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Costa Rica prepara salida del primer grupo de migrantes cubanos

San José.- Costa Rica tiene todo listo para poner en marcha este martes un vuelo piloto con 180 migrantes cubanos, que espera se convierta en el mecanismo definitivo para solucionar la crisis migratoria de miles de isleños varados en el país centroamericano en su ruta a EE.UU.

La directora de Migración y Extranjería, Kathya Rodríguez, declaró que el grupo de 180 cubanos está definido y lo conforman únicamente personas adultas, que además son las que más tiempo han pasado en Costa Rica.

“Estamos afinando los detalles finales con la lista ya definida y compartiéndola con los otros países. Todo ha salido muy bien y estamos a la espera del momento del vuelo”, comentó la directora de Migración.

El plan piloto iniciará con un vuelo chárter que saldrá mañana hacia El Salvador desde el aeropuerto Daniel Oduber, en la ciudad costarricense de Liberia (Pacífico norte), a las 23.00 hora local. En El Salvador los 180 cubanos tomarán autobuses que los llevarán a Guatemala y a la frontera de este país con México.

Este traslado, organizado con la colaboración de la Organización Internacional para las Migraciones (OIM), lo deberán costear los migrantes y supone el desembolso de 555 dólares por persona. Una vez en suelo mexicano, los cubanos deberán buscar por sus propios medios la manera de movilizarse en ese país con rumbo a Estados Unidos.

Para conformar el primer grupo que participará en el plan piloto, las autoridades costarricenses utilizaron criterios como el tiempo de estadía en el país, que la persona sea ubicable con facilidad y que además cuente con los recursos económicos para pagar el traslado, explicó la directora de Migración.

Rodríguez comentó que hace algunos días la idea era dar prioridad a las familias con niños, pero después de un análisis de las autoridades esa posibilidad fue descartada, pues al tratarse de una prueba prefirieron no agregar la variable de la vulnerabilidad de los menores. La lista está conformada por cubanos que ingresaron a Costa Rica el 14 de noviembre pasado, día en que este país empezó a dar visas especiales de tránsito.

Rodríguez aseguró que ese día se estamparon 1.500 visas y que los migrantes que quedaron por fuera del primer vuelo de prueba “entendieron muy bien los parámetros y los criterios” seguidos por las autoridades costarricenses.

Incluso algunos de los que fueron seleccionados en primera instancia decidieron dar su espacio a otras personas, ya que desean salir de Costa Rica junto a todos sus familiares que no estaban incluidos en el plan piloto.

La crisis migratoria se originó desde el 15 de noviembre pasado cuando Nicaragua decidió cerrar su frontera a los cubanos aduciendo riesgos para la seguridad y soberanía del país. El 18 de diciembre, Costa Rica detuvo la entrega de visas a cubanos, que para ese día ascendían a 7.802, pues consideró que se agotó su capacidad para albergarlos en los 38 albergues que habilitó en diversas comunidades. Datos oficiales indican que en los albergues están ubicados unos 5.600 migrantes.

Rodríguez reconoció que es posible que algunos cubanos hayan pagado a coyotes (traficantes de personas) para reanudar su travesía rumbo a Estados Unidos. “Es posible, es una realidad. No era obligación estar en los albergues porque la visa de tránsito les permite movilizarse libremente en el país”, manifestó la directora de Migración.

Agregó que a partir del 16 de noviembre pasado las autoridades de Nicaragua han interceptado y devuelto a Costa Rica 600 cubanos que ingresaron ilegalmente a su territorio en busca de continuar su ruta migratoria.

Los cubanos portan pasaporte y salieron legalmente de la isla vía aérea a Ecuador, país que antes del 1 de diciembre no les exigía visa. Luego se movilizaron por mar y tierra a través de Colombia y Panamá hasta llegar a Costa Rica, desde donde esperaban seguir por tierra a través del resto de países centroamericanos y México. Luego de que Costa Rica suspendió la entrega de visas, en Panamá se han acumulado más de mil cubanos que esperan continuar su viaje.