Política

Congreso de EE UU aprueba por unanimidad la iniciativa, que ahora debe ser ratificada por el Senado

Desactivar “Nica Act” está en manos de Ortega

"Ortega tiene que restituir la institucionalidad democrática y abrir las puertas para que podamos tener elecciones justas", dice exdiputada



La nueva etapa de la iniciativa de sanciones de Estados Unidos a Nicaragua, contenida en la Nicaraguan Investment Conditionality Act o Nica Act, arranca con ventaja ante el Senado de ese país, donde ya fue introducida en abril pasado y cuenta con el apoyo decidido del republicano y exaspirante a presidente, Marco Rubio.

Una de las principales ventajas que ahora tiene la iniciativa, aprobada este martes por unanimidad en el Congreso estadounidense, es que según la exdiputada suplente y miembro del Grupo de “Los 27”, Edipcia Dubón, “un 50% de su contenido ya está aprobado” en otras medidas que Estados Unidos ha lanzado entre febrero y mayo de este año, y que a su juicio representan riesgos políticos y económicos de los que el gobierno de Ortega está claro.

La Nica Act propone condicionar los préstamos de Nicaragua ante los organismos multilaterales y demanda la investigación por corrupción de altos funcionarios del gobierno de Ortega, indicando al Departamento de Estado que presente un informe del tema en los primeros noventa días tras su aprobación.

Algunos especialistas consideran que la Nica Act no tendría el camino tan fácil en el Senado, donde ya había quedado a las puertas en 2016, debido al cierre del año legislativo. Sin embargo, Dubón y el abogado y también exdiputado opositor, Eliseo Núñez, creen que sí se aprobará, aún a pesar de los cabildeos del gobierno y la empresa privada, que hasta la fecha no arrojan resultados positivos.

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¿Cuál es la ventaja de la Nica Act en la nueva etapa?

El 50% al que se refiere Dubón son la aprobación unánime de una resolución del Comité de Asuntos Exteriores de la Cámara de Representantes, que reafirma el compromiso de ese país en la lucha contra la corrupción en Centroamérica, enfocada en el Triángulo Norte, y con alcance en Nicaragua, y la aprobación de otra ley que restringe el acceso a fondos del gobierno federal de Estados Unidos a países que reconocen como Estados independientes los territorios de Abjasia y Osetia del Sur, entre los cuales está Nicaragua, para congraciarse con Rusia.

“O sea que el 50% de la Nica Act ya está aprobado en esas iniciativas”, sostiene Dubón, quien agrega que estas condiciones y la Nica Act incrementarán el riesgo-país y por tanto los inversionistas se van a retraer ante Nicaragua, con consecuencias para la economía nacional.

“El gobierno de Ortega está claro sobre cuáles son los factores que podrían afectar el crecimiento económico del país y ya se lo dijeron al FMI: el descalabro del seguro social, el deterioro de la relación con Venezuela, la caída del precio de los commodity y la Nica Act”, agrega Dubón. Sin embargo, la opositora sostiene que la solución a estas amenazas requieren más que medidas del ámbito económico de parte del gobierno de Ortega.

“La pelota no está en nuestra cancha, la pelota está en manos de quien gobierna el país, de quien tiene que restituir la institucionalidad democrática y abrir las puertas para que podamos tener elecciones justas, libres y transparentes. Es decir, quien tiene que devolver todas las cosas a su orden es él. Daniel Ortega tiene el control de todos los poderes del Estado, nos destituyó de nuestros cargos (de diputados, en julio de 2016). O sea, él es el responsable único y exclusivo de lo que está pasando en Nicaragua y él tiene la solución”, asegura Dubón.

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Rosario Murillo y Daniel Ortega en la cuarta investidura del comandante. Foto: Presidencia.

Nuñéz: Ortega juega a la crisis

Nuñez, por su parte, insiste en que “Ortega está jugando a la crisis”, con el objetivo de ganar tiempo en resolver su problema de sucesión. “Él sabe que ceder sería quitar un dique a las inconformidades internas que tiene el FSLN, y adicionalmente no me extrañaría que él esté viendo esto como una oportunidad de consolidar su base alrededor de lo que él puede vender como un agresión imperialista en contra de su gobierno”, añade.

El abogado y exdiputado opositor opina que “el empresariado que ha venido desplazando a la clase política y asumiendo el rol de políticos a la orilla de Ortega, no se ha dado cuenta de ese juego”, y por tanto señala que comparten responsabilidad en la solución ante la Nica Act.

“Aquí la responsabilidad, quiero dejarlo claro, no es solo de ortega, sino también de su contraparte, que desplazó a los partidos políticos (…) Entonces aquí es el gobierno, y el Cosep, los dos que tienen responsabilidad. El gobierno más y el Cosep porque se metió a política y no sabe de política”, criticó.

Dubón y Núñez coinciden en que el gobierno de Ortega no puede enfrentar la Nica Act solo con propuestas del ámbito económico.

“Mientras Ortega no ceda en revertir el desmontaje que hizo de la democracia en el país, no tendrá ningún efecto y el problema es que el empresariado está ocupado en las consecuencias económicas”, sostiene Núñez.

Dubón agrega que las únicas intenciones de medidas políticas tomadas por Ortega hasta ahora es que al parecer “él piensa que lo puede resolver en el ámbito de lo político, utilizando a la OEA“, pero que esto no ha importado ante los legisladores norteamericanos.

La opositora estima que “tenemos que esperar el resultado de la misión de la OEA” tras las votaciones municipales del próximo cinco de noviembre.

A juicio de Núñez, cuando Ortega y sus aliados entiendan que la institucionalidad y la democracia son importantes, sí habrá posibilidad de una transición. “Hay que forzar una transición. Hay que forzar que Ortega entre en razón. Yo creería que él va a jugar al borde de la crisis, pero su historia tampoco dice que se vaya en el precipicio. Siempre en el borde negocia y hay que llevarlo al borde rápidamente”.

El costo de las relaciones con Rusia

El exdiputado opositor Eliseo Núñez, sostiene que a Nicaragua no le beneficiaría el cabildeo contra la Nica Act, por las cartas negativas del gobierno de Daniel Ortega.

“Tenés un gobierno que rompe con la institucionalidad, que es socio de parias internacionales –porque eso es en lo que se ha convertido Venezuela–, y que reconoce a países que no existen porque son territorios invadidos y anexados a Rusia por la vía de la fuerza”, señala.

Sin embargo, Núñez considera que el mayor costo está en las estrechas relaciones de Ortega con la Rusia de su viejo aliado Vladimir Putin, cuyo gobierno ha realizado destacadas inversiones que él define “de carácter militar”, como el edificio del Ministerio del Interior ruso en Las Colinas y la instalación del sistema de Glonass, similar al GPS.

“Tenés ya una pseudobase militar rusa en Nicaragua, que puede tener fines de agresión contra Estados Unidos, y acordémonos de algo para ser muy puntuales, el principal problema que tiene Estados Unidos con Rusia no es en agresión de arma convencional, es de agresión en informática y lo que están instalando aquí es un sistema informático. Es decir, le estás instalando en las costillas a Estados Unidos un sistema capaz de volver a influir en elecciones o en cualquier otra cosa que pondría a los Estados Unidos en defensiva. ¿Y quién es el que va  salir perdiendo en esto? ¡Pues Nicaragua!”, advierte Núñez.