Nación

Gobierno sin presentar una solución a la crisis de la Seguridad Social

Cuestionan propuesta de Arce de vender activos del INSS

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Especialista recomienda disminuir los gastos administrativos y reducir el tiempo para que el Estado pague la deuda con el INSS



La idea de vender los activos del Instituto Nicaragüense de Seguridad Social (INSS), para paliar la debacle financiera a la que se encamina esa entidad no es una opción viable, si la idea es buscar soluciones siquiera duraderas a mediano plazo.

La propuesta surgió del asesor presidencial para temas económicos, Bayardo Arce, quien opinó que se podrían vender los activos financieros del Instituto, expresados en títulos nacionales e internacionales, y también parte de la cartera de inversiones, como los US$90 millones desembolsados para financiar la tasa de interés que los bancos cobran a quienes contratan un préstamo para adquirir una vivienda de interés social.

Al conocer la versión, Róger Murillo, especializado en temas de seguridad social, dijo que “[Bayardo] Arce siempre desinformado”, recomendando “analizar muy seriamente la situación del INSS”.

Si el INSS vende sus activos resolverá sus problemas por un corto tiempo para luego volver al mismo problema. Es como que una familia tenga un problema económico y venda el carro para enfrentarlo. Cuando se le acabe el dinero, venderá el refrigerador. Luego el televisor, y así. En vez de eso, hay que buscar soluciones permanentes”, aseguró.

¿Cuáles son opciones de solución permanentes?

Algunas de esas “soluciones permanentes” pasan por gastar menos, dijo.

“Deberían disminuir los gastos administrativos, del 14% en que están ahora, al 6%. El Estado por su parte, debería cumplir su obligación de aportar el 0.25% por cada trabajador, que no lo da, y subirlo al 1%, además de pagar en más corto tiempo los US$500 millones que le debe al INSS”, enlistó.

Economistas como Adolfo Acevedo han advertido que si no se corrige el rumbo del Instituto Nicaragüense de Seguridad Social (INSS), esta institución entrará en insolvencia en la próxima década, como ya ha advertido también el Fondo Monetario Internacional, y del mismo Estado nicaragüense.

A pesar que el Instituto recibió ingresos por C$22,591 millones en 2016 (y casi C$42,000 millones si se le añaden los de 2015), es muy probable que tenga que declararse en quiebra aproximadamente en 2024, dada la magnitud de sus gastos, que desde hace cuatro años son más altos que sus ingresos.

No es la primera vez que Arce opina sobre la crisis del INSS. A mediados de mayo Arce declaró que el Fondo Monetario Internacional (FMI) sugirió entre varias medidas para enfrentar la crisis del INSS el aumento de la edad de jubilación (de 60 a 65 años) y la duplicación de las semanas cotizadas (de 750 a 1,500) y que el gobierno de Daniel Ortega no descartaba ninguna de las recomendaciones, aunque el Ejecutivo descalificó las opiniones del asesor económicos. El presidente del INSS, Roberto López, intervino para negar que el Gobierno de Nicaragua analice la posibilidad de las dos polémicas recomendaciones.

Hasta ahora, sin embargo, el gobierno no ha presentado una salida a la crisis del INSS, mientras que economistas como Acevedo aseguran que una reforma es inevitable, pero esta pero debe abordarse de forma inclusiva, con representantes legítimos de los pensionados y cotizantes y además debe partir de la necesidad de garantizar una institución profesional, autónoma y transparente.