Economía

Reforma tributaria de Ortega provoca caída en recaudación de 12.3% en primer trimestre

Datos oficiales confirman debacle tributaria

Reforma fiscal

Gobierno recortó sus gastos en C$5936.2 millones, disminuyendo el Plan de Inversión Pública, y apretando la faja a trabajadores públicos



Los ministros y planificacdores del Gobierno se equivocaron: a pesar de su sesgo recaudatorio la reforma tributaria no generó más recursos, sino menos, tal como lo reflejan los ingresos fiscales del Estado al primer trimestre de 2019, en que percibió 2584.8 millones de córdobas (-11.2%) menos que en el primer trimestre del año anterior.

La recaudación tributaria –que excluye los ingresos no tributarios, los de capital y las donaciones- se redujo en 12.3%, “lo cual resulta consistente con la caída pronunciada en la actividad económica que se observa en los primeros meses de 2019”, dijo un economista que compartió su análisis con Confidencial, a condición de mantenerse en el anonimato.

La actividad económica comenzó a declinar a partir del segundo trimestre del año pasado, como efecto de la violenta represión del régimen en contra de los ciudadanos que protagonizaron la Rebelión de Abril, al punto que el país entró en recesión a partir del 1 de octubre, y el producto interno bruto (PIB) terminaría cerrando el año en -3.8%, tal como el Banco Central de Nicaragua (BCN), se vería obligado a reconocer en su Informe Anual 2018.

Reforma fiscal

Ese resultado, más los pronósticos que indican que 2019 será peor, con caídas de entre -7.0% y -11.0%, llevó a la administración de Daniel Ortega a considerar y aplicar varias medidas a cual más desesperadas, una de las cuales fue una reforma estrictamente tributaria, destinada a recaudar unos 300 millones de dólares adicionales.

El obstinado optimismo inicial del oficialismo, se vio parcialmente refrendado por la respuesta de los empresarios, gerentes y economistas independientes que pronosticaron un aumento inicial de las recaudaciones, al que le seguiría una caída tan profunda, que haría que la recaudación anual cerrara en negativo, obligando además a hacer una reforma a la reforma, en menos de tres meses.

Ninguno acertó. Todos los impuestos (excepto el renglón de ‘Otros Ingresos Tributarios’, cuyo monto es en realidad anecdótico) decrecieron en el primer trimestre. El impuesto sobre la renta (IR), que es el tributo del que se colectan las mayores cantidades, terminó siendo el que más perdió: si en el primer trimestre de 2018, se recaudaron 11 678.4 millones de córdobas en concepto de IR, en el mismo periodo de 2019, fueron solo 10 161.2 millones.

Esa diferencia de 1517.2 millones, representa una caída de 13.0% entre ambos ejercicios. El golpe es mayor, si se incluyen las previsiones de crecimiento para 2018.

Menos inversiones y salarios

A pesar de la caída de más de casi 2600 millones de córdobas, el Estado redondeó un comportamiento positivo al generar un ‘aumento de disponibilidades’ de 5936.2 millones de córdobas, producto de un ahorro brutal de 6020 millones de córdobas en sus gastos totales, que pasaron de 22 885.0 millones hasta marzo de 2018, a 16 865.0 millones a marzo 2019, para un descenso de -26.3%.

La mayor reducción observada fue la del gasto de capital, rubro al que se destinaron 6622.4 millones entre enero y marzo de 2018, monto que se redujo en 3102.6 millones en los primeros tres meses de este año, para quedar en 3519.8 millones de córdobas, lo que implica una reducción de 46.9% entre un año y otro.

El gasto de capital se destina a financiar su componente clave, que es el Plan de Inversión Pública y, en general, toda mejora que pueda hacerse desde el Estado a la infraestructura del país.

El segundo gran ahorro fue en el gasto de consumo, que se redujo en casi 2005 millones de córdobas (-18.4%), lo que se explica por la reducción en -22.3% de las remuneraciones a los empleados del Gobierno, y de – 8.2% en la compra de bienes y servicios, lo que afecta el desempeño de las empresas proveedoras del Estado.

Financiamiento interno

Finalmente, el campo de los ‘subsidios y transferencias’ que recibió la administración pública en la comparación de ambos trimestres, se redujo en 906.9 millones de córdobas, o sea 20.9%.

Todo ello sirvió para redondear un superávit (después de donaciones) de 4050.6 millones de córdobas, (lo que supera en 525.4% al comportamiento observado en el primer trimestre de 2018), a lo que se agregan los desembolsos netos de préstamos externos, que sumaron 1544.8 millones de córdobas entre enero y marzo de este año, lo que es 7.3% más que hace un año.

La suma de ambos montos resultó en una disponibilidad de 5595.3 millones de córdobas, destinados al financiamiento interno neto, que fue 168% superior al monto registrado al primer trimestre de 2018, a lo que se suman 1790.2 millones de córdobas provenientes del renglón “otros”.

Esa suma bastó para que, después de abonar 1449.4 millones de córdobas a la deuda interna del Estado, el régimen obtuviera un remanente de 5936.2 millones de córdobas que aparecen como “aumento de disponibilidades”, y podrían ser transferidos al Banco Central para aumentar las disminuidas reservas internacionales, o para financiar el creciente déficit del seguro social.