Nación

Nueva jornada de tensión a la espera de encuentro entre obispos y Ortega

Cuatro asesinados más y cifra de masacre se eleva a 131 fallecidos

Cuatro personas fallecieron este miércoles durante las protesta en Nicaragua. Cortesía | Confidencial

Mueren tres jóvenes entre 18 y 22 años en Chinandega y un zapatero de 33 años en Masaya, durante nuevos enfrentamientos



Los ataques de las turbas paramilitares, oficiales y antimotines de la Policía Nacional en contra de jóvenes que se manifiestan y exigen la salida del presidente Daniel Ortega, se siguen repitiendo en varias ciudades del país, donde la cifra de la masacre orteguista se eleva este jueves a 131 fallecidos.

La noche del miércoles fue Chinandega, en el occidente de Nicaragua, donde tres personas fallecieron por impacto de bala y varias personas resultaron heridas, tras el ataque a una marcha que se realizaba en las calles de esa ciudad.

Los nombres de las víctimas mortales son: José Leonel Casco Berríos, de 22 años, un estudiante de Administración de Empresas en la UNAN-León; Marco Antonio Padilla, de 18  años, y César Onil López Vega, de 22 años.

Casco Berríos murió tras recibir varios disparos en el abdomen a eso de las seis de la tarde cuando finalizaba la multitudinaria marcha, organizada por el Movimiento 19 de abril; mientras López Vega falleció tras recibir dos disparos: uno en el pecho y otro en la cabeza.

La Policía Nacional insiste en otra versión. Según una nota de prensa, Casco Berríos falleció en el sector de la rotonda Agayte 300 metros al sur, cuando “grupos de sujetos armados con morteros, pasaron cerca de la propiedad ‘La Pañoleta’, ocupada por grupos precaristas, produciéndose un enfrentamiento” entre ambas agrupaciones.

El tercer fallecido, Marco Padilla, fue agredido mientras protegía una barricada que los manifestantes mantenían en Chinandega, pero murió cuando era trasladado al hospital por miembros de la Cruz Roja.

Una noche de destrucción

Tras el ataque, decenas de manifestantes levantaron barricadas en diversos puntos de Chinandega como el Barrio San Agustín, donde han ocurrido enfrentamientos entre turbas y manifestantes.

En ese barrio los pobladores vivieron una noche de terror, porque desde el pasado 23 de mayo las luminarias públicas se encuentran destruidas en su totalidad.

”Lo que pasó en Chinandega fue horrible. Muchos, por no decir todos, le fallamos a los que estaban peleando en las barricadas”, manifestó la joven Fabiola Núñez. El enfrentamiento dejó, según algunos de los manifestantes, al menos ocho heridos.

Los jóvenes, que prometieron mantener la protesta, acusan al líder sandinista, José Manuel Espinoza, conocido como ”Chemaya”, de ser el que dirige las turbas orteguistas y de promover a un grupo de tomatierras.

Durante la madrugada, turbas orteguistas son acusadas de lanzar bombas y piedras y de quemar el edificio de la Administracion de Rentas, aunque las llamas no se propagaron y fueron sofocadas.

Otro fallecido en Masaya

Jorge René Zepeda Carrión, un zapatero de Masaya que protestaba contra el Gobierno de Otega, también falleció ayer por un disparo, informaron los manifestantes autoconvocados.

La víctima de 33 años se encontraba resguardando una barricada cuando recibió un disparo en la frente, según varios testigos. De inmediato, fue trasladado al hospital Humberto Alvarado, en Masaya, donde murió.

El consejo presbiteral de la Arquidiócesis de Managua condenó los hechos de violencias registrados en los últimos días en la ciudad de Masaya, que se ha cobrado la vida de al menos 11 personas durante las protestas que iniciaron el pasado 18 de abril. Organismos de derechos humanos calculan que van, al menos, 131 víctimas mortales.

Agricultores denuncian invasión de sus tierras

Dos de las principales organizaciones de agricultores del occidente de Nicaragua también denunciaron que sus parcelas están siendo invadidas por “tomatierras” y exigieron a las autoridades “actuar conforme ley”, en medio de la mayor crisis sociopolítica que atraviesa el país en décadas.

La Asociación de Agricultores de Chinandega (Adach) y la Asociación de Productores Privados de Caña de Azúcar de Occidente (Aprico), establecidas en el noroeste de Nicaragua, emitieron un comunicado conjunto para alertar de los delitos de los que son víctimas.

“Desde el pasado viernes 1 de junio nuestro gremio está siendo afectado por invasiones de tierras en diferentes sectores de nuestro departamento (Chinandega)”, señalaron los agricultores.

Casos similares han sido denunciados en los departamentos donde la crisis que atraviesa Nicaragua ha presentado mayor violencia, como Masaya, Granada, Managua, León, Rivas y Estelí, pero ninguno por parte de organizaciones gremiales.

“Exigimos a las autoridades actuar conforme ley y poner alto a dichas invasiones de tierras de manera inmediata”, sostuvieron los agricultores, que además solicitaron “específicamente a la Policía Nacional y al Ejército de Nicaragua, pronunciarse llamando a la prohibición de estos actos ilegales”.

Los agricultores afectados son en su mayoría productores de maní, ajonjolí y caña de azúcar, que están entre los principales 20 productos de exportación de Nicaragua.

Las organizaciones agrícolas advirtieron que las tomas de tierra podrían afectar “fuertemente” la economía nicaragüense. El sector agropecuario de Nicaragua representa entre un 18 por ciento y un 20 por ciento del Producto Interno Bruto (PIB) de Nicaragua.

(Con información de EFE)