Política

“Nica Act” seguirá en agenda del congreso en 2017, estima exembajador

Cruz recomienda a Ortega apertura

Ortega y Dogu

No bastarán las concesiones geopolíticas con EE.UU., “van a tener que haber ciertas aperturas en temas políticos”, afirma Arturo Cruz



El gobierno del comandante Daniel Ortega deberá “acercarse” a las fuerzas políticas con las que no coincide y e “ir más allá” de su agenda geopolítica con Estados Unidos si desea “suavizar” la iniciativa de sanciones Nicaraguan Investment Conditionality Act (NICA) of 2016, mejor conocida como “Nica Act”, según el exembajador de Nicaragua en Estados Unidos, Arturo Cruz.

El exdiplomático considera que la iniciativa aprobada por unanimidad en la Cámara de Representantes, el pasado 22 de noviembre, tiene pocas posibilidades de ser considerada por el Senado en lo que resta del año, pero cree que sí será un tema para el 2017 y generará un debate “muy intenso y muy amplio”, en el que el comandante Daniel Ortega tendrá que ampliar algunos de sus métodos de gobierno.

Ortega aspira a un tercer período presidencial consecutivo en las elecciones del próximo seis de noviembre, para las cuales goza del control absoluto del Estado, ha excluido a la oposición, anulando el pluralismo político, y mantiene conculcado el derecho a la observación nacional e internacional independiente.

El exembajador y actual catedrático del Incae, analizó las implicaciones y escenarios de la iniciativa, en una entrevista del programa de televisión Esta Noche.

“Yo creo que el próximo año la discusión va a ser muy intensa, muy amplia, y va a depender mucho de lo que el gobierno de Nicaragua hace más allá de la agenda geopolítica. Va a tener que hacer algunos gestos, aunque sean gestos, con lo que podemos llamar la liturgia electoral, con la integridad de los procesos políticos, y definitivamente eso va ser fundamental si es que verdaderamente se quiere evitar que pase un proyecto de ley parecido al que tenemos o si se quiere suavizar”, afirma.

El exdiplomático estima que los más afectados por la iniciativa que propone a Estados Unidos votar en contra de las solicitudes de préstamos de los organismos internacionales a Nicaragua serán los nicaragüenses con menos ingresos.

Sin embargo, también reconoce que “no hay duda de que el sector privado va a tomar iniciativas en este tema, porque también se van a ver tremendamente complicados, sobre todo si gana (la demócrata) Hillary Clinton”.

Cruz recordó que Clinton ha criticado el Tratado de Libre Comercio entre Estados Unidos y Centroamérica y tiene “mala sangre” con el presidente ruso Vladimir Putin, a quien Ortega es cercano.

El silencio oficial y el cabildeo necesario

Pese a que la preocupación del momento son las sanciones que implicaría la aprobación de “Nica Act”, el presidenbte Ortega ignoró el tema en su aparición pública de la semana, con diputados del Parlamento Centroamericano (Parlacen). Cruz opina que es preferible el silencio oficial a una “declaración inflamatoria”.

“Esta ley lo que tiene son consecuencias de imagen, que no las podés descartar, pero no va a tener consecuencias tangibles este año, y lo que hay que prepararse —desde el punto de vista del gobierno y de quienes están interesados en que este proyecto de ley se suavice o no pase, por las consecuencias que le pueden traer a la economía de Nicaragua— es prepararse para el próximo año, pero no va a ser suficiente tener concesiones del orden propio de la geopolítica (la lucha contra el narcotráfico, la seguridad), van a tener que haber ciertas aperturas en temas políticos”, sostiene Cruz.

Cruz detalla que Ortega debería ampliar su diplomacia al Congreso y Senado estadounidense, y al interior del país debería de “tomar algunas medidas de acercamiento con fuerzas con las que no coincide”, además de continuar con la agenda sensible a los intereses de los Estados Unidos (lucha contra el narcotráfico, la seguridad), que a su juicio el gobierno “ha manejado impecablemente”.

AmCham cabildea contra “Nica Act” en Washington

Desde Washington, donde asiste a la reunión de fin de año de la Asociación de Cámaras Americanas de Comercio de América Latina y el Caribe (Aaccla, por sus siglas en inglés), Roberto Sansón, presidente de AmCham, declaró que “aquí a poca gente le importa el tema de la Nica Act, porque están en su proceso electoral” y valoró que “ese es un tema puntual para los congresistas de los estados que necesitaban empujarlo, para quedar bien con sus electores”.

Sansón dijo que tuvo que explicar durante la cita en la capital estadounidense que están “totalmente en contra de esta Ley, dado que como cámara de comercio, no podemos promover una ley que afecte económicamente al país”.

Además, no consideran que este tipo de sanciones logre su objetivo y en cambio “perjudicará a los más pobres del país, y de ninguna manera funciona para cambiar los temas electorales que busca cambiar”, señaló.

Sansón y su primer vicepresidente, Dionisio Cuadra Chamorro, se reunieron con congresistas demócratas y republicanos y jefes de staff de varios de ellos. (Iván Olivares)