Opinión

Del hormiguero político

Daniel Ortega

este último de los 38 19, no tenía por qué variar de escenario ni de corografía en el auto homenaje del victorioso matrimonio



En nuestro país hay una abundante especie de distinguidos ciudadanos más “americanos” que el hot dog.  Pero, al parecer, no como hot dog callejero de cualquier ciudad del mundo “americanizada”, sino de restaurante distinguido, porque han sido altos funcionarios públicos y embajadores ante la santa sede en Washington, origen de todo lo legítimo “americano”.  Supongo que solo por ser hot dog a lo “americano”, como políticos tienen que ser tan balurdes como los presidentes que se persignan ante cada nuevo centro comercial estilo “americano” que se abre, porque en sus criterios es un símbolo de modernidad y progreso económico nacional, aunque solo vendan productos “americanos”… hechos en China.

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Uno de esos distinguidos ciudadanos, cuyo nombre me reservo por el momento, para ver si antes usted adivina de quién se trata, para lo cual le dejo  estas señales: a) siendo ministro del exterior, inauguró el edificio sede del Ministerio de Relaciones Exteriores, regalado por un país asiático, jineteando uno de sus ilustres caballos pura sangre; b) eso sucedió bajo la presidencia de Alemán, el reo preferido de Daniel; c) los muebles sobre los que pone las monturas de sus caballos son más caros que los de la sala de su casa, la de usted, y de la mía.  Si aún no adivina, entonces lea La Prensa del día de los  tres 7: el 17/07/2917. Ahí encontrará su nombre completo debajo del artículo titulado… “¿Qué hacer con la OEA?”.  Su desesperada pregunta, la hizo después de que este ministerio de colonias no pudo reunir los votos suficientes para una resolución contra Venezuela, en su última reunión en Cancún.

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Ahora que supongo usted leyó su artículo, ya sabrá que la pregunta es de don Francisco Aguirre y Sacasa.  Usted se habrá dado cuenta, además, de que es un lamento causado por la composición de la OEA con países ricos-grandes y países pobres-pequeños, y cuyos votos valen lo mismo, lo cual él lo ve como un gran inconveniente para aplicar la democracia “americana”.  Lo natural para ese señor sería que el país más rico y grande en la OEA (¿y cuál va a ser, sino su “América”?) debe imponer su voluntad por sobre los pobres países de su redil, sobre todo, de las pequeñas ínsulas caribeñas que no deberían tener ese derecho al voto igualitario. Pero, aunque el señor de Aguirre y Sacasa aparenta olvidarlo, su adorada “América” nunca ha necesitado de ningún voto –sea de país grande, mediano o pequeño de la OEA o de la ONU— cuando pretende imponerse con maniobras o con las armas por sobre cualquier país de la América morena, negra, india y mestiza. Y si queremos ser sinceros, también de cualquier región del mundo, sea blanquita o amarillita.

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Ahora, amigo, hablemos de los felices 38 19 de julio, cuando la maga de la vicepresidencia regalada hizo desaparecer a los héroes y mártires como principales actores de la revolución popular sandinista (de la original), porque es a Dios a quien se le deben agradecer todas las “victorias” (y no las cervezas que dejan gente tendida en la plaza, sino de las “victorias” que  les dan dinero y poder). Y, en consecuencia, este último de los 38 19, no tenía por qué variar de escenario ni de corografía en el auto homenaje del victorioso matrimonio. De las escasas variaciones en el espectáculo fue la presencia de los periodistas mexicanos Pedro Talavera y Edgard Hernández, cuya heroica hazaña fue registrar durante seis meses los combates y la victoria de los hijos héroes y mártires del pueblo. Ellos estuvieron presentes por primera vez, aunque merecen haber estado en los 37 19 de julio anteriores, y no hasta ahora, cuando, gracias a la entrevista que les hiciera el periodista nicaragüense Eduardo Cruz, se publicó en La Prensa.

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Lo que no pareció una buena manera de agasajar a los hermanos periodistas mexicanos, aunque ellos no lo hayan percibido, fue llevarlos a la casa de Edén Pastora.  Y no es que a este se le niegue su aporte a la revolución.  Es que ese su aporte terminó bastante pronto, cuando se fue a combatirla después de los primeros 19 de julio.  Pastora ha negado que integró su Arde –y la puso a arder— con la ayuda de la CIA. Se lo creemos.  Pero pasa que uno no deja de acordarse de que nadie promueve alguna acción anti… en cualquier región de la bolita del mundo, sin la ayuda de esa benemérita organización “americana”.  Cosas de la historia, no mías.  Pero no es eso a lo que iba a referirme, sino a que se ignora si Pastora les obsequió a Talavera y a Hernández con las armas que combatió contra Somoza… o con las armas con que combatió contra la revolución.

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Uniformizar a los grupos políticos partidarios, ha sido una costumbre de los regímenes fascistas, medio-fascistas o facistoides, sea con el mismo color de las camisas –pardas o negras—, pero aquí se ha implantado esa costumbre desde cuando la historia de la revolución se convirtió en la historia privada de Rosario, Daniel (y de un Dios privatizado). La que un día fue la Juventud Sandinista pasó a ser la juventud orteguista, sus camisetas tienen la uniformidad de los rótulos de carretera con la propaganda personal de la pareja mesiánica.  Esta otra juventud aprendió a practicar las coreografías de los últimos 19 de julio, saltando, levantando los brazos, coreando a los actores principales, sin moverse de su sitio privilegiado en la tarima.  Y sobre todo, aprendiendo “historia” con Daniel…

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En la lección del último 19/07, Daniel casi compite con su hermano Humberto, quien para narrar en su libro la historia de la revolución sandinista… ¡comenzó haciendo estallar el Big-Bang de nuevo!  Daniel no se fue tan atrás, pues comenzó con Diriangén.  Y cuando llegó a la aparición del imperialismo gringo en Nicaragua, se saltó el capítulo del tratado canalero Chamorro-Bryan de 1914. Es que, le pareció que, un buen maestro, no debe darles malos ejemplos a la juventud, como el suyo, cuando en 2013, en la víspera primer siglo del tratado Chamorro-Bryan, firmó el tratado canalero Ortega-Wang Jing, mucho más entreguista de la soberanía nacional que el primero. Le pareció muy acorde con su tuerto patriotismo para no causarles traumas a los muchachitos y muchachitas hijos de papá, clientes de discotecas “americanizadas”… y uniformados con camisetas más rotuladas que los uniformes del Bóer.

Ruperta y Ruperto:

–Cuando hablamos de Pastora y sus regalos de armas a los periodistas mexicanos, nos olvidamos decir que no les regaló el recuerdo sobre el arma que le mandaron en sus días de contrarrevolucionario, Rupertó…

–¿A qué tipo de arma te referís, Rupertá?

–¡A la bomba que le mandaron sus amigos de hoy a su conferencia de prensa en La Penca, donde murieron varios periodistas, Rupertó!

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–En cambio, Rupertá, hablamos de fascismos, medio-fascismos y fascistoides, pero no recordamos que hoy, a todos los representa el imperialismo “americano”…

–Pero ya no solo en el interior de su sociedad, Rupertó, sino que los proyecta hacia el exterior…

–Empezó exportándolos con invasiones directas, después con golpes de Estado de guardias locales, más tarde con dinero y consignas para los golpes “parlamentarios” como en Paraguay, Honduras y Brasil, Rupertá…

–Y ahora, con casi todos juntos, Rupertó… ¡más el terrorismos “cívico” como en Venezuela!

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