Nación

Denuncia cateo de sus viviendas sin orden judicial

Demandan al Ejército intervenir por exmilitares acusados

Familia del coronel en retiro, Carlos Brenes, y del mayor retirado, Tomás Maldonado, exigen verlos y acusan a Ortega de condenar sin prueba alguna



Familiares del coronel en retiro, Carlos Brenes; y del mayor retirado, Tomás Maldonado, ambos acusados de terrorismo y otros delitos cometidos durante su supuesta participación en los tranques exigieron al Gobierno de Daniel Ortega su liberación y solicitaron al Ejército de Nicaragua su intercesión por estos fundadores de la institución castrense.

“A Humberto Ortega, al general Julio César Avilés les hago un llamado, porque creo que ellos deberían pronunciarse por humanidad y por principio deberían levantar su voz por estos dos hombres que son fundadores del Ejército de Nicaragua”, demandó Julia Bermúdez, esposa de Tomás Maldonado.

Salvadora Martínez Aburto, esposa de Carlos Brenes, también denunció que desde que unos militares capturaron a su pareja cuando se dirigía hacia Costa Rica a realizarse un chequeo médico no ha podido verlo.

“No he podido verlo, aunque ya le hicieron una audiencia en secreto, vamos a ver si el martes que tocan las visitas me dejan verlo. Dicen que lo están medicando, que le pasan la insulina y sus pastillas, pero eso lo sabemos por alguna gente porque ellos (en el Chipote) no te dicen nada”, denunció durante su participación en el programa televisivo Esta Noche.

Con la misma situación se ha encontrado Bermúdez a quién no han dejado ver a Maldonado desde el pasado dos de agosto cuando fue secuestrado por paramilitares en Los Brasiles, cuando estaba en casa de una de sus hijas.

“Hasta que lo presentaron en televisión nos dimos cuenta que lo tenían, porque durante todo ese tiempo lo estuvimos buscando y nadie daba información sobre él. No hemos podido verlo, nos agarran la comida nada más, pero no nos dejan acercarnos”, explicó.

Una venganza de Ortega

Tomás Maldonado fue  secretario político departamental de Carazo y trabajó en las elecciones presidenciales de 2006 y 2011 junto a Daniel Ortega. Luego de eso, se distanció del autoritarismo de Ortega y se hizo pastor evangélico.

“Él es pastor y su único jefe es Jesucristo y ahora lo acusan de cosas absurdas, incluso dicen que tienen testigos pero serán falsos, porque ya sabemos cómo operan. Sé que mi esposo estaba aquí, no andaba huyendo cuando lo secuestraron”, manifestó la esposa del exmilitar.

César Ramón Roa, hijo de Maldonado, denunció que a su padre lo buscaron y lo llamaron para formar parte de los grupos paramilitares y como se negó ahora decidieron acusarlo y darle “persecución”.

“Mi papa no es terrorista, él es y siempre va a ser sandinista. Lo sostiene y lo sostendrá siempre. Solo por ir a orar en apoyo a los muchachos e incluso a los otros, fue la causa de que lo hayan secuestrado”, dijo.

Roa dijo que están buscando apoyo de instancias internacionales y se han reunido con organismos de derechos humanos para buscar la liberación de su padre porque no confían en la justicia nicaragüense porque “ellos te ponen un abogado que solo hace el circo cuando ya se sabe cuál es la condena”.

Hora de alzar la voz

Roa dijo que la política de Ortega parece ser que “el que se oponga, sea o no sandinista, y que no esté de acuerdo con su política personal la consecuencia será el calabozo”.

“El sandinismo corre peligro por causa de Daniel ortega, es momento de que aquel que aún es sandinista alce la voz. No tenemos nada en contra de Daniel, pero somos pueblo y antes de ser sandinistas somos nicaragüenses”, manifestó.

Es el caso de Carlos Brenes un hombre con un legado histórico en la lucha contra la dictadura somocista. Fue combatiente histórico del Frente Sandinista de Liberación Nacional (FSLN), y fue brazo derecho en la clandestinidad de Camilo Ortega en Masaya, hermano de Daniel Ortega.

Sin embargo, haberse pronunciado contra los atropellos y la masacre orteguista es su pecado. “Él nunca  estuvo de acuerdo con eso que está haciendo Daniel, el leyó un pronunciamiento en mayo en Masaya, pero él después no se metió en nada más”, explicó Salvadora Martínez Aburto.

“Es una grosería lo que le están haciendo porque es un hombre enfermo y se le olvida a Daniel (Ortega) que ellos desde abajo lo hicieron llegar donde está él (en el poder)”, expresó.

Tanto Martínez Aburto como Bermúdez denunciaron que catearon sus viviendas en Carazo sin ninguna orden judicial, buscando armas que no encontraron.

“Anduvieron tomando fotos, me registraron toda la casa. Buscaban armas, pero dos machetes y una onda son las únicas armas que tenemos en la finca”, dijo Martínez Aburto.

Haydee Castillo: Hay una persecución contra defensores

Haydee Castillo, presidenta del Instituto de Liderazgo de Las Segovias. Carlos Herrera | Confidencial

Haydee Castillo, del Instituto de Liderazgo de Las Segovias, considera una persecución y un acto “de desprestigio” e intimidación del Gobierno de Ortega contra los defensores de derechos humanos estar siendo señalada mediante un video por el oficialismo de varios delitos cometidos durante las protestas incluyendo el asesinato de tres personas en Mozonte.

“Yo ni siquiera tendría que explicarle a la gente de mi pueblo, ni a la gente que me conoce (estas acusaciones) porque  nunca he estado vinculada a este tipo de actos, más bien he estado dedicada a la defensoría de derechos humanos”, explicó.

Castillo manifestó que desde su organización han trabajado en la protección de derechos humanos, mientras el orteguismo “busca gobernar a través de la mentira”.

“Ellos hacen una trama contra mí y contra muchos defensores de derechos humanos, porque están en un momento de desesperación porque el pueblo abrió sus ojos”, dijo la activista.

Sin embargo, aseguró que hasta el momento no hay ninguna acusación formal en su contra aunque si hay “una persecución”.

“Han amenazado con quemar mi casa y quemar el Instituto de Liderazgo de las Segovias (…) porque se han ensañado contra todas las personas que están protestando contra este régimen”, denunció.

Castillo dijo que reciben constantes llamadas de campesinos denunciando la presencia de paramilitares en todas las Segovias. “Tenemos casos de comunidades de campesinos que duermen afuera porque se sienten más seguros que en sus casas, tenemos denuncias de campesinas golpeadas en los buses”, remarcó.