Yo opino

Cuidado, “Chocolate”, con un cruzado de izquierda de la Guadalupana

La egolatría de una persona fanática, -pastor religioso- religiosa, lo indujo a cometer tal blasfemia por usted


  • César Ramírez
  • 28 de Octubre 2016

Señor Tetracampeón don Román “Chocolatito” Gónzalez.

Lo saludo y felicito por ser gloria del deporte mundial y lo insto a convocar a otra conferencia de prensa, para pedir perdón por su conducta de blasfemo (quinta corona), al referirse en su comparecencia, a su indeseable presencia en la Basílica de la Guadalupana, México, que es el templo más sagrado de América, visitado y homenajeado por centenares de campeones mundiales de todos los deportes, dignatarios, intelectuales, artistas, presidentes de casi todos los países del mundo, representantes de todas las religiones existentes y por millones de sacrificados devotos quienes en atención a su fe, procuran alivio físico y espiritual. (Marcos 5:34)

La egolatría de una persona fanática, -pastor religioso- religiosa, lo indujo a cometer tal blasfemia por usted, porque si fuera un verdadero cristiano, ya le hubiera aconsejado pedirle perdón al pueblo de Nicaragua y a los pueblos de América por la referida blasfemia y porque a usted lo llevan solo a ciudades del vicio donde el dinero es símbolo de redención y fe, a protagonizar combates dirigidos, financiados, promovidos en su gran mayoría por gánsteres, traficantes, corruptos que son reencarnación de los mercaderes que sacó Jesucristo del templo.

De mi parte, lo felicito por sus éxitos como tetracampeón y tengo a bien agregarle que en mi carácter personal, también he visitado esas ciudades. Entiendo que al salir a luz el origen del dinero que recibe de sus manos su pastor y guía espiritual, como ofrenda-fruto de pecado-, se lo devolverá y le solicitará que convoque a otra conferencia para que pida perdón por la blasfemia y por visitar ciudades del vicio y encerrarse en cuadriláteros, pagado por los personajes antes referidos, que para mí, no tiene nada de malo, pero ante la exigencia de fanatismo ortodoxo, debe considerarse. En Estados Unidos, no solo hay ciudades del vicio, sino que otras como Dallas, donde usted tendrá la oportunidad de presenciar en el mismo templo, a católicos, evangélicos, anglicanos, ortodoxos y de otras denominaciones, sin alarmas ni publicidades. (los fanáticos por asegurarse las ofrendas, le ocultarán esa verdad).- La nueva conferencia podrá tener la agenda: – Pedir perdón por la blasfemia cometida en contra de la Virgen de Guadalupe y 2.- Pedir perdón por visitar ciudades del vicio y ser partícipe de eventos pagados como dejé dicho, sin que esto signifique dejar de hacerlo, pero cumpliría con la exigencia fanática religiosa.

Antes de que sus fanáticos procuren descalificarme, por instarlo a rectificar, me identifico:

1.- Soy educador y Doctor en Derecho. No soy evangélico, sin embargo, desde hace más de treinta años, asesoro al CIEETS, que está compuesto por más de treinta denominaciones evangélicas, y de la Universidad Evangélica;

2.- Soy profano como usted en meditación y alcance del mensaje de Cristo;

3.- Procedemos ambos de familias fanáticas religiosas. Por mi parte, mis abuelas, “Las Lechuguitas”, a pesar de sus pobrezas, (jamás noquearon), mantuvieron – en Juigalpa – por más de 65 años, una escuelita gratuita donde enseñaban, doctrina cristiana, educación escolar, trabajos manuales y bailes folclóricos, con música que ellas mismas ejecutaban con una bandolina y los chischiles de las inditas. La proyección de amor y la autoridad moral fue su único legado. Recuerdo que siendo niño, el Alcalde de Juigalpa (soy chontaleño), don Carlos Guerra Colindres, (q.e.p.d.), ordenó a una cuadrilla de trabajadores que derribaran un árbol de mamón, que mis abuelas habían sembrado como cerco, pero que con el correr del tiempo, el diámetro de su tallo y ramas obstruía en parte el tráfico. Mis abuelas, tajona en mano, no permitieron el derribo y le dijeron al jefe de cuadrilla que ni que llegara el Alcalde lo permitirían. Don Carlos, un caballero de altura, se hizo presente, lo enfrentaron y le dijeron que a él le darian con la tajona y de inmediato se sentaron en sus raíces. El Alcalde se puso a reír y ordenó a la cuadrilla que se retiraran. El árbol quedo en pie, hasta la muerte de las ancianas que tenían unos noventa años;

3.- También tuve la oportunidad de conocer a su mentor, don Alexis Argüello. Yo era profesor de matemáticas del colegio San Francisco de Asís en Managua, donde Alexis ya adulto, recibía otras clases. En ese Colegio, en todos los lugares, puertas, pizarrones, folletos y paredes, se encontraba la oración de San Francisco de Asís y el poema de Darío, Los motivos del lobo, de modo que todos los alumnos leían y aprendían esos versos, además que mañana, tarde y noche, se decía en voz alta tal oración, (un ex estudiante de ese colegio, muchos años después fue mi alumno en la universidad y me recordó tal oración);

4.- Dona Silvia Urbina, (q.e.p.d.), primera esposa de Alexis, se enteró de un viaje a Miami y me solicitó que le llevara a Alexis una carta y dos fotos de sus hijos (graduación de Primaria). Debido a que todos los nicaragüenses conocían la dirección del restaurante de Alexis, el profesor Augusto César Cardoza, (q.e.p.d.), me llevó a dejar la encomienda. No ubiqué a Alexis, en tres oportunidades, por lo que junto a la encomienda, le dejé una nota que decía, soy César Ramírez, atienda el contenido de la carta y las fotos, “Cuídate de un gancho de izquierda del varón que tiene corazón de liz”.-

Entiendo que el tricampeón atendió las peticiones y cuando lo encontré muchos años después me dijo “No jodas y con ese mensaje, quién no entiende”. Usted Chocolatito, “cuidese también de un volado de derecha de la Guadalupana”.


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