en 2016, debido al cierre legislativo de 2016. Sin embargo, fue modificada por sus impulsores y reintroducida este año, en el cual acaba de cumplir su primera etapa.

En abril, veinticinco legisladores ante la Cámara Baja demandaron no solo el restablecimiento de las instituciones democráticas en Nicaragua, sino que subieron la parada al combate a la corrupción, demandando la investigación de altos funcionarios señalados por estos actos, con un mandato para que el Departamento de Estado presente un informe al respecto, ahora en noventa días, y no en 120 como la propuesta original.

La aprobación de la Nica Act en el Congreso de Estados Unidos ocurre a una semana de la fecha prevista para la llegada de los primeros miembros de la misión de observación de la Organización de Estados Americanos (OEA), para las votaciones en 153 municipios de Nicaragua, que fue acordaba en un plan de trabajo entre el gobierno de Ortega y la secretaría del organismo, pero genera pocas expectativas en Nicaragua.

La ley además propone condicionar los préstamos de Nicaragua ante los organismos multilaterales. Sin embargo, el voto de Estados Unidos ya no es decisivo para aprobar o no estos préstamos, por lo que el principal impacto de la misma sería la investigación de los altos funcionarios del gobierno de Ortega de quienes se sospechan actos de corrupción, tal como ya ha actuado Estados Unidos sobre funcionarios del gobierno venezolano de Nicolás Maduro.

Además, la aprobación inánime ocurrió a pesar del cabildeo contratado por el gobierno de Ortega, y más recientemente de la empresa privada, a nombre de la Cámara de Comercio Americana de Nicaragua (Amcham).