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El Pontífice inició su viaje histórico a la isla caribeña en medio del deshielo de las relaciones con EE.UU

Cuba espera a Francisco

Francisco se convierte en el tercer Papa en visitar la cuba de los Castro. La visita durará cuatro días y se reunirá con Fidel



Roma.- El papa Francisco partió este sábado hacia La Habana, primera etapa del décimo viaje internacional de su pontificado y con el que visitará Cuba y Estados Unidos, dos países en pleno proceso de deshielo en sus relaciones bilaterales.

El papa despegó desde el aeropuerto romano de Fiumicino a bordo de un Airbus A330-200 de la compañía Alitalia a las 10.34 locales. Tiene previsto aterrizar en la capital cubana en torno a las 16.00 locales tras recorrer más de 8.600 kilómetros.

Jorge Bergoglio llegó a la base aérea desde el Vaticano a bordo de un Ford Focus azul pocos minutos antes de partir y allí fue recibido por varias autoridades locales y aeroportuarias.

Acudió con su ya habitual maletín negro, en el que porta algunos objetos personales, y se despidió de las personas congregadas en las pistas justo antes de entrar en el avión, desde lo alto de las escaleras de acceso. Asimismo, la oficina de prensa de la Santa Sede informó de que, antes de partir hacia el aeropuerto, el papa fue despedido por la familia de refugiados sirios que ha sido acogida en la parroquia de Santa Ana, en el Vaticano.

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Como es habitual en cada uno de los viajes que emprende, el pontífice acudió en la tarde del viernes a la basílica de Santa María la Mayor de la capital italiana para encomendarse a la Virgen. El único acto programado para esta jornada de sábado será la ceremonia de bienvenida con la que el papa será recibido en el Aeropuerto Internacional “José Martí” de La Habana por el presidente Raúl Castro.

En la isla caribeña pasará cuatro días y en ese tiempo se reunirá con el expresidente Fidel Castro, pronunciará varios discursos, presidirá una misa en la plaza de la Revolución de La Habana y visitará las ciudades de Holguín y Santiago, entre otros actos.

Abandonará Cuba el próximo martes para acudir a Estados Unidos, donde permanecerá hasta el domingo 27 de septiembre para visitar las ciudades de Washington, Nueva York y Filadelfia.

Entre los múltiples actos de su programa está la reunión con el presidente de EEUU, Barack Obama, la canonización del misionero español mallorquín Junípero Serra, discursos ante el Congreso del país o la Asamblea General de Naciones Unidas y su participación en el Encuentro Mundial de la Familia.

Tercer Papa en Cuba

El papa Francisco es el tercer pontífice que viaja a este país caribeño, tras Juan Pablo II, que lo hizo en 1998, y Benedicto XVI, en 2012.

En esta ocasión, el argentino Bergoglio viaja por primera vez a Cuba, y lo hace tres años después de la visita de predecesor, en un contexto político bien distinto, después de su decisiva mediación en el restablecimiento de relaciones diplomáticas entre EE. UU. y Cuba, un conflicto con más de 50 años de tensiones y bloqueo político y económico.

Wojtyla fue el primer pontífice que viajó a la Cuba de Fidel Castro, entre los días 21 y 25 de enero de 1998. En la isla, Juan Pablo II visitó las ciudades de La Habana, Santiago de Cuba, Santa Clara y Camaguey. Pronunció doce discursos y homilías y recorrió un total de 18.500 kilómetros.

El papa polaco fue el primero que se reunió con el presidente cubano, Fidel Castro, en el Palacio de la Revolución, sede del Gobierno, en una entrevista de aproximadamente 45 minutos, catalogada como “de cortesía”. Pero no era su primer encuentro, ya que ambos mandatarios, protagonistas del final del siglo XX, se habían reunido en un histórico “mano a mano” en el Vaticano el 19 de noviembre de 1996. Pocos días después, como gesto al pontífice, el Gobierno cubano autorizó el permiso de residencia para 40 religiosos y religiosas que formaban parte de una larga lista de espera, el grupo más numeroso admitido en bloque desde la década de 1960.

“Que Cuba se abra al mundo y el mundo se abra a Cuba para que este pueblo pueda mirar al futuro con esperanza”, le dijo Juan Pablo II a Fidel Castro a su llegada a la isla.

Catorce años después, los días 26 a 28 de marzo de 2012, Benedicto XVI se convirtió en el segundo pontífice que viajaba a la isla y lo hacía como “peregrino de la Caridad” por ser ese el Año Jubilar por los 400 años del hallazgo de la imagen de la patrona del país.

En esa ocasión, el papa Ratzinger se reunió con el entonces presidente, Raúl Castro, y vio también a su hermano Fidel, el líder de la Revolución cubana, retirado del poder desde 2006.

Benedicto dejó en Cuba mensajes en defensa de las libertades, reclamó más espacios para la Iglesia católica, criticó el bloqueo de Estados Unidos contra la isla y abogó por la reconciliación de los cubanos de dentro y fuera del país. Durante su estancia en la mayor de las Antillas ofició dos misas multitudinarias en las principales ciudades del país, Santiago y La Habana.

“Que Cuba sea la casa de todos y para todos los cubanos”, dijo el pontífice en su discurso de despedida en La Habana. Asimismo antes de dejar la isla y delante de Raúl Castro, el papa pidió que en la tarea de construir una sociedad renovada nadie se vea impedido “por la limitación de sus libertades fundamentales”. Se da la circunstancia de que en 2015 se celebra el 80 aniversario del inicio de relaciones diplomáticas entre Cuba y la Santa Sede.