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Culpables por asesinato de Vilma Trujillo

Culpables se defienden: "No tuvimos ninguna intención. Fue un accidente". Fiscal pide pena máxima por asesinato

José Alfredo Silva Chamorro, juez quinto del Distrito Penal de Managua, ratificó la decisión del jurado de conciencia de declarar culpables a Juan Gregorio Rocha Romero, Pedro Rocha Romero, Tomasa Rocha Romero y Franklin Jarquín Hernández, por los delitos de asesinato y secuestro simple, en perjuicio de Vilma Trujillo, una joven de 25 años que murió quemada en una hoguera en la comunidad El Cortezal, Rosita, Región Autónoma del Caribe Norte, el pasado mes de febrero.

El jurado estimó que Esneyda Orozco Téllez no tuvo nada que ver con el secuestro de Trujillo y solo la culpó por su asesinato. No obstante, Fabiola Mendoza, representante del Ministerio Público, solicitó al juez Silva Chamorro, que impusiera la pena máxima de seis años de prisión por el primer cargo y de treinta años de cárcel por el segundo delito.

“Quedó plenamente demostrada la saña al causarle una muerte dolorosa a la víctima y la alevosía, pues los acusados gozaban de superioridad, tanto en números y por las circunstancias en que le provocaron la muerte a la víctima, amarrada de manos y pies, tirándola al fuego, indefensa. Por lo tanto solicito 36 años de prisión para los acusados Tomasa, Franklin, Pedro y Juan, y en el caso de Esneyda, solicito la pena máxima de treinta años”, dijo la fiscal Mendoza.

La defensa de los acusados pidió una pena mínima de veinte años por el delito de asesinato y tres años por el cargo de secuestro simple. En el caso de Esneyda Orozco, el abogado Isidro Rodríguez, alegó que su defendida no tuvo el mismo grado de responsabilidad que los demás acusados, sin embargo, el juez Silva Chamorro, no aceptó su petición y explicó que su decisión estaba basada en que todos los implicados tenían igual grado de participación.

Rodríguez aseguró que recurriría a un amparo por Orozco, pues ella tiene tres hijos por los cuales debe hacerse responsable, además tiene un embarazado de cuatro meses de gestación.

La defensa de los hermanos Rocha y de Jarquín Hernández justificó su solicitud argumentando que ninguno poseía antecedentes penales, además pidió que se analizara el impacto que provocaría una pena máxima en la familia de los implicados.

Antes de finalizar el juicio, la fiscal Mendoza pidió prisión preventiva para los acusados. El juez Silva Chamorro aceptó la petición y declaró que la lectura de la sentencia se realizaría el próximo nueve de mayo a las 12:30 del mediodía.

 “Todo fue un accidente”

Juan Gregorio Rocha explica a los medios de comunicación que la muerte de Vilma Trujillo fue un "accidente". Carlos Herrera | Confidencial
Juan Gregorio Rocha explica a los medios de comunicación que la muerte de Vilma Trujillo fue un “accidente”. Carlos Herrera | Confidencial

Al concluir el juicio, Juan Gregorio Rocha, afirmó a los medios de comunicación que se sentía intranquilo luego de haber escuchado el veredicto y mencionó que no guardaba ningún rencor a la familia de Vilma Trujillo. También manifestó que Dios les iba a dar la respuesta a este problema y los iba a liberar de este conflicto.

“Esto es algo negativo (el veredicto). Hay que estar orando en el señor, vamos a orar en el señor. No pasó como lo dicen ahí, eso del asesinato, no fue así. Nosotros no tuvimos ninguna intención. Todo fue un accidente y en lo único que participamos fue en sacarla del fuego”, reiteró Juan Gregorio Rocha.

Ante la pregunta de si él era pastor de las Asambleas de Dios, el acusado respondió que estaba iniciando en el ministerio y que había recibido el cargo en la comunidad de parte de Ismael Hernández, miembro de la misma comunidad religiosa.

Gregorio Rocha no supo qué responder  a la pregunta de cómo había ocurrido el supuesto accidente que provocó que Trujillo cayera en la hoguera. Tampoco por qué la víctima tenía amarradas las manos y los pies. El acusado tartamudeó y dijo nuevamente que Dios tenía el control.

“Nadie va a querer hacerle daño a otro ser humano. Nosotros la sacamos del fuego, pero nunca la tiramos, eso que dicen no fue así”, agregó Jarquín Hernández, otro de los acusados.

Ángela García Hernández, tía de Vilma Trujillo, se mostró decepcionada por el veredicto del jurado de conciencia, pues consideró que se culpó a dos personas que eran inocentes y no tenían nada que ver en la muerte de su familiar.

“A mi ella (Vilma) me dijo cuando estaba agonizando que a ella la habían bautizado el pastorcito (Juan Gregorio Rocha), y que la habían tirado al fuego, pero nunca me dijo nada de las mujeres, ellas no tienen culpa de lo que pasó”, manifestó la tía de Vilma.

García agregó que la Policía Nacional debería seguir investigando a más personas por la muerte de su sobrina. “La Marlene (hermana menor de Vilma) nos dijo a nosotros que la pastora la garroteaba a Vilma cuando la tenían en la iglesia. Ella debería estar aquí y no esas mujeres que no tienen culpa en lo que pasó”, consideró García.

Los cinco acusados fueron retirados de la sala de audiencia pasada las 8:00 de la noche. El primero en salir fue Juan Gregorio Rocha. Caminó escoltado por los agentes de seguridad del Sistema Penitenciario La Modelo y se retiró con la misma mirada perdida con la que entró al inicio del juicio.

Esneyda Orozco llora al conocer el veredicto del jurado de conciencia Carlos Herrera | Confidencial
Esneyda Orozco llora al conocer el veredicto del jurado de conciencia Carlos Herrera | Confidencial

La Fiscalía sostuvo durante todo el juicio, que se realizó en tres días no consecutivos, que el pastor Juan Gregorio Rocha Romero, planificó la muerte de Trujillo, junto Orozco Téllez, Tomasa Rocha, Jarquín Hernández y Pedro Rocha Romero, todos miembros de la iglesia Visión Celestial, asociada a las Asambleas de Dios.

Según la Fiscalía, la víctima estuvo expuesta al fuego desde las 01.00 hasta las 05.00 horas, amarrada de pies y manos a un tronco, en contra de su voluntad. Después de esa hora, el grupo de religiosos regresó y oró por la mujer, y uno de ellos dijo que había tenido la revelación de lanzar el cuerpo de la víctima a la hoguera para sacar los “demonios”, lo cual hicieron, aunque ella pedía auxilio.

Trujillo falleció en el hospital Lenín Fonseca, de Managua, a causa de quemaduras en el 80 por ciento de su cuerpo, como resultado del ritual religioso practicado la madrugada del 21 de febrero.

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