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Denuncian negligencia médica sistemática en “El Chipote”

“Al igual que nosotros, las presas y presos políticos siguen movilizándose. Pidieron que sigamos unidos en esta lucha”, afirman familiares

Los reos políticos que permanecen en las cárceles de la dictadura orteguista sufren agresiones verbales e intimidación, y carecen, además, de condiciones básicas, sobre todo en las celdas de “El Chipote”, donde los presos de conciencia también padecen negligencia médica sistemática, denunciaron sus familiares.

“Nos hemos unido para (exigir) la liberación de nuestros seres queridos. Denunciamos la negligencia médica sistemática a nuestros familiares por parte del doctor del sistema (“El Chipote”), en complicidad con el oficial de apellido Monge, como mecanismo de tortura postergando la atención de nuestros familiares”, denunció Marvin Álvarez, hermano de Ivania Álvarez, acusada por la Fiscalía de tráfico de armas, tras ser detenida junto a 13 jóvenes que a mediados de noviembre llevaron agua a las madres de presos políticos que mantenían una huelga de hambre en la iglesia San Miguel, de Masaya.

Álvarez relató parte de la situación que están pasando Neyma Hernández y Wendy Juárez, también detenidas jen la autodenominada “banda de los aguadores”.

“Neyma tiene problemas de salud que requieren atención médica especializada. El viernes 13 se desmayó y no recibió atención, su condición empeoró y el 15 de diciembre a las tres de la tarde sufrió un segundo desmayo al punto de ponerse morada, según sus compañeras de celda”, continuó Álvarez.

Presas políticas protestan por atención médica

Al observar la condición crítica de Neyma y la negligencia médica sistemática, sus compañeras realizaron una campaña de “desobediencia carcelaria”, rehusándose a recibir comida. Gracias a esa presión Neyma fue atendida primero en un centro de salud, donde un oficial dijo a los doctores “dejen que se muera esa perra”, y posteriormente en el hospital de la Policía Nacional.

“La condición que interpuso el sistema para que Neyma fuera atendida era que sus compañeras culminaran la desobediencia carcelaria. De otra manera no la iban a atender. También queremos visibilizar la situación de Wendy Juárez, quien tiene una herida en su cabeza, luego de que el miércoles 11 de diciembre se cayera de su camarote. Si bien recibió atención médica, tiene un cabestrillo, pero padece muchos dolores”, agregó Álvarez.

El hermano de Ivania Álvarez, externó que durante la conferencia de prensa no estaban los familiares de Neyma,  porque todavía estaban en “El Chipote”, esperando a que las autoridades autorizaran una visita dentro de ese sistema o en el hospital.

Persecución a madres de presos políticos

Por su parte Diana Lacayo, madre de Scannierth Merlo Lacayo, confinado a las celdas de la dictadura orteguista tras una condena de cinco años por el supuesto delito de robo con fuerza, denunció la persecución y asedio del que fue víctima ella y otras mujeres que realizaban una vigilia en un punto de Managua.

“El 13 de diciembre hicimos una vigilia con los hijos de los presos políticos que se encuentran en las cárceles. No dimos ubicación y no hicimos saber mayores datos por seguridad de los niños, sin embargo, cuando veníamos de regreso a nuestras casas fuimos asediadas. La Policía nos puso cuatro retenes, se subieron al bus y le tomaron fotos y videos a los niños. Esto lo denunciamos por cualquier cosa que le pueda pasar a los niños”, reclamó Lacayo.

La presidente da la Asociación de Madres y Familiares de Presas y Presos Políticos externó que la dictadura de Daniel Ortega a estas alturas no escatima en asediar y acosar a cuanto nicaragüense decida protestar en contra de su régimen.

“Este Gobierno no anda viendo si son niños o viejitos los que protesta. Ellos siempre asedian y hacen que se pongan mal. Los niños cuando vieron a los policías comenzaron a estar histéricos. Uno de los niños hasta ‘reconoció’ a uno de los agentes que se había llevado su papá”, denunció.

El mensaje de los presos políticos

La “banda de los aguadores” fue detenida el pasado 15 de noviembre, cuando trataron de llevar agua a madres de presos políticos que realizaban una huelga de hambre en la iglesia San Miguel, de Masaya. La Fiscalía los acusó por presunto tráfico ilegal de armas, y serán sometidos a un juicio político el 30 de enero de 2020.

A pesar de ser acusados de tráfico de armas, una serie de videos en vivo difundidos minutos antes de su detención en las páginas de Facebook de la Unidad Nacional Azul y Blanco (UNAB) y la Articulación de Movimientos Sociales (AMS), demuestran que los jóvenes tenían las manos arriba frente al cerco policial que rodeaba a la iglesia San Miguel, y a dentro de los vehículos el agua que llevaban a los protestantes dentro de la parroquia.

Marvin Álvarez, hermano de Ivania Álvarez, leyó un mensaje que enviaron los detenidos a todos los nicaragüenses que están en “resistencia y luchando” contra la dictadura de Daniel Ortega y Rosario Murillo.

“Al igual que nosotros en la calle, ellos siguen movilizándose en “El Chipote”. Pidieron que sigamos unidos en esta lucha. Abogan por una Nicaragua libre que está cerca, y que juntas y juntos podemos lograrlo. Asimismo piden libertad inmediata de todos los presos y presas políticos. El cese de la represión, acoso, asedio y amenazas y el ingreso de organismos internacionales”, leyó Álvarez.

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